Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

viernes, 18 de noviembre de 2011

Por un estado laico

Trataré de plantear la necesidad de un estado laico y lo haré partiendo de la cuestión de que la Argentina no tiene un estado laico y no lo tiene porque en el artículo 2º de la Constitución Nacional se declara sostener al culto católico apostólico romano. Mientras eso no se modifique habrá que bregar al menos por una interpretación restrictiva del mismo.
Pero ¿Qué es un estado laico? Un estado laico es aquél que permite la existencia de todas las religiones sin privilegiar a ninguna, ni convertir a ninguna de ellas en culto oficial.Supone poner en igualdad de condiciones a los creyentes y a los no creyentes.Contrariamente a los que algunos religiosos plantean, un estado laico no es un estado ateo, no supone promover activamente el ateísmo, pero sí (y esto les molesta) implica que el ateísmo es tan válido como postura ante la vida como cualquiera de las religiones, sean mayoritarias o no.
¿Por qué el estado no debería tomar partido como lo hace en otras cuestiones?Porque no hay forma de elegir racionalmente. Todas las religiones pretenden ser la única  verdadera. Pero el fundamento de esa afirmación es la fe y la fe es personal, no corresponde imponerla a quienes carecen de ella. 
¿No puede entonces tomar partido por la mayoritaria? En la Argentina hay una mayoría de la población bautizada como católica. De hecho el estado ha tomado partido  por ella al financiarla y poner esa obligación en la constitución. Pero eso ha sido pasar por encima el principio de igualdad ante la ley. Además del peligro que supone que la iglesia católica pretenda imponer a creyentes y no creyentes normas que son socialmente perjudiciales y discriminatorias (recordemos que la iglesia católica, aunque no ella únicamente, se opone a la educación sexual en las escuelas, al reparto gratuito de anticonceptivos, ,se opone al uso de preservativos incluso para prevenir las enfermedades de transmisión sexual,se opuso en su momento al matrimonio igualitario,tiene concepciones acerca del rol de la mujer que la mantienen en una posición de inferioridad respecto del hombre (aunque quieran suavizarlo hablando de complementariedad) y un largo etc que comparte con las demás religiones monoteístas, pero recordemos que ninguna está tan imbricada con el estado como la católica.
Aquí algunos dirán que hay líneas internas que se oponen a esa visión. Pero la iglesia católica es jerárquica y la postura oficial no es precisamente la  de la Teología de la Liberación. Hay curas piolas  y  la lista de cosas positivas hechas es larga, pero no se trata de impedir que continúen con ellas. Se trata de que dejen de tener privilegios y que dejen de usar esos privilegios para reducir derechos de minoŕias o incluso de mayorías (la población femenina es ligeramente superior al 50% del total). Se ha hablado mucho de los subsidios a Casinos pero una gran subsidiada es la iglesia católica. Y lo es como secuela del abandono del estado en la década de los 90. La Iglesia católica y las ONGs tomaron el lugar del estado ausente. Es hora de que el estado recupere su función . La  educación pública debe ser realmente pública (quitando esos engendros que son las privadas subsidiadas, muchas de ellas confesionales donde el estado pone la plata pero no controla). El combate contra la pobreza y la desigualdad son funciones indelegables del estado que no pueden reemplazarse con caridad por más cristiana que sea.
Ni siquiera es totalmente cierto que todos los bautizados en cuyo nombre se habla acuerden con las posiciones de la iglesia. Cuando se sacan a relucir porcentajes del 90% para arriba se olvida que en la argentina los católicos se divorcian, tienen relaciones prematrimoniales, algunos son homosexuales, hay católicas que toman anticonceptivos y católicas que abortan. La posición de la jerarquía no es la de todos los creyentes. Quizá ni siquiera de la mayoría. ¿Porqué privilegiar entonces a esa jerarquía sobre la masa de los creyentes?
¿Sería más justo si se subsidiara a todas las religiones? Más allá del hecho evidente de que los recursos del estado no son infinitos, seguiríamos dejando afuera a los agnósticos y ateos. ¿Porque el creyente debe tener un rédito económico por serlo? ¿No es la fe su propia recompensa?
Insisto, un estado laico da total libertad de ejercicio (libertad que no incluye el privilegio de no ser criticados como pareció entender la diputada Hotton) de las creencias personales sean religiosas o no , pero no privilegia ninguna. Y es algo deseable porque supone un avance de la democracia al hacer desaparecer un privilegio injusto (cuyo origen se remonta a unas expropiaciones de la época de Rivadavia, es como si todavía tuviéramos que seguir pagando el empréstito Baring) para una institución que asume posiciones corporativas . Es la iglesia católica (en verdad todas las iglesias) la que debe adaptarse a la democracia y no al revés.
Más aún , es una obligación que hemos asumido en tratados internacionales que son supra-constitucionales y hablan de no discriminar en función de sexo, raza, credo, etc. Conste además que establecen el derecho a asumir cualquier creencia pero no la obligación, como a veces parece interpretarse.
Da miedo enfrentarse a las corporaciones y la  iglesia es un muy poderosa porque cuenta con amplias herramientas de difusión y adoctrinamiento, pero la sociedad misma es más laica que  los gobiernos y  muestra el camino a   seguir. El proceso empezado en 2003 no dudado en plantar cara a los poderosos .Sería triste que arrugáramos tan luego ahora en el entrevero.

6 comentarios:

  1. Muy bien post.

    Además, el Estado le pagan el sueldo a los Obispos, generalmente los más garcas, y no a los curas, que son los que están más cerca de la gente.

    Yo, como ateo, valoro los preceptors Morales pero la Iglesia, como institución, atrasa varios siglos y, como decís, termina siendo prejudicial para mucha gente.

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  2. Y es que el comportamiento de la Iglesia católica como institución no difiere del de los bancos: aceptan financiación del estado pero no controles.
    Y lo de los obispos, en verdad no es una cuestión de si son más o menos piola que los curas porque también hay curas retrógrados. El tema es que como organización jerárquica la línea que vale es la que baja del Vaticano y esa es de un carácter tal que hace parecer progresistas a algunos pensadores medievales.

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  3. Muy buen post, Iris. Los privilegios siempre terminan engendrando corporaciones y la Igl. es una de ellas. Estoy bautizada y formo parte de esa supuesta mayoría católica, pero debemos asumir que el bautismo te lo hacen los padres a los pocos días de nacido o sea, sin que "YO" intervenga. Nunca pude entender porqué roban cámara y piden limosnas cuando nuestros impuestos sirven para que estos prelados (hoy estoy bieneducadita, viste?) vivan como reyes mientras dogmatizan con la pobreza. Hacen política activa, militante y agresiva, hipócrita y obsoleta a costa de todos, los que les dan bola y los que no. Y obtienen privilegios desmesurados. Sabés cómo me hierve la sangre cuando veo al pedófilo Grassi suelto???

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  4. Gracias por comentar, Chela. Y lo del padre Grassi es una muestra de como tener apoyos ecónomicos y mediáticos es la receta para no ir preso (curiosamente los que piden mano dura y cárcel automática para cualquier perejil sospechoso de un delito contra la propiedad, no se indignan por un tipo que ya fue encontrado culpable por abuso sexual a menores y sigue libre).

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  5. Es para mi imprescindible derogar el articulo 2 de la CN . Hay que promover una reforma es el momento para hacerlo

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  6. Estoy de acuerdo en que es necesario pero no creo que se tengan los números para hacerla (una reforma constitucional requiere los 2/3 del congreso). Por eso digo que mientras tanto hay que buscar el modo de restringir su interpretación.

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