Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 18 de octubre de 2011

Un día de la lealtad

Se ha dicho tanto sobre este día, que emprendo la tarea sin saber si podré añadir algo nuevo. Sin embargo, hablar del 17 de octubre  de 1945 hoy no es lo mismo que hacerlo en 1983, en 1995 o en pleno 2001. Todo análisis histórico procede haciéndole preguntas al pasado, desde el presente. Lucien Febvre en sus "Combates por la historia"  decía que la historia proyecta el ardiente presente sobre los siglos fríos.
Y en ese caso no han pasado siglos: apenas 66 años nos separan de aquel día que es la fecha fundacional de todo un movimiento, el peronismo. Un día en el que  un pueblo se encontró con su líder (nada menos), pero también el día en que la oligarquía se vio frente a frente a sus peores temores: allí estaban los desharrapados de los que siempre buscaron alejarse, a los que querían barrer bajo la alfombra, a los que buscarían destruir con ferocidad . El 55 no puede entenderse sin ese 17 de octubre.
Con mucha más tristeza debo decir que ese día también consagró el desencuentro del pueblo con comunistas y socialistas que tanto decían querer representarlo pero que puestos cara a cara con él , lo rechazaron. Esperaran al proletariado británico y se encontraron con los "descamisados" argentinos. Algo similar había pasado en EEUU ,con los socialistas en 1888 enemistándose con la AFL y el naciente movimiento obrero. Su dogmatismo les impidió ver las particularidades de los procesos en que estaban inmersos. No vieron que que las banderas que levantaba el peronismo eran en parte las suyas, o lo que es peor, lo vieron y reclamaron por el copyright.De tanto llamar  banderas a las reivindicaciones, creyeron que había que guardarlas en cofres bajo siete llaves fuera del alcance de las sucias manos de la realidad.
La historia que empezó ese día no ha concluido y no puede resumirse en un página de blog. No concluyó porque lo proclamase Fukuyama y no concluyó en los días de diciembre del 2001 cuando se iba en helicóptero quién llegara al gobierno (que no al poder) prometiendo menemismo sin corrupción, en medio de una campaña dónde Tinelli hacía spot paródicos con personajes que se presentaban como supuestos candidatos a presidentes (Nadie y Ninguno) y  tenían un jingle con un estribillo premonitorio "nadie lo hizo, ninguno lo hará".
Por ello intento llamar la atención de lo que supone ese 17 de octubre hoy en día. Porque el proceso que estamos viviendo, iniciado un 25 de mayo del 2003, cuando un flaco desgarbado prometió no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada  (¡ y vaya que cumplió!), hunde sus raíces profundamente en aquel proceso que inició sus pasos aquel día. El naciente kirchnerismo sacó de los cofres las olvidadas banderas de justicia social, de la soberanía nacional, de la independencia económica .  Volvió a oírse en palabra pero también a concretarse en hechos, que el estado está en primer lugar para defender a los pequeños, porque los grandes se defienden solos. Qué  Argentina forma parte de América latina y que apuesta por la patria grande soñada por Artigas, San Martín y Bolívar.
Y la reacción no se hizo esperar: la profunda incompresión que genera en quiénes buscan una vez más un país para pocos y rechazan con odio al existente, y  también la incomprensión de supuestos "progresistas" o "izquierda dura" que siguen desencontrándose con las masas aunque se llenen la boca hablando de ellas (y en vez de ellas). Si antes escandalizaban los vestidos de Evita, ahora las carteras de Cristina son el colador con el que se intenta cubrir  la realidad que no es color de rosa, pero es sin duda menos cruel que hace diez años.
Pero también hay un pueblo detrás que acompaña, tal como aquel día. Y aunque no estén Perón, Evita, ni siquiera Néstor que se nos fue hace casi un año, hay un liderazgo claro por parte de Cristina y  nos esperan cuatro años que serán al mismo tiempo un gran reto y una posibilidad concreta de  consolidación y profundización tanto a nivel local como a nivel de la Unasur.
La historia no se termina mientras haya humanos viviendo, luchando y construyendo. Se puede perder, se puede caer, y volver a levantarse. Pero una vez más tenemos una estrella que seguir . La utopía sirve para caminar decía Birri. Caminemos...



2 comentarios:

  1. Inspiradoras palabras.

    Qué recuerdo el de Nadie y Ninguno, ¿eh? No lo recordaba. Eran un buen ejemplo de la desesperanza del momento.
    El 17 sirve para entender el '55 y mucho del horror que vino después. Los que durante años y años se empeñaron en construir una Argentina sin el peronismo vivían en una burbuja. Hoy son menos, pero todavía hay.

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  2. En realidad eran los primeros de una lista completa de candidatos ficticios que presentaba Tinelli en su programa, con sus spots y plataformas.Pero, visto en retrospectiva, lo peor es que uno coreaba ese estribillo creyéndose piola ¡Nos estaban vendiendo que la política no servía para nada y nosotros comprábamos!

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