Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 20 de diciembre de 2011

10 años

Han pasado diez años del 19 diciembre de 2001. Esto es apenas una mera constatación cronológica. Lo cierto es que nuestro país se vio sumergido en una crisis terrible que fue la culminación de un proyecto de país para pocos. No fue el resultado de un error aunque sin duda los hubo, ni de la venalidad, aunque la hubo. Se aplicó el consenso de Washington y por años nuestro país fue el "alumno modelo" del FMI. De esas semillas salieron estos frutos: los saqueos, las protesta la represión fueron engendradas en esos años previos cuando nos decían que estábamos entrando en el primer mundo.Los que lo decían tal vez hablaban por ellos mismos, porque una vez más, como en la época de Martínez de Hoz, al país le "sobraba" gente.
Pero el 19 y el 20 fueron una bisagra: Las respuestas fueron variadas: desde el "que se vayan todos" de los cacerolazos, que terminó diluyéndose, a las fábricas recuperadas y el trueque.
El trueque fue una estrategia que permitió sobrevivir a muchas familias y las fábricas recuperadas supusieron la recuperación de la dignidad para muchos trabajadores.
Pero lo cierto es que la Argentina estaba endeudada hasta el cuello (la declaración del default fue sólo eso, una declaración, antes ya había una realidad que se venía negando y pateando para adelante), y exportaba personas como parte de su proyecto económico.
El año 2001 marcaba el fracaso de la convertibilidad pero más aún de un modelo neoliberal. Pero no el final de la crisis que seguiría azotando al país durante el 2002. Tan es así que, tiempo después, Néstor Kirchner refiriéndose a la época en que asumió pudo decir que el porcentaje de desempleo superaba al de sus votantes.La decadencia fue larga y la recuperación, también.Aun seguimos lidiando con las estructuras del estado neoliberal, excluyente y llevará muchos años más construir un estado inclusivo que intervenga de un modo no neutral en favor de las mayorías (como dijo la presidenta)  y de modo eficiente. Lo cierto es que sin el liderazgo de Néstor Kirchner, quien tomó un camino distinto al que le exigieron desde la ortodoxia (al asumir ya les esperaba el "planteo" del establishment con letra de Escribano)  el país no se hubiera recuperado como  lo hizo. Podríamos decir, en ese sentido que ganamos a la ruleta rusa, sobre todo por las otras opciones eran Menem, Carrió, Lopez Murphy  (amén de los que se bajaron antes: De la Sota y Reutemann).
Pero la pregunta es si no fue este estallido lo que preparó el camino: ¿Hubiera podido un Néstor Kirchner llegar a la presidencia en condiciones más "normales"? ¿Sin la represión del 20 de diciembre de 2001? ¿Sin el default?  ¿Sin la masacre del puente Pueyrredón que hizo huir a Duhalde?¿Sin la gente movilizada? Porque lo que vemos en Europa nos muestra que los intentos neoliberales  contra toda prueba continúan en medio de la crisis: no hay salidas automáticas.
Lo pregunto no porque crea que los caminos son recetas, es más, creo que ni el ejemplo argentino , ni el islandés son recetas. Son ejemplos de que hay otro camino: el de la recuperación del empleo y el consumo interno. Dirán que todo fue posible a base de soja: lo cierto es que sin timón y velas en buen estado no hay barco que navegue por más buenos vientos que haya.
El camino del ajuste sólo lleva al empobrecimiento de las mayorías, represión y en definitiva agrava la crisis:los muertos no pagan había dicho Néstor, y no se limitó a decirlo. Apostó a la recuperación de la Argentina en primer lugar. Pero está claro que no hay superhéroes que salven a los pueblos (¿alguien se acuerda de esa canción que decía "Supermán nunca viene para acá"?): sin movilización no hay liderazgo posible. Muchos critican escandalizados que en América Latina los procesos populares dependan de liderazgos firmes: lo cierto es que aún en Islandia con las movilizaciones presionando y organizándose todo hubiera quedado en aguas de borraja si no se hubiese tomado la decisión de hacer el plebiscito y aceptar la decisión de este. La política no es el enemigo: es la herramienta a recuperar, y más aún ,los  liderazgos son herramientas para canalizar ese esfuerzo colectivo. Tal vez no sea la única , pero funciona.Afortunadamente nosotros lo tuvimos.

3 comentarios:

  1. Yo creo que sin la crisis y la insurreciión por hartazgo del 19 y 20 de diciembre , eso sumado a los asesinatos de Maxi y Dario , creo que nunca hubiera llegado Kirchner a ser presidente , es mas la deriva natural del PJ hubiera ido por De la Sota y Reutemman tal como lo intento duhalde

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  2. Muchos votos nacieron tras la 125 y el desenmascaramiento posterior.
    Arrancaron las calcomanías de "Todos somos el campo" y comprendieron que los habían usado como idiotas.

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  3. Ciertamente: son dos etapas distintas. El proceso que pudo iniciarse en el 2003 gracias al estallido del 2001 y a los acontecimientos del 2002, tuvo su prueba de fuego en el 2008 con los campestres y los medios fogoneando contra el gobierno y conspirando en cámara. Tuvieron una victoria pírrica, porque a largo plazo el kirchnerismo supo leer mejor la situación y no sólo no se retiró sino que avanzó con todo. Claro que en el camino se murió Néstor, pero lo cierto es que el pretendido grupo A ya venía de capa caída y el 23 OK sólo confirmó eso.

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