Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 19 de octubre de 2011

La liebre y la tortuga en versión siglo XXI

En esta ocasión el tema será una fábula bastante conocida: la liebre y la tortuga. Claro que mi objetivo no es narrarla, muchos la han oído ya. No, mi interés radica más bien en lo que sucedió después, por así decirlo.
La liebre fue vencida por la tortuga ( en la fábula, claro está), y todo quedó bien, aparentemente. En la realidad, las liebres siguen siendo las más rápidas, y lo que es más importante, no leen fábulas.Como todos saben, las fábulas las leen las tortugas, y así se sienten las más veloces, mientras que las liebres están muy ocupadas ganando carreras.
Pero este siglo tiene sus cosas y así hubo una liebre que leyó la historia. No le gustó: más aún, se sintió ofendida ante la moraleja de la historia ¿Cómo se atrevían a acusar a las liebres de perezosas? Ellas, que corrían carreras gracias a su esfuerzo y sacrificio... no era justo.
Nadie podía convencer a la indignada liebre de que eso no era discriminación ¿Cómo era posible que no se le diese la posibilidad de ganar?¿ Acaso valía más el esfuerzo de la tortuga que el de la liebre?
¡Ahora iría a resultar que las tortugas recibían ayuda para ganar! La liebre no lo permitiría, y así retó a una tortuga a una carrera. La tortuga escuchó conmovida el discurso de la liebre y aceptó el reto: correrían como iguales y la mejor ganaría.
La liebre dio gran publicidad al acontecimiento, todos debían presenciar su triunfo. Por supuesto, vendió los derechos para televisar el evento por una fuerte suma de dinero.
Y el gran día llegó. La carrera no duró mucho: la liebre ganó sin dificultad, de la tortuga no se sabe si terminó la carrera o no, el público ya se había marchado con la liebre. En sus declaraciones la liebre afirmó feliz: "Es el triunfo de la igualdad de oportunidades".
Estas cosas suelen suceder, al fin y al cabo, a las liebres no les gusta perder, ni
siquiera en la ficción...

2 comentarios:

  1. La "igualdad de las oportunidades" provoca que aquel que gana la carrera, la gane tantas veces que el vaso le desborda y eso les cae a los desafortunados.
    Cuanto cinismo.
    Cuando el vaso desborda, ponen otro vaso y si los de abajo no se lo sacuden, no beben nada. Y mejor que lo hagan rápido, porque la liebre se les suele escapar.

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  2. Esa es la teoría del derrame. Claro que no mencionan que la riqueza fluye hacia bajo espontáneamente tanto como la brea en un clima frío.

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