Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Potencia vs acto

He aquí un tema espinoso: el aborto. Y es dificultoso de abordar no tanto por sus connotaciones éticas (que son complejas) como por el alto grado de chantaje emocional con que se juega a esconder las palabras detrás de otras palabras.
Los opositores a la  despenalización del aborto y a su legalización para circunstancias especiales dentro de ciertos plazos se autodenominan "pro-vida". Nada más acertado en la búsqueda de impacto emocional. Nadie quiere ser llamado "asesino". Es algo que duele: pero hay que hacer un esfuerzo de poner en calma la cabeza, porque eso no es lo central.
Volvamos a la palabra "pro-vida". Descartamos de cuajo que se trate de una asociación de veganos o  de monjes jainistas. Hablan exclusivamente de la vida humana.
¿Por qué? Porque parten del supuesto de que el hombre es la cumbre de la creación, dueño de un alma inmortal que lo diferencia del resto de las bestias. Una creencia que se basa en la fe y no puede imponerse (o no debería imponerse) a quienes carezcan de ella.
¿Hay un motivo más genérico para dar preeminencia a la vida humana? Sí, el interés. Como miembros de una especie conviene  poner nuestro bienestar  como prioridad, aunque sin tensar tanto la cuerda que terminemos barriendo al resto de las especies del globo.
¿Entonces hay un basamento práctico no religioso para su postura? Sí y no. El problema es que partimos de un concepto que sigue siendo demasiado genérico tanto que nos oculta el tema central: ¿Defienden estos grupos la vida humana en general? ¿Son grupos pacifistas que se oponen a toda guerra? ¿Son férreos opositores a la pena de muerte? ¿Promueven una enérgica redistribución de la riqueza que permita a toda la población mundial un nivel de vida digno e incluso un aumento de su promedio de vida?¿Promueven la búsqueda de nuevos tratamientos que prolonguen la vida y su disponibilidad para todos? ¿Promueven los tratamientos contra la infertilidad para favorecer que parejas que no tienen hijos puedan tener hijos biológicos?Algunos en forma particular, tal vez. Pero no suele ser el motivo aglutinante  de estos grupos.
En verdad su leiv motiv son los embriones: de ahí que no sólo se opongan al aborto sino también a la fecundación in vitro y a la investigación con células troncales de origen embrionario.
En apariencia eso sería contradictorio porque  el objetivo de estas prácticas es dar lugar a nuevos nacimientos y  buscar tratamientos médicos que curen a personas enfermas.Ah! Pero se destruyen embriones.
Hemos tocado el punto sensible: un conflicto de intereses ocultado bajo una prédica sentimental.De un lado la vida de células humanas que aún no alcanzan consciencia ni están conectadas a sistema nervioso alguno frente a personas contantes y sonantes que sufren, temen y que pueden morir mientras se debate si es asesinato destruir un embrión.
¿Estamos matando al futuro Mozart?¿a un futuro Bush? Eso no lo sabremos, como no sabremos que hubiera sido de la vida de cada embrión abortado en forma espontánea.
Lo que está en juego increíblemente no es el carácter humano del embrión, sino una confusión entre potencia y acto. Se le atribuyen a un embrión las características que poseerá si se de dan un conjunto de circunstancias favorables, pero al precio de minimizar el valor de una persona ( la mujer embarazada) cuyas cualidades ya están en acto.
Y entonces el plato está servido: pasan imágenes de fetos casi a término destrozados y hablan de torturar "niños", saltándose todo viso de realidad. La sensibilidad se dedica a denostar a "asesinas" de "niños" pero no a preguntarse ¿porqué abortan las mujeres? No lo hacen sólo en contextos favorables legalmente. Lo hacen incluso cuando es riesgoso, socialmente descalificador, penado por ley y deja el sentimiento de culpa...
Porque tanto remachar sobre el embrión olvidamos a la mujer que lo lleva. Que es diferente genéticamente de él pero que no depende de él para continuar con vida como sí ocurre con el embrión. Su falta de autonomía es práctica,  no ocurre lo mismo en etapas más avanzadas del embarazo y ese es el límite pragmático que rige el establecimiento de plazos. Hay un cambio cualitativo en las primeras etapas del desarrollo que se complementa después con crecimiento cuantitativo. Hasta el punto de que en las primeras etapas existe la posibilidad de que el cigoto se divida y de lugar a dos gemelos univitelinos: su potencialidad es tal que puede dar lugar a dos, uno o ningún individuo en el futuro
Pero las potencialidades de la mujer también están en juego, y la trampa es que ella decide aunque se le niegue esa posibilidad. Lo hará con más o menos riesgo pero lo hará.
Y allí es cuando la discusión se vuelve bizantina: no se está discutiendo introducir una práctica nueva, prístina.Se está hablando de si hay que meter presas a las mujeres que abortan o no, si las mujeres pobres caerán en manos de carniceros y las ricas abortaran con seguridad en clínicas privadas. Si una mujer que llega con una sepsis producto de un aborto incompleto debe ser denunciada o no. Si una mujer puede llegar a morir porque se le niega un aborto terapéutico en medio de amparos, chantaje emocional y la más completa indefensión para la mujer (curioso que insistan en poner a la mujer en esa condición mientras se escandalizan  de la indefensión del embrión) .Ese es el statu quo.
Defender el statu quo es eso. Quienes aspiran a modificarlo no creen que abortar sea algo feliz, no por nada el lema es "educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir" . El aborto es una última instancia a la que hay que tratar de no llegar, pero debe existir como opción, legal y gratuita, para que ya no sea fuente de más desigualdad.
No hay soluciones mágicas:hay que lograr que la sexualidad sea vista como algo placentero que no necesariamente conduce  a la fecundación.Falta un largo camino para comprender de una vez por todas que cuidarse es cuidar al otro también.Que la igualdad no es contra nadie sino a favor de todos ( y todas). Hace falta mucha educación y librarnos de siglos de carga de lo establecido. El debate por la despenalización del aborto es un eslabón indispensable pero no el único en este proceso, proceso que necesita ser asumido por hombres y mujeres para florecer...allá vamos...

9 comentarios:

  1. Es vida la intrauterina, pero no vida humana.
    Ser humano se es en cuando existe relación con el mundo. No se es humano sin mundo.
    La relación con él y el impulso evolutivo que conlleva es lo que caracteriza lo humano.
    La intencionalidad es lo que hace a lo humano. El moverse por propio intento.
    Se es persona recién al nacer.

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  2. Lo que decís es cierto pero se corre el riesgo de interpretar que estás negando que el embrión sea de la misma especie, Daniel. En etapas más avanzadas ya aparece la capacidad de sentir dolor y un cierto grado de conciencia aunque no haya socialización antes del nacimiento. Eso el embrión no lo tiene. La diferencia entre el sufrimiento real que padece la madre, y el imaginario que se atribuye a quién aún no puede padecerlo es la clave del chantaje emocional al que nos someten quienes hablan de asesinato a secas.
    Lo peor es que a veces lo toman por el lado de la responsabilidad (más bien de la culpa) obviando que muchas veces la mujer no pudo elegir. Ni hablar cuando se sacan a relucir sus antecedentes en su contra: la vuelta de las "credenciales de bondad" de la que hablé antes, a la hora de discutir derechos.

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  3. Hola iris, te sigo desde hoy.
    Me parece muy interesante tu abordaje al tema, y se nota que estas muy informada de lo que hablas.
    En relación a ese "Chantaje Emocional" del cuál hablas con toda razón, se habla de "pro-vida", y olvidan de las miles de mujeres que mueren por no tener un ingreso que les permita abortar en una clínica privada con las condiciones óptimas para hacerlo.
    También se juzga a la mujer por su condición, porque es muy cierto eso que cuenta Eduardo Galeano de "Si los hombres parieran el aborto sería legal".
    Muy interesante tu publicación.

    Te dejo mi blog por si te interesa pegarte una vueltita:
    http://lamierdaoficialista.blogspot.com/

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  4. Gracias por comentar, Facundo y bienvenido.
    Y sí, conocía esa frase de Galeano. Es una consecuencia de la llamada "ley del embudo" que rige la moralidad práctica de nuestras sociedades, ancha y permisiva para el hombre, estrecha y restrictiva para la mujer.

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  5. Iris; perfecto lo que decís, pero hay que asumir que cuando se tiran semejantes temáticas al debate, es inexorable correr riesgos.
    Incluso hay que aceptar que se puede perder para retomar y avanzar en un posterior momento.

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  6. Siempre se puede perder. Ya lo decía Dolina "quién no arriesga no pierde". Incluso se puede perder lo que ya se creía conquistado. Es el sino de cualquier proceso de ampliación de derechos: cada pequeño paso cuesta un montón, porque se tocan privilegios e intereses, pero la amenaza del retroceso nunca desaparece del todo.

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  7. Y el traspié se ha producido: el debate queda una vez más para las calendas griegas...habrá que seguir luchando.

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  8. Eduardo Galeano también se pronunció en contra de los anticonceptivos como una trampa del imperio que prefería matar a los niños antes de nacer que ya adultos y armados en una revolución.....

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  9. Me parece que Galeano se oponía a su uso impuesto y no voluntario. Pero bueno,Galeano también puede equivocarse. Tanto en los países ricos como en los pobres hay mujeres que abortan y que buscan de un modo u otro controlar el número de hijos que tienen. La diferencia está en que quienes tienen dinero no arriesgan su vida en el proceso. Mantener el statu quo es mantener la desigualdad, no es precisamente algo revolucionario.

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