Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

viernes, 25 de noviembre de 2011

Unidos y dominados

En el siglo XIX se produjeron las declaraciones de independencia de las distintas repúblicas latinoamericanas. Digo declaraciones porque la independencia nominal no pudo transformarse en real.Nacieron divididas y débiles y como tal fueron el "bocatto di cardinale" para la  naciente potencia imperial de esos tiempos: Gran Bretaña, que por entonces iniciaba su proceso de industrialización y necesitaba compradores para sus productos.
Bolívar, Artigas,San Martín y muchos otros entendieron que solamente unidas las naciones sudamericana podían ser libres.Lucharon por ello, y perdieron. Los años de la colonia habían creado una clase social que vivía de espaldas a sus propios compatriotas, que  vivía más de comerciar tanto lícita o ilícitamente con Inglaterra, ya que sus metrópolis no tenían un desarrollo productivo suficiente ni siquiera para proveerlas de lo más básico,que de fomentar su propia producción artesanal o el consumo interno . Pero las colonias tenían oro y plata : Colbert había llegado a decir que cuanto más comercio tiene una nación con España más rica se hace, Francia no estaba tan industrializada como Inglaterra pero le vendía productos de consumo suntuario. Esa clase fue la que copió laboriosamente las constituciones para sus países y compró la idea del librecambio que coincidía con sus propios intereses, aunque no con los de los artesanos locales.En ese contexto la idea de una solidaridad latinoamericana parecía una entelequia: eran rivales que competían por ser "favorecidos" por la metrópoli de turno.
Fueron las guerras mundiales y la crisis del 29 las que favorecieron una tibia política de desarrollo industrial para sustituir lo que las importaciones no proveían. Desarrollo desigual que ni siquiera llegó a todas las naciones sudamericanas. Los grados de dependencia y de desarrollo económico eran variables y siguen siéndolo. El cambio no fue sólo económico sino también social, nuevos movimientos sociales que lucharon y obtuvieron representación política impulsarían  cambios de índole nacionalista pero también sudamericanista (la idea de la Patria Grande que no estaba definitivamente sepultada como parecía). Líderes como Perón en la Argentina, Getulio Vargas en Brasil volvían a levantar las banderas de la hermandad sudamericana. Pero los conflictos internos impidieron que el proceso avanzara y se consolidara.En verdad los movimientos populares en Latinoamérica fueron aplastados a sangre y fuego por una oligarquía que no se resignaba a perder privilegios, eso sí con la excusa de "combatir al comunismo" (lo que no impide recordar el triste papel jugado por el partido comunista argentino durante la dictadura del 55).
El desarrollo económico de los países centrales  vino a complicar aún más la situación: las empresas ya no se limitaban a exportar sus productos a los países menos desarrollados. Debido a las escasas leyes de protección laboral y los salarios más bajos, resultaba productivo radicarse allí y enviar sus ganancias a las casas matrices. Las medidas clásicas de proteccionismo ya no servían contra esta modalidad. Y entonces el "unidos o dominados" adquiere un nuevo significado: la unidad o al menos la coordinación de las políticas puede usarse para aumentar las ganancias de la multinacionales tanto como para mejorar la calidad de vida de las mayorías.
Un ejemplo de lo que no hay que hacer ha resultado ser la Unión Europea: a lo largo de sucesivos tratados se fue armando una estructura que tenía intenciones de ser un estado supranacional democrático con libre circulación de bienes y personas, y terminó siendo una unión de multinacionales para facilitar el flujo de riquezas desde los países menos industrializados del continente a los más industrializados. La moneda única, no sólo les quitó soberanía  al privarlos de política monetaria propia sino que les quitó competitividad y debieron endeudarse.La burbuja terminó por estallar y la interpretación retrospectiva de muchos es  que los griegos, españoles, y portugueses vivían por encima de sus posibilidades a costa de los alemanes y franceses. En verdad es al revés: resignaron soberanía para convertirse en compradores de los productos de estos países, sin alcanzar jamás los altos niveles de vida que sí tenían los habitantes de los países más ricos de Europa. La unión no hizo nada para corregir las desigualdades, más bien las acentuó. Y es que los capitales fueron libres pero no las personas.
La actual Unión Europea, endeudada hasta la médula, gracias a los bancos que decidió salvar por encima de todas las cosas (democracia incluida), y donde la solidaridad entre los países brilla por su ausencia debe servir de advertencia ya que no pudo servir de ejemplo.
Ahora que Sudamérica intenta marchar por la senda de la unidad deberá tomar en serio estas lecciones: las unión en la desigualdad sólo beneficia a las multinacionales que trabajan a escala continental, pero no a los pueblos. Sin compensaciones que fomenten el desarrollo de las zonas más pobres y sin apostar por el consumo de las masas, sustentado en trabajo asalariado bien pago, la unidad no es sustentable a largo plazo.
Lamentablemente la vieja Europa nos ha enseñado que se puede terminar unidos y dominados.

2 comentarios:

  1. Llego tarde a este muy buen post, Iris. Sumamente didáctico cómo explicás las intenciones y la realidad de la UE. Me llevo ese párrafo.

    Respecto a Sudamérica, y Argentina específicamente, cité el año pasado un pasaje de Filosofía y Nación de Feinmann que me parece sumamente ilustrativo. Te lo copio (y perdón por la extensión):

    "Primer Estudio: La razón iluminista y la revolución de Mayo

    Hubo dos invasiones extranjeras (nota: las inglesas) y hubo dos heroicos triunfos basados en la decidida participación de los sectores populares... (pág. 25)

    Habían encontrado los astutos políticos británicos la clave ideal para el dominio de las colonias hispanoamericanas... (pag. 26)

    (Mariano Moreno) se transforma en el hombre de confianza de los sectores comerciales británicos afincados en el Plata... ...Una súbita pasión por la legalidad se apoder de estos sagaces comerciantes: lejos de intentar colocar sus productos según la usanza habitual, tolerada y fácilmente instrumentable del contrabando, solicitan a Cisneros... ...autorización para desembarcar sus productos respetando todas las condiciones establecidas por la plaza... Económicamente, un desembolso que con facilidad evitaría el contrabando; pero políticamente, una inteligente medida tendiente a conseguir la apertura del puerto de Buenos Aires al comercio inglés. Pues son conocidos los planes del Foreing Office que reemplazaron al intento de conquista armada abortado por los españos y criollos: no penetrar como soldados sino como mercaderes...

    Económicamente, el Virreinato constituía una entidad autosuficiente y en desarrollo, gozando sus artesanías interiores del indirecto proteccionismo con que las beneficiaba el monopolio español. Financieramente, la administración Cisneros enfrentaba problemas de consideración...

    Cisneros no quiere cargar con la entera responsabilidad de la cuestión: el 20 de agosto (1809) remite al Cabildo y al Consulado copia del petitorio de Dillan & Cía... ...algunas sugerencias hace: que nadie dude que los aranceles de las manufacturas británicas habrán de ayudar a solucionar las penurias del erario y que nadie deje de tener en cuenta que Inglaterra es, decididamente, "una nación amiga y aliada".

    Pero la cuestión no es tan sencilla. El 4 de setiembre, el Consulado, a través de su síndico suplente Manuel Gregorio Yañiz, ofrece una respuesta categórica: no al librecambio. Y por varios motivos:

    1º) la medida implicará una exagerada injerencia Británica en los asuntos de la colonia...;

    2º) "es un error que la baratura sea benéfica a la patria. No lo es efectivamente cuando ésta procede de la ruina del comercio...

    3º) el librecambio arrastrará a las artesanías e industrias de la colonia a una competencia desigual y ruinosa: "sería temeridad querer equilibrar la industria americana con la inglesa (...) por consiguiente arruinarán enteramente nuestras fábricas y reducirán a la indigencia a una multitud innumerable de hombres y mujeres que se mantiene con sus hilados y tejidos, en forma que dondequiera que se mire no será mas que desolación y miseria". (pág. 29, 30, 31 y 32)"

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  2. Y vaya que les funcionó esa estrategia. El librecambio también era favorable a los intereses de esa burguesía ganadera y contrabandista que lo adoptó como bandera. Sólo que les salía sobrando el resto del país...

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