Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 16 de noviembre de 2011

El rol del estado: segunda parte.

Y aquí es donde la cuestión se vuelve compleja. ¿Cómo debe intervenir el estado?
Una forma de hacerlo es a través del sistema impositivo: como decía un profesor de historia que tuve (un verdadero canalla, pero a veces decía cosas interesantes) , el Estado es lo que recauda. El sistema impositivo puede ser "equitativo" o sea cobrar a todos por igual sin importar su capacidad contributiva (regresivo porque proporcionalmente pagan más los que menos tienen), puede cobrar más a los que más tienen (progresivo) o puede (incluso) cobrar más a los que menos tienen (regresivo). En el medio hay una serie de graduaciones en una u otra dirección.Si lo que se quiere es redistribuir de los que más tienen a los que menos tienen y así disminuir la desigualdad, ciertamente sólo puede lograrse con un sistema impositivo progresivo. El sistema impositivo argentino sigue siendo regresivo pero se han tomado algunas medidas para hacerlo más progresivo (aún falta).
Pero claro, no basta con saber que el estado recauda. Es necesario saber para qué recauda. Es decir, en qué gasta lo recaudado. Si se limita a devolver en forma de beneficios que favorezcan principalmente a quiénes más tienen no hay redistribución de la riqueza posible. Entonces la siguiente pregunta es en que se gasta la recaudado.¿Debe limitarse a proporcionar, que no es poco, salud y educación pública para todos (tan poco no es, que a pesar de los avances obtenidos desde el 2003 hasta la fecha, seguimos sufriendo las consecuencias del abandono del estado en estas áreas que se concretó en forma de una provincialización sin traspaso de recursos y que permitió que la iglesia aumentara sus privilegios en el ámbito educativo y el florecimiento de las prepagas en el ámbito sanitario) y en el ámbito económico regular a las privadas? Esas solas medidas causan ya por sí mismas un sinfín de resistencias en las empresas acostumbradas a recibir beneficios del estado pero no regulaciones.
El estado cuenta además con otra herramienta: las empresas públicas. Y aquí viene otra cuestión ¿Qué función deben tener las empresas públicas?¿Sólo ser una fuente de ingresos del estado?¿Éstas deben ser dirigidas con el mismo criterio que las privadas, o sea la máxima rentabilidad, o deben pensar en brindar el mejor servicio a la mayor cantidad posible de personas? Más aún, puede pensarse:¿Debe haber empresas estatales? ¿Sólo de servicios o también productoras de bienes?¿es preferible recurrir a las cooperativas en tanto que estas representan a la propia comunidad organizada para satisfacer una necesidad? ¿o apelar a las pymes locales (algo sobrevaloradas, hay que decirlo, todo el mundo quiere hablar bien de ellas)? ¿Tal vez combinar todas estas opciones en un régimen mixto?
El ejemplo de la URSS mostró como a la sombra del estado puede surgir una clase (la burocracia) que lo usufructúa en beneficio propio. La necesidad de un estado  democrático se hace más patente cuanto mayor intervención tenga el estado en la vida de la gente.
Desde esa perspectiva tal vez parezca que lo más democrático es limitar al estado para evitar el riesgo de un despotismo o una tiranía.Pero eso sería olvidar que el poder en el mundo no está, ni siquiera principalmente, en manos de los estados. Si las grandes decisiones están en manos de corporaciones transnacionales , la posibilidad de control que tienen las mayorías sobre ellas es prácticamente nula. No hay elecciones para elegir el CEO de estas compañías. En un estado democrático hay un mínimo de control (y debe aspirarse a ampliar el control que el pueblo tiene sobre sus representantes). Es justamente lo contrario de lo que  los estados neoliberales hacen actualmente: con la excusa de poner el destino del país en manos de técnicos de dudosa sabiduría, se escamotea el control que los ciudadanos debían tener para que los representantes sean realmente representantes del pueblo y no de un puñado de empresas.
Pero mi objetivo no es dar una respuesta definitiva: en primer lugar no todas las áreas de la economía son igual de estratégicas, ni tienen el mismo grado de complejidad. Una cooperativa puede brindar energía eléctrica a un pueblo, o tener un canal local o una radio local, pero difícilmente pueda encargarse del suministro eléctrico de todo el país (no sin convertirse en un empresa común y corriente donde un directorio decide todo y la mayoría de los socios no pincha ni corta). Hay consideraciones estratégicas también, ¿Es conveniente que el suministro energético esté en manos de empresas extranjeras cuyo interés no tiene porqué coincidir con el del país? ¿Y el ahorro interno? ¿Y el comercio exterior?
Como se ve es un cuestión delicada y admite variadas respuestas porque ante todo es una discusión de grados (hasta donde, cuando sí y cuando no),pero lo importante es que la decisión que se tome sea avalada por las mayorías y no un resultado de una receta de manual impuesta a la fuerza con las consecuencias desastrosas que eso conlleva.
Todo esto está dicho para el nivel estado-nación porque es la categoría actualmente vigente. En caso de que se dé un proceso de integración política genuina que desplace definitivamente a los estados nacionales  creando estados supranacionales,un estado supranacional tendría los mismos desafíos y obligaciones aunque en diferente escala (un ejemplo de como no hacerlo ha resultado la Unión Europea: una integración eficaz para los  bancos pero que aplastó a los países que la constituyen).

6 comentarios:

  1. La socialdemocracia parecía tener la respuesta, en tanto los países nórdicos y su manejo eficaz, prolijo y vigoroso de estas herramientas en favor de la equidad, hacían punta. Y aun dentro del capitalismo.
    Pero resulta que si el enclave financiero-militar pega un giro (la historia dirá si la bancarrota es fruto de la incapacidad del sistema o de una maniobra fatal como en el '29, para tragarse de un bocado gran parte de lo que fuera hasta ahí a reparto por bienestar) les ha puesto también a ellos el sayo.
    No fueron solidarios sus pueblos. El centro de interés resultó el confort y luego el egoísmo en ir por más los llevo hacia la derecha "para no repartir tanto".
    Hoy la esperanza esta en donde nadie imaginó.
    Tenemos la oportunidad de dar una verdadera y permanente batalla cultural.
    Y el forjar una unión creciente.
    De otra manera, nos tragara el monstruo.

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  2. Muy interesantes posteos. Muy didácticos, además.
    Creo que el domingo salieron en P/12 un par de artículos certificando (como si el 23/10 no hubiera sido suficiente) que son mayoría los que valoran el papel de un estado que interviene en economía.
    Casualmente esta crisis financiera se origina porque el gobierno yanqui permitió que el Mercado creara burbujas. Y luego sale en rescate de los bancos que crearon la burbuja inmobiliaria. 2010 fue un año de ganancias record para el sector en yanquilandia.

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  3. Las socialdemocracias habían surgido para detener el avance del "comunismo" y no lograron reformularse manteniendo su esencia luego de la caída del muro de Berlín. En vez de ello se unieron al consenso neoliberal y terminaron siendo sus víctimas.

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  4. Ricardo:la forma en que EEUU y Europa encaran actualmente la crisis los convierten en ejemplos claros de que para el neoliberalismo las pérdidas deben ser públicas y las ganancias, privadas.

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  5. Muy bueno. Te agrego una opinión:

    http://yaesta.blogspot.com.ar/2012/06/el-estado-en-nuestro-capitalismo.html

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