Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Recordando a Carl Sagan

Hoy Carl Sagan hubiese cumplido 77 años. Eso en sí mismo dice poco. Su prematura muerte (hace ya  15 años) privó a la ciencia de un gran divulgador, y a la humanidad de un gran tipo.No puedo decir ,como muchos otros, que le deba mi acercamiento a la ciencia. En mi caso fue al revés: a poco de comenzar a estudiar la carrera de Bioquímica , una serie de menciones en páginas de divulgación científica me llevaron a buscar y a leer sus libros.
Personalmente lo considero una especie de contracara de los filósofos como Miguel de Unamuno , que veían en la ciencia algo descorazonador de lo cual había que huir.
Carl Sagan era un enamorado de la ciencia y eso se notaba en su discurso. Quién vea los capítulos del documental Cosmos (hace un tiempo lo pasaron por canal Encuentro) o lea sus libros no puede dejar de notar que no la veía como una simple profesión o como un pasatiempo de señores de bata blanca (esos físicos que Ernesto Sábato comparaba con "dentistas" y que  lo escandalizaban tanto. De hecho su odio por la ciencia era apenas un poco menor que su odio al peronismo). Veía en la ciencia y, sobre todo en el método científico una herramienta preciosa que no sólo no deshumanizaba, como insisten en achacarle, sino que hacía al ser humano más consciente de sus limitaciones al no proponer jamás certezas absolutas.
En este mundo post  9-11-2001 donde el miedo ha vuelto ha ser una herramienta de disciplinamiento social ,un mundo donde las supersticiones tienen un revival muchas veces con ropaje seudocientífico (¿Qué es sino el neoliberalismo a ultranza, aplicado y recomendado contra todo prueba?) y se busca un chivo expiatorio, una vez más en el otro, en el diferente, resulta importante recordar las palabras de Sagan (El mundo y sus demonios,:
(...)" La causa de la miseria humana evitable no suele ser tanto la estupidez como la ignorancia, particularmente la ignorancia de nosotros mismos. Me preocupa, especialmente ahora que se acerca el fin del milenio, que la seudocientífica y la superstición se hagan más tentadoras de año en año, el canto de sirena más sonoro y atractivo de la insensatez. ¿Dónde hemos oído eso antes? Siempre que afloran los prejuicios étnicos o nacionales, en tiempos de escasez, cuando se desafía a la autoestima o vigor nacional, cuando sufrimos por nuestro insignificante papel y significado cósmico o cuando hierve el fanatismo a nuestro alrededor, los hábitos de pensamiento familiares de épocas antiguas toman el control.La llama de la vela parpadea. Tiembla su pequeña fuente de luz. Aumenta la oscuridad. Los demonios empiezan a agitarse".
La ciencia no ofrece una solución mágica a nuestros problemas. De hecho no ofrece una solución mágica a ningún problema, pero es como la débil llama de la vela que en la oscuridad nos permite ver dónde estamos situados, que no es poco.
En palabras de Carlitos (¿será muy atrevido que lo llame así?):
"Es mucho lo que la ciencia no entiende, quedan muchos misterios todavía por resolver. En un universo que abarca decenas de miles de millones de años luz y de unos diez o quince miles de millones de años de antigüedad,quizá siempre será así. Tropezamos constantemente con sorpresas. Sin embargo, algunos escritores y religiosos de la «Nueva Era» afirman que los científicos creen que «lo que ellos encuentran es todo lo que existe». Los científicos pueden rechazar revelaciones místicas de las que no hay más prueba que lo que dice alguien, pero es difícil que crean que su conocimiento de la naturaleza es completo.
La ciencia está lejos de ser un instrumento de conocimiento perfecto.Simplemente, es el mejor que tenemos. En este sentido, como en muchos otros, es como la democracia. La ciencia por sí misma no puede apoyar determinadas acciones humanas, pero sin duda puede iluminar las posibles consecuencias de acciones alternativas.
La manera de pensar científica es imaginativa y disciplinada al mismo tiempo. Ésta es la base de su éxito. La ciencia nos invita a aceptar los hechos, aunque no se adapten a nuestras ideas preconcebidas. Nos aconseja tener hipótesis alternativas en la cabeza y ver cuál se adapta mejor a los hechos. Nos insta a un delicado equilibrio entre una apertura sin barreras a las nuevas ideas, por muy heréticas que sean, y el escrutinio escéptico más riguroso: nuevas ideas y sabiduría tradicional. Esta manera de pensar también es una herramienta esencial para una democracia en una era de cambio."
Esto es apenas un échantillon. Para que el quiera saber más recomiendo la lectura de todos sus libros, en especial "El mundo y sus demonios", del cual tomé estas citas.
Además de explicar de modo sencillo y ameno cuestiones complejas, Sagan sabía transmitir en todo momento que la ciencia es algo apasionante (que no divertido, eso es otra cosa) y sobre todo algo muy alejado de la rutina memorizadora de los colegios, una cualidad que no todos los divulgadores alcanzan.
¿Porque insistir en la importancia de la ciencia y más que nada en la necesidad de una buena divulgación?
Porque durante años (siglos) se ha disfrazado al conocimiento con ropajes aterradores para mantener al pueblo alejado de él. Para que no tome decisiones o las tome guiado por el miedo.No son los políticos a secas los que logran poder (ellos mismos sufren a veces de esa ignorancia), sino los de siempre, que sí saben o creen saber. Con la excusa de que el conocimiento lleva a la tristeza o a la rebeldía,  se olvida que un mundo habitado por 7 mil millones de personas es una gran responsabilidad que solo puede afrontarse con conocimiento científico: ningún cuento de hadas multiplicará los panes ni los redistribuirá para evitar unos pocos  se queden con todo.
Por eso es que este día me permito recordar a un hombre que no dudó que la ciencia debía estar al alcance del hombre común, no sólo como acto de buena voluntad por parte del científico sino como una suprema necesidad de la sociedad de la que ambos forman parte...



2 comentarios:

  1. No sabes cuanto disfrute el ver nuevamente todos los capitulos de la serie Cosmos , creo que deberian usarlo en todas las escuelas para divulgacion cientifica

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  2. Ciertamente y y quiero remarcar que fue un pequeño lujo verlo en canal Encuentro. Pero la verdad es que no desentonaba con la programación habitual que en sí misma daría para muchas clases. Realmente hay que valorar lo que es tener un canal público de ese calibre. Y que a través de la tv digital va a ser accesible para todos y no sólo para los que tienen cable.

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