Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 15 de diciembre de 2011

Mi pasado es tu porvenir: viejos párrafos del pasado argentino con gran actualidad en Europa.

Encontré un número viejo de una revista educativa (Educoo*) en una mesa de ofertas de una librería. Es muy viejo. De la primera presidencia de Menem. Pero muy revelador: trascribo aquí unos párrafos del editorial:
"El "ajuste" que se extiende por el Tercer Mundo es la nueva palabra para definir una realidad vieja: la subordinación de los países pobres a los países ricos. Cayó el muro de Berlín. La economía se internacionaliza pero el dominio de los ricos  sobre los pobres se mantiene en pie. Queda el Norte y queda el Sur. Las relaciones centro- periferia han profundizado su asimetría. Queda la dependencia. Día a día la participación de América Latina en el  comercio internacional disminuye. Cada día hacen falta más materia primas y alimentos para comprar menos productos manufacturados. Nuestros científicos siguen emigrando y nuestra patriótica burguesía sigue fugando alegremente sus capitales. A través del tubo aspirante de la deuda externa el flujo de dinero sigue el mismo rumbo irracional de los países pobres hacia los países ricos. Ante la difusión del predicamento oficial que pregona el ajuste como única salida, se vuelve apremiante tomar posiciones."
Y la década neoliberal recién comenzaba. De allí venimos, debo recordar porque el presente está hecho con la argamasa del pasado, y más aún: ese mundo es la panacea que añoran   los políticos opositores devenidos en loritos repetidores de consignas mediáticas. No es que haya habido un giro de 180º, quedan  todavía por derribar firmes bastiones de ese modelo nefasto que ahora los países europeos empiezan a sentir más cerca de su piel, pero el proceso iniciado en el 2003 ha mostrado en más de una ocasión su voluntad de apostar a un crecimiento con inclusión social y eso sólo puede lograrse rompiendo esas cadenas, apostando a la solidaridad latinoamericana, a la educación, la investigación básica y las ciencias aplicadas para generar conocimientos y no simplemente consumirlos, a la industrialización en origen y a la creación de empleo bien remunerado. Los primeros pasos para lograrlo se han dado, hay que continuar, recordando eso sí, que en lo que se refiere a derechos de las mayorías quedarse quieto es retroceder, porque los privilegiados afectados siempre están listos para retomar sus lugares al menor descuido.
Pero continuemos con la lectura del editorial:
"Analicemos en primer lugar la realidad del ajuste económico para entrar luego en el análisis de sus consecuencias en la educación. ¿Ajustar para qué?Para disponer de recursos. ¿Para reactivar la economía, aliviar penurias?. No. Para pagar a los acreedores externos"
Si lo leyera un griego o un español podría pensar que describo la situación de sus países en la actualidad. Es que la periferia europea es tratada por el "centro europeo" como antes lo era América Latina. Parece que el goteo de las delicias del dios mercado cae cada vez sobre zonas más estrechas.
"¿De dónde salen los recursos? De dos fuentes:a) de la racionalización del "estado", que implica un remate vil de sus empresas (Entel, Aerolíneas,etc) y la drástica reducción de gastos, y b) mejorando la recaudación fiscal. ¿Quiénes pagan el ajuste? Todos. ¿Pagan más los que más tienen? No. Pagan todos igual. Es decir que (en porcentaje sobre sus haberes) pagan más los que menos tienen. En Argentina los impuestos no se recaudan sobre  las ganancias o sobre los capitales sino fundamentalmente sobre el consumo."
Esto último es una deuda pendiente: hace falta una reforma impositiva que reemplace los impuestos al consumo por impuestos sobre la renta y el capital para que paguen más quienes más tienen.
"El ajuste se  realiza sobre un lema conocido: "achicar el Estado es agrandar la Nación". Llevamos años de ajuste. ¿Con qué resultado? Se achicó el Estado y se achicó la Nación. Ni los trabajadores, ni los jubilados, ni los docentes, ni los científicos, ni los pequeños empresarios, ni las provincias postergadas están mejor. Y sin embargo hay sectores que con el ajuste ganan y mucho: el sector financiero y empresario que asociado a la burocracia gobernante participa en el desguace del estado y en la reestructuración de la economía. No se lo reconoce pero achicar el Estado, además del remate de sus empresas  significa acabar con su capacidad regulatoria".
Cualquier coincidencia con la realidad europea y de EEUU de nuestros días no es mera casualidad.
Cuando el zorro está libre en el gallinero, las gallinas no cobran aguinaldo (era algo así ¿No? )
El texto es más largo y tiene otros puntos que destacaré en otro post, pero para cerrar hay una cita de  John Kenneth Galbraith que aparece en la editorial  con la que me permitiré disentir parcialmente:
"Debemos recordar que en este planeta no hay población educada que sea pobre, ni población analfabeta que no sea pobre."
Está claro que el analfabetismo es un obstáculo para el desenvolvimiento de una economía desarrollada, industrial pero no está tan claro que la mera cualificación de la mano de obra baste para mejorar la calidad de vida. Muchos de los desocupados europeos tienen un nivel educativo envidiable, y muy pocos científicos se han vuelto ricos a pesar de los años de estudio y dedicación que han puesto para llegar adonde están.
 El capitalismo dejado a sus instintos naturales busca reducir costos y los salarios son vistos siempre como costo al igual que la inversión en salud y educación. Hace falta mucha regulación y mucho control por parte del Estado (y tal vez ni eso baste) no sólo para dar educación de calidad a todos y todas, sino también para que esa educación permita realmente acceder a puestos de trabajo bien remunerados, y más aún para que el conocimiento generado sea  en beneficio de las mayorías y no sólo para una minoría privilegiada obsesionada con márgenes de rentabilidad.

*Revista Educoo,Cooperativa de trabajo en Educación, Octubre de 1991. Miño y Dávila Editores.Coordinador: Augusto Bianco.

5 comentarios:

  1. Muy bueno, Iris.
    Qué actualidad tiene la nota para el contexto europeo. Aún con lo de Norte-Sur, Centro y Periferia.

    ResponderEliminar
  2. Y es que el esquema de ajustes que se impone a los PIGS y las presiones indisimuladas de organismos financieros no difieren mucho de lo ocurrido en América Latina durante la década neoliberal. Difieren en que empezaron con un colchón mejor, pero tanto va el cántaro a la fuente...

    ResponderEliminar
  3. Un colchón mejor pero un asedio peor. No te olvides que a ellos, el cruce del Mediterráneo les duele cada día más. Gente oscura de piel.
    Yo también disiento con el tal Galbraith y tus argumentos para el caso son coincidentes, claro.

    ResponderEliminar
  4. Ciertamente. Y lo peor es que esos inmigrantes son vistos como culpables de los niveles de desempleo y no como lo que son: víctimas de un sistema que busca mano de obra dócil y barata, pero que no duda en convertirlos en chivos expiatorios cuando hace falta.
    Ahí aclaré en post el nombre completo de Kenneth Galbraith, un liberal de cartel, realmente. La cita la tomaron los de la de revista del Clarín de 10-7-91. Como es una revista educativa (me refiero a EDUCOO) no es extraño que fueran excesivamente optimistas con respecto a la educación.

    ResponderEliminar
  5. Siento un tremendo deja vu.
    Escalofriantemente,
    Yo.

    ResponderEliminar