Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Por la Patria Grande

Todo nacimiento genera expectativas y este no será la excepción. Oficialmente la cita fundacional de la CELAC  (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) será el 2 y 3 de diciembre.
El profe ya ha escrito algunas cosas interesantes sobre el tema aquí y aquí  .
La iniciativa es valiosa en sí misma porque supone un esfuerzo de América Latina para pensarse desde adentro y apostar a la unidad como única forma de salir a flote en un mundo cada vez más hostil.
No es una apuesta fácil: las diferencias entre países son grandes no sólo en cuanto a nivel de desarrollo económico sino por la distinta mirada sobre el papel que han cumplir en la región y en el mundo. Ciertamente habrá en ella países como Colombia, México, Chile y Costa Rica que han apostado al seguidismo de la política estadounidense, países que buscan tener peso en la escena mundial como Brasil, países que apuestan a la integración como forma de luchar contra el imperialismo (como Venezuela) e incluso un país que fue excluido de la OEA (Cuba)  por la prepotencia del "gendarme mundial" muy preocupado por destruir todo lo que oliera a comunismo pero también cualquier rastro de disidencia o nacionalismo. Más aún hay una multitud de países que adoptan una posición intermedia. El hecho mismo de que estén todos apostando a la integración ya es positivo porque supone que al menos existe la visión pragmática de que mirar todo el tiempo al Norte no dará las respuestas necesarias y hasta puede ser contraproducente (Manuel Santos particularmente parece haber comprendido esta situación: sus palabras sugiriendo que la represión lisa y llana del narcotráfico no resuelve el problema van en esa dirección).
Las áreas a las que se apostará son cinco: política,energía,desarrollo social, finanzas, medio ambiente. En principio un plan muy ambicioso de desarrollo tendiente a desdolarizar, a crear infraestructura que facilite el comercio intrarregional y apostar al Banco del Sur como fuente de financiamiento antes que a otros organismo internacionales cuyo papel ha sido más bien nefasto para el desarrollo regional.Proyectos ambiciosos cuya consecución requerirá un férrea voluntad política de las partes comprometidas. Las hondas desigualdades existentes son un obstáculo para la integración y como tal deberían ser tratadas.De otro modo de corre el riesgo de convertirse en una franquicia útil para las multinacionales pero sin integración real:la solidaridad sólo funciona bien entre iguales: las asimetrías generan explotación o caridad pero no solidaridad.
La clave más allá de la buenas intenciones estará en que la integración sea una integración de pueblos y no solamente de cúpulas ( y mucho menos una integración de sucursales de multinacionales). Y que tenga a la política como guía de la economía: Europa está presente como advertencia viva de que la unión de los Bancos por encima de los pueblos no es la panacea sino todo lo contrario. No me gusta la autoreferencialidad pero hace ya algunos años discutí con un profesor de historia  y éste me planteó que el éxito de la Unión Europea se debía a haber ido directo a la integración económica sin preocuparse por cuestiones políticas y que el Mercosur debía imitarla. En realidad esto era falso en ese momento ya que los objetivos de la unión Europea era mucho más ambiciosos que  lograr un área de libre comercio con moneda común,y  dejarlos de lado era señal de fracaso, no de éxito. Hoy se hace más patente cómo dejar de lado la política puede resultar fatal. Pero probablemente mi profesor tenía razón: para Goldman Sachs ha sido un gran éxito...
¿Qué puede aportar la experiencia argentina a este proyecto? No diré que podemos dar un ejemplo al mundo: está claro que nuestra magnitud económica no da para tanto. Pero cuando el relato monocorde del ajuste se expande sin control el único lugar donde al menos se intenta cocinar algo nuevo es en estas tierras, en América Latina. Nuestra guía ya no pueden ser ni los países europeos, ni EEUU, pero tampoco los tan cacareados BRICS (aunque Brasil sea uno de ellos) donde las multinacionales hacen pata ancha a costa de la baja calidad de vida de los pueblos. Nuestra presidenta los planteó muy claramente: hay que apostar al  crecimiento con inclusión. Esa visión hay que trasladarla al Celac: no hay crecimiento sustentable sin inclusión y más importante aún, no hay integración duradera sin justicia social y sin genuina participación popular en las decisiones: no se puede pedir a las mayorías que sustenten un proceso que las arrolla. Tan absurdo es pedir poder sin responsabilidad  como exigir responsabilidad sin otorgar una tajada de poder ( ya sabemos que los poderes permanentes no se someten a consultas populares, pero siempre se puede disputarles un trozo).
América Latina con sus marchas y contramarchas plantea otro camino: no tiene el éxito garantizado pero habiendo tantos errores nuevos por cometer ¿para qué repetir los antiguos?

2 comentarios:

  1. No te parece extraño que haviendo habido elecciones en una pais de la Unasur aca no se hable nada del tema . Estaba viendo con una corresponsal del Telesur en Guyana para ver que onda porque la oposicion hasta ayuer denunciaba fraude

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Realmente no es extraño. Son décadas de creer que "el mundo" es Europa y EEUU. Recordá sino el despliegue genuflexo que se hizo con las elecciones presidenciales yanquis en el 2008 (no digo que no fuese importante, son el imperio pero el embobamiento y la absoluta falta de espíritu crítico de los grandes medios era muy notoria). Hace falta todo un cambio cultural para entender que en cada elección de América latina se juega un poco de nuestro destino.

    ResponderEliminar