Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 31 de octubre de 2011

2 años

Mientras se baraja y da de nuevo, mientras las primeras medidas post-23OK muestran que nuestra presidenta no se duerme en los laureles, quiero recordar que han pasado ya más de 2 años de aquellas jornadas que venían a "sepultar" al kirchnerismo. El 29 de junio de 2009 muchos políticos se comenzaron a probar las pilchas de un muerto que, poco después, saldría del cajón donde pretendieron ponerlo, con más fuerza que nunca. Hubo un diagnóstico erróneo y en consecuencia una reacción errónea (aclaro que se puede diagnosticar bien y curar mal, pero casi nunca se diagnostica mal y se cura bien).
Me puse a escuchar programas viejos de Marca de Radio para recordar que una semana después de las elecciones la obsesión era la gripe A y "el lave y frote" con alcohol en gel. Aliverti se daba el lujo de bardear a Cristina por su derrota en Santa Cruz, y de comparar su mención a la victoria en El Calafate con la frase de Menem hablando de su victoria en Perico luego de la derrota de 1997. Se preguntaba si "los K" renunciarían a su proyecto tibiamente inclusivo para salvar la ropa...Aliverti se preguntaba si se había votado contra los "modales" de tipos como Moreno (y de la "pareja gobernante") o contra el modelo.
Ese diagnóstico no era sólo de él. Todos los principales opositores se pasaron los años siguientes esperando que el kirchnerismo se suicidara, suponiendo que "la gente" no soportaba las "formas" de "los K" y que votaría a cualquiera que pintara como antiK de cartel.
Nadie tiene la bola de cristal y lo cierto es que en las derrotas se ve de que madera está hecha la gente. Cristina y Néstor mostraron que eran auténticos líderes políticos.
La forma en que los Kirchner reaccionaron fue algo que se salió de lo habitual. Ante la derrota no se rindieron, no se fueron a su casa. Más bien prepararon el contra-ataque. En lenguaje escolar-sanmartiniano: después de Cancha Rayada salieron a buscar su Maipú. Lo que el propio Eduardo interpretó como vivir en una burbuja y no registrar la derrota, hoy puede leerse como redoblar la apuesta.
Pues bien, Moreno sigue en el gobierno, y dos años después Cristina fue reelecta con  el 54% de los votos...tal vez porque no cayó en el engaño de los "modales" y tomó medidas concretas que mejoraron la calidad de vida de los más humildes como la asignación universal por hijo, pero también porque se abrió el debate con la ley de medios acerca del rol de éstos en la construcción de sentido. Que los dejó expuestos, sin el manto sagrado de la "independencia" que los había cobijado hasta entonces.
Pero sobre todo porque en medio de una crisis internacional (que se ha agravado gracias a la eficaz tarea de los bomberos que lanzan nafta en medio del incendio) mostraron que se podía capear el temporal apostando al mercado interno,sin ajustes, sin perjudicar a quienes menos tienen...
Del otro lado se creían vencedores y esperaron a recibir su premio. Pero eran muchos y pronto comenzaron a pelear por su parte del botín.
Pero sería absurdo pensar que perdieron por sus chicanas baratas o sus malos modales. Lo que se rechazó, y habrá que seguir rechazando, porque no dejarán de ofrecerlo, es el modelo neoliberal que llevó a la crisis que vive el mundo y que la agrava día a día.
Más allá de las formas, Carrió, Duhalde, Alfonsín, e incluso Binner, nunca ofrecieron otra cosa. A veces se pretendían ofrecer como kirchnerismo con buenos modales, pero en seguida se les escapaban referencias a "enfriar la economía", o "que el estado no debe intervenir".
Resalto que no dejaran de ofrecerlo porque los beneficiados por el neoliberalismo a ultranza no han desaparecido, ni siquiera han perdido poder. La novedad es que no gobiernan. Pero el poder no es el gobierno, a esta altura es de perogrullo decirlo.
Los cuatro años que vienen son importantes, sin duda, pero no más que los cuatro siguientes. Un gobierno popular no tiene paz, ni descanso. Porque los avances del sector que pretende favorecer no están consolidados jamás. A diferencia de los privilegios de los poderosos que una vez establecidos quedan sellados a cal y canto, cada paso hacia adelante de las mayorías entraña el peligro de un retroceso: hay que correr mucho para permanecer en el mismo lugar.
Eso lo están descubriendo los europeos que ven mermar día a día la cobertura otrora de la "matriz a la tumba" del Welfare State, pero sobre todo lo anuncian los analistas que insisten en diagnosticar que una parte de la población tuvo más derechos de los que debía. Y, no, no se refieren a los bancos a los que hubo que salvar luego de que se endeudaran en la timba y en la especulación alentadas por legislaciones laxas y permisivas. Tampoco se refieren a los ricos, que pagan mucho menos impuestos de lo que podrían de acuerdo a su capacidad contributiva. Ni siquiera hablan del absurdo de atarse a una moneda sobrevaluada perdiendo competitividad y esperando vivir del turismo o la burbuja inmobiliaria. No, el problema es de la gente que esperó tener estabilidad laboral, salarios dignos, jubilaciones dignas, hospitales y escuelas públicas de calidad... una pretensión increíble como se ve.
Y lo viven en carne propia los estudiantes chilenos para los cuales el derecho a la educación se ha vuelto un sueño imposible.
Tan sencillo como eso: no hay derecho, por elemental que sea, que los poderosos no estén dispuestos a quitarnos.Con buenos modales, claro está: para lo otro está la policía.





sábado, 29 de octubre de 2011

La Ciudad


Este cuento forma parte de una serie más larga (por el momento una colección de relatos laterales), aún incompleta.

La Ciudad
o cómo hacer periodismo independiente en serio

Es la más hermosa de las Ciudades, la más bella que jamás haya existido, o existirá. Es sencillamente, la Ciudad. Cualquier otro nombre la desmerecería. Es sencillamente, el arquetipo de Ciudad del cual todas las Ciudades restantes son meras sombras.
La Ciudad brilla cual gema en el espacio, situada en una órbita estable,utilizando para ello los Puntos de Lagrange pertenecientes al sistema Tierra-Sol-Luna. Ajena a la mezquindades de la Tierra, y a la envidia de quienes nunca podrán habitarla, por ser indignos de ella.
Pero no siempre fue así. Pocos se atreven a recordar su verdadera historia, olvidando que la escasa dignidad de sus constructores no contraria la belleza de su obra. Como dijo un hombre sabio, Dios escribe derecho con renglones torcidos. Nada más cierto en este caso: la Ciudad le debe su existencia a un grupo de seres viciosos e inútiles, cuya soberbia era insoportable a los ojos de la gente decente.
Se los contaré. Escuchen con atención. Hace muchos años, cuando aún existían las naciones sobre la faz de la tierra, cuando la Ciudad no era más que un sueño caro y lejano, surgió un grupo nefasto, formado por la crema y la nata de la intelectualidad mundial: científicos, ingenieros, escritores, periodistas. Creían ser dueños de la verdad y actuaban en consecuencia. Defendían ideas inmorales, y las practicaban. Eran ateos y se reían de Dios y sus obras. Se hacían llamar “bright” (brillante), una muestra más de su invencible vanidad .Esto quizá no debería asombrarnos, ya decían los antiguos que fue el más brillante de los ángeles el que se rebeló...
Pero pronto la gente decente se rebeló contra tanta maldad. En el gran país de la libertad fueron juzgados como delincuentes. Esto fue posible gracias a las leyes democráticas que sus habitantes impulsaron, leyes que permitían aplicar la máxima condena a los crímenes contra la humanidad: la hoguera. Sí, el fuego purificador era su castigo...
Claro que no fue sencillo. Muchos huyeron a países incivilizados, gobernados por dictadores populistas, en busca de protección. Países que simpatizaban con su deforme visión del mundo. Otros en cambio se quedaron . No les agradaban los gobiernos dictatoriales y, poseídos por la creencia de estar defendiendo algo justo, insistieron en difundir sus mentiras en el juicio.
Estaban entre ellos Miriam Russell, una física teórica muy renombrada (había ganado un premio Nobel), Alexandra Hollow, famosa por descubrir una forma más eficiente de utilización de los paneles solares, y Ernest Thomson, un ingeniero experto en el diseño de materiales. No había forma de que eludieran la condena,o al menos eso parecía.
Su actitud, burlona y soberbia, les enajenó el apoyo del jurado de inmediato. Y el desarrollo posterior del juicio empeoró todavía más su situación.
Las familias de estos individuos sufrieron mucho: la gente no quería comprender que eran inocentes y las perseguía. Finalmente el gobierno tomó cartas en el asunto ofreciéndoles protección y nuevas identidades, que fueron rápidamente aceptadas.
Una vez atados estos cabos sueltos y siendo manifiesta la culpabilidad de los acusados , el resultado del juicio era evidente. Los acusados fueron declarados culpables y el juez les asignó la pena máxima a todos.
Hubo festejos en todo el mundo civilizado. Sobre todo en el gran país, artífice de un nuevo triunfo para la libertad.
Al júbilo le siguió el fastidio, porque los acusados apelaron una y otra vez. Siempre fueron hallados culpables, pero no desistieron hasta llegar a la Suprema Corte.
El juicio fue televisado a todos los rincones del planeta. El interés, que había decaído, renació con más fuerza que antes.
La estrategia seguido por los acusados en su último intento fue grandilocuente e inútil. Era evidente cual sería el veredicto. Fueron declarados culpables por el supremo tribunal y su suerte quedó sellada.
La ejecución iba a ser televisada a nivel mundial y se esperaban records de audiencia...
Sin embargo algo inesperado sucedió. Los planes de construcción de la Ciudad se retrasaban por falta de gente idónea. Entre los que fueron detenidos o huyeron estaban miembros importantes del proyecto. Por otra parte el carácter arriesgado de la empresa hacía difícil el reclutar nuevos miembros.
Los funcionarios a cargo de la gestión del proyecto movieron influencias y poco antes de la ejecución se supo que los condenados habían aceptado trabajar en la construcción de la Ciudad y ,a cambio, se les concedió el indulto. Fue una muestra de debilidad de nuestros gobernantes, o, tal vez, una muestra del poder de la Providencia Divina.
Lo cierto y auténtico es que la Ciudad existe y seguirá existiendo mucho después de que los “bright” hayan caído en el olvido. Tal es el destino de las obras que superan en mérito a sus creadores.
El joven periodista suspiró aliviado, mientras miraba una vez más la pantalla. El artículo sobre los orígenes de la Ciudad estaba completo, y justo a tiempo. El día siguiente era el aniversario,y como de costumbre se publicarían artículos conmemorativos. Sin embargo para él no era sólo rutina. Se trataba nada menos que de su primer publicación, si lo aceptaban, claro está.
Poco después lo presentó a la editora para su revisión. Ella lo leyó rápidamente mientras asentía. Él permaneció de pie tratando de disimular su nerviosismo.
Es bastante bueno— comentó finalmente— , lo enviaré. De seguro estará en la edición de mañana.

Cortito pero quejoso

Hace unos días mencioné al pasar "unos desastres que hice con mi computadora". Estos consistían en que , como la peor de las novatas, borré accidentalmente todas las particiones EXT4 de mi disco duro. Resultado: perdí todos los  GNU/Linux instalados y mis datos personales. Tenía copias de seguridad y recuperé casi todo. Pero al intentar reinstalar  me encontré con la temida noticia de que el disco duro contiene fallos  y que dos de la nuevas particiones (que tuve que recrear) son inutilizables (ignoro si se puede reemplazar un disco duro en una portátil, espero que sí).Pero bueno, al menos me quedaron Linux Mint 10 y OpenSuse 11.4 instaladas y funcionando. Hasta diciembre, cuando me desocupe un poco, porque ahora se vienen los exámenes, parciales y finales, no podré hacer nada.
Y para agregar picante al dulce, mi conexión a internet estuvo desaparecida sin dejar rastros por casi una semana, en la cual volví a los cybers  y conocí la musiquita de espera acompañada de promociones que te hacen escuchar cuando reclamás algo (¿en serio creen que es el mejor momento para mencionar los "beneficios" de tener contratada a esa compañía?). Me enteré una vez más con toda claridad que la empresa considera que su módem no es compatible con Linux, aunque haya funcionado perfectamente desde hace varios meses (literalmente: "yo no digo que no funcione, sólo que no es compatible, ¿porqué no buscas conectarlo a una computadora que tenga windows?") , y que no le dan soporte.Y pasé por la agradable situación de que la conexión sólo funcione en el centro de ayuda mientras tratás de explicar que se conecta pero no navega...pero no en mi casa, ni en la facultad, que es dónde hacían falta.Y que te digan que tenés crédito, que la línea está bien.Todo fenómeno, pues, con el único insignificante detalle de que NO carga ninguna página.
La conexión volvió ayer a la noche, tan misteriosamente como se había ido, sin cambiar ninguna configuración...,por el momento no queda más que esperar que siga así, e ir limpiando los pelos que me arranqué de pura bronca e impotencia en el proceso...












Contra las "credenciales de bondad" y otras yerbas.

Hoy quiero señalar mi profundo rechazo a una modalidad generalizada que se observa en diferentes ámbitos, principalmente en aquellos que hacen alarde de políticamente incorrectos.
No puedo decir que sea una moda porque lleva siglos practicándose con diferentes disfraces. Se trata de justificar el daño infligido al otro, los actos de injusticia, la persecución y hasta el asesinato en masa basándose en la supuesta maldad del otro.Aún quienes defienden a las víctimas a veces caen sin darse cuenta en esa trampa cuando intentan mostrar que después de todo las acusaciones son falsas y que los "malvados" no eran tales.
Refutar una calumnia está bien, pero no hay que perder de vista lo esencial: después de siglos de historia hemos llegado a comprender que nuestras sociedades pueden y deben garantizar un mínimo de derechos, un piso si se quiere, a todos sus integrantes ¿Por qué? Porque las sociedades que lo logran son más ricas, más complejas,  más  seguras, menos violentas para sus componentes que las que ni siquiera intentan asegurar ese piso.
Ese piso mínimo es lo que se conoce como "derechos humanos". Y constituyen un horizonte más que un lugar donde asentarse. Son una utopía: sirven para caminar.
Pero hete aquí que se introduce el viejo prejuicio que insiste en preferir privilegios en vez de derechos, y entonces salta una vieja al grito de "los derechos humanos son sólo para los delincuentes y no para las personas honradas"... y la trampa no está en la falsedad de su afirmación sino en la idea implícita de que un delincuente por ser tal, ya no debería tener derechos...la defensa no puede pasar por mostrar que muchos son detenidos injustamente o que en el fondo son buenas personas porque ese razonamiento está cayendo en la misma trampa que trata de eludir. No es la bondad lo que garantiza que deban respetarse sus derechos: es un acuerdo existente en la sociedad de que todas las personas por nacer en ella, tienen un mínimo de derechos asegurados sin importar sus características personales.
Y esto que se aplica al presente, también se aplica en cierto modo a la historia, que no hace otra cosa que formularle preguntas al pasado, desde el presente.
No hay una máquina del tiempo que nos permita reparar acciones que hoy en día consideramos injustas pero la historia se escribe día a día. No es inmutable. Ella representa la visión de una época sobre su pasado, y en ese sentido, si bien no podemos evitar, por ejemplo, la mal llamada "Campaña al desierto", podemos, al menos, dejar de aplaudirla. Podemos dejar de ejercer y justificar la discriminación hacia los pueblos indígenas (no porque estuvieran antes sino porque aún seguimos en deuda con ellos, ya que no los hemos tratado como iguales, tal es nuestra obligación y su derecho). No vale la excusa de que llevamos más de cien años haciéndolo. Cuanto más tiempo lleve una injusticia más obligados estamos a dejar de cometerla.
Y he aquí que resulta que para evitar esas reivindicaciones históricas aparecen los artilugios ya mencionados: que después de todo no eran buenos, que ellos también cometieron crímenes: la exigencia de un certificado de bondad a las víctimas...que quienes piden justicia no son legítimos descendientes de las víctimas, que son mestizos (certificado de pureza de sangre, además). Criterio que haría imposible denunciar un exterminio completo, porque ninguno de los denunciantes sería legítimo descendiente.
Curioso prurito además si se tiene en cuenta que la discriminación es ejercida a ojo de buen cubero (si pareces,sos), pero a la hora de reclamar derechos y justicia hace falta un ADN certificado por escribano.
¿Qué formaba parte de un proyecto de nación? ¿Qué somos hijos de ese proyecto? ¿Y? Eso no significa que sea ahora nuestro proyecto de nación, ni, tampoco, que no veamos cosas positivas en él. Pero reivindicarlo in toto por inercia no es la mejor opción. Sobre todo si pretendemos construir una Argentina para todos, que pueda mirarse al espejo sin avergonzarse y sin añorar patrias ajenas...

jueves, 27 de octubre de 2011

Un año después

Hace un año, momentos después de que el censista se fuera, recibí un mensaje de texto que decía "murió Kirchner". Prendí la tele, vi el mismo cartel y  comencé a llorar desconsoladamente. No lo podía creer. Era como si la tierra se hubiera abierto bajo mis pies.
Mi padre me dijo (días después) que era por lo inesperado de la noticia, que eso me había conmovido. En parte era así, pero no era suficiente explicación.
Por otra parte, la sorpresa no era el motivo de toda una multitud frente a la casa Rosada  esperando por horas para entrar un momento a  despedirlo.
En esos días escribí un texto en su homenaje, pero no hice copia y se perdió. Recuerdo entre otras cosas que decía que quienes ese día estaban festejando (porque los hubo) no sabían lo que hacían. Porque los que estaban verdaderamente perdidos eran ellos. Se habían quedado a solas con su odio, y muerto Néstor no tenían nada más. No habían podido vencerlo en vida (a pesar de algún revés pasajero) ¿Cómo iban a luchar contra su recuerdo?
Decía que no estábamos solos porque la teníamos a Cristina , y que esa mujer era infinitamente más fuerte que todos los canallas que esperaban verla flaquear.
Decía en definitiva, que aquel día, el 27, había muerto un hombre, nada más y nada menos que eso...
Después leí otras cosas que se escribieron y dijeron acerca de él y debo decir que algunas me sorprendieron y otras no tanto. Sobre las primeras la más triste fue una declaración de un partido de izquierda que salió en un medio alternativo. En ella decía su autor que no había ningún motivo para llorar, que había muerto alguien que había hecho algunas cosas bien, pero que fue un sirviente de las corporaciones. Que el pueblo no había estado en las calles, que apenas era una minoría comparada con quiénes lo votaron...
 Como en el 17 de octubre de 1945,  puestos frente al pueblo, no supieron reconocerlo, ni mucho menos comprender lo que sentía.
También me dolió una declaración de un grupo de mujeres de izquierda (estaba Vilma Ripoll entre ellas) donde, todas salvo una,  veían a Cristina como incapaz de salir adelante...un machismo a flor de piel que daba miedo.
Pero ahora con la perspectiva de un año después, veo que ella les tapó la boca a todos. Mostró la fortaleza que le conocíamos y mucho más. Y los opositores políticos y periodistas in-the pendiente incluidos fueron las verdaderas viudas políticas de Kirchner, desamparados y dando vueltas en círculo en espera de un derrumbe que no llegó.
No creo, aclaro, que su muerte haya sido un acto de sacrificio. Por más que a algunos eso les suene bien. Creo que vivió hasta el último momento sin detenerse porque lo quemaba ese fuego interno del que habló Galeano y que hacía que no nos diéramos cuenta de lo frágil que realmente era su estado. Porque a pesar de los episodios previos uno pensaba que Néstor iba salir adelante y se iba a recuperar... ese mismo fuego que tiene ella y que a veces hace que nos dé pequeños sustos...ese fuego que está siempre presente en los grandes hombres y en las grandes mujeres , aunque su presencia no baste para definirlos.
Pensaba en quienes decían que estábamos aislados del mundo mientras venían en su homenaje los presidentes de Sudamérica y lloraban como chiquillos. Y es que realmente el legado que dejó Néstor no es sólo nacional sino también sudamericano. El camino que él y Cristina iniciaron debe continuar: la Argentina debe seguir apostando a la Patria Grande. No somos europeos en el exilio: somos argentinos y sudamericanos, y a mucha honra. Como él. Como ella...
Continuar ese camino es el mejor homenaje que le podemos hacer.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Los deseos y la realidad

Un tópico común en numerosos libros es el contraste entre los deseos y la realidad. Tanto si se cumplen como si no, el debate gira sobre si es correcto que lo pedido se cumpla, acerca de los medios empleados, y sobre las consecuencias inesperadas que resultan del pedido.
Fausto en sus numerosas versiones es el mejor ejemplo, aunque ciertamente, no el único. Fausto vende su alma a cambio de un deseo. Ese deseo es nada menos que vivir un instante de tal intensidad que quisiera permanecer siempre allí. Un deseo que encierra una trampa, como se ve...
Y hablando de vender el alma, esta resulta también el precio cuando Dorian
Gray desea frente a su retrato que sea la imagen la que envejezca, y no él. Aunque aquí es menos literal y no hay un Mefistófeles a la vista. En esa historia la mayor desdicha para el protagonista es que su deseo se cumple:
"¡Ah, en qué monstruoso momento de orgullo y de ceguera había rezado para que el retrato cargara con la pesadumbre de sus días y él conservara el esplendor, eternamente intacto, de la juventud! Su fracaso procedía de ahí. Hubiera sido mucho mejor para él que a cada pecado cometido le hubiera acompañado su inevitable e inmediato castigo."
Conserva su belleza externa, tal como lo deseaba, pero se vuelve un ser perverso y vicioso.
En un tono más cómico, hay pequeño cuento de Isaac Asimov acerca de los deseos frustrados:
"_Nuestro héroe, que ha sido bendecido con una esposa tremendamente fea, le pide a un genio que le conceda una mujer bella y joven en la cama por las noches.Se le concede el deseo con la condición de que en ningún momento debe tocar, acariciar y ni siquiera rozar el trasero de la joven.Si lo hace, la joven se transformará en su esposa. Cada noche cuando hacen el amor, él no es capaz de apartar las manos del trasero, y el resultado es que todas las noches se encuentra haciendo el amor con su esposa."
La idea de que los deseos no deben ser alcanzados también aparece en algunos relatos, como en este:
" ...Y el ingenuo preguntó...
-¿Seré feliz cuando encuentre lo que busque?
Y el Diablo asintió.
-Por supuesto-dijo- ¿Acaso no es lo que deseas?
-Sí. Es lo que deseo, y cuando lo tenga seré feliz.
Y esta vez el Diablo sonrió, pero no dijo nada."
Es una visión bastante pesimista, como se ve. No sé el autor, ni conozco el relato completo, pero ese fragmento ya es bastante impresionante.
Y es que los deseos pueden causar sufrimiento, se cumplan o no. Sin embargo hay diferentes formas de encarar el deseo: una, la modalidad oriental que consiste en aniquilarlo; otra es la forma occidental (que suscribía el propio Wilde, un cínico de cartel) que consiste en aniquilar el deseo haciéndolo realidad. 

Pero no hay que descartar que un eterno insatisfecho siempre puede elevar su propia impotencia a virtud tanto como el saciado puede confundir la saciedad con decepción por haber alcanzado su objetivo. 
"Las uvas están verdes", se decía la zorra. Muchos proceden así ante el rechazo amoroso: tratan de convencerse que la mina no era tan linda, que al fin y cabo todas las rubias son estúpidas, etc. La marca de un mal perdedor es veces la negación de la derrota y a veces la negación de su participación misma en la competencia fingiendo un desinterés que momentos antes no había demostrado.
En verdad todos son síntomas de la misma cosa: para diluir la derrota se ningunea la competencia, el premio o al contrincante...
Cualquier coincidencia con la realidad política argentina no es mera casualidad...






domingo, 23 de octubre de 2011

Continuidad y cambio

Antes de que los "fríos números" (lugar común si los hay) confirmen sospechas largamente anunciadas corresponde hacer un alto en el camino. Tanto para mirar atrás como para otear el horizonte.
Aunque Binner pretenda fingir un suspenso que no existe, Ricardito rezongue porque lo pisaron en Chascomús, y los periodistas in-the-pendiente sueñen con tijeras que salvarán la democracia, las elecciones del 23 de octubre no traen consigo grandes sorpresas. Servirán, eso sí, para revalidar el único liderazgo de fuste que hay, hoy en día, a nivel nacional: el de Cristina Fernández.
Es, pues, la oportunidad para que el proyecto iniciado en el 2003 se consolide, y en ese sentido se trata de una continuidad. Y no es un dato menor: no habido hasta ahora un proyecto popular que gozara de 12 años de continuidad democrática.
Nadie, salvo los comentaristas políticos más delirantes, espera un giro de 180º. En ese sentido hay esperanza de continuidad: se espera que se continue apostando al mercado interno, al consumo popular. Se espera que  se siga fomentando la producción local, que las exportaciones sean una fuente de divisas no sólo para los exportadores sino también para los productores y además para el estado, para que las redistribuya en forma de escuelas, caminos, hospitales, etc...
Ya lo dijo Cristina "Yo no soy neutral , siempre voy a estar contra la desigualdad".
Pero, al mismo tiempo, y tomando como referencia el discurso de cierre de campaña  en el cual la propia Cristina habló de lo que falta hacer , queda claro que no hay lugar para dormirse en los laureles. Esta ratificación del mandato popular encierra, y ella lo sabe mejor que nosotros, una gran responsabilidad. Porque para un alto porcentaje de la población argentina, la única opción de cambio real viene de la mano de su liderazgo. Lo hecho es muchísimo, suficiente para ganarse la estatua, diría. Lo que falta también, y más aún en medio de una crisis internacional donde los pretendidos médicos combaten el envenenamiento con cianuro. Alguno dirá que eso indica que es momento de la prudencia, pero dado que lo que llaman prudencia siempre termina siendo el ajuste para los más débiles, yo me opongo a esa deplorable excusa. No porque piense que hay que tirar lo hecho por la borda, sino todo lo contrario: reforzar el papel del estado en beneficio de quiénes menos tienen y lograr extraer la riqueza excedente de quiénes más tienen no es sólo un acto de justicia. En esta crisis mundial es una medida de supervivencia.
Y aclaro que en el camino de reforzar el poder del estado contra las corporaciones (que tienen la ventaja de no estar sometidas a votación popular)
se inscriben toda clase de posibles medidas de lo más variopintas. Creo que se puede discrepar en el trazo fino (bah, se puede discrepar en todo, pero después hay que decir porqué). Me permito autocitarme ( la lista la tomé de unos comentarios míos en  este post de la Mak  que estaban junto a otros mucho más inteligentes, claro está) y doy una lista arbitraria pero posible:
a- Impulsar a gran escala lo que el INTI está haciendo en pequeña escala con el proyecto de descentralización de la producción agroalimentaria (o sea que haya mataderos, frigoríficos, fábricas de lácteos, etc) en el NEA y el NOA.
b-Impulsar en ese sentido una industria nacional a cargo de PYMEs y con participación del estado sobre todo en sectores estratégicos.
c- La vuelta de las juntas de carnes y granos y una fuerte regulación del comercio exterior.
d- Un nuevo código de minería que permita regular mejor la actividad y que incluya la participación del estado nacional en la búsqueda de nuevos yacimientos.
e- la recuperación de Ypf a manos del estado nacional y su intervención en todos los eslabones de la cadena energética, incluída la investigación en fuentes de energía renovables y en el área de la petroquímica.
f- Volver a gravar la renta financiera: títulos, bonos, acciones, no depósitos bancarios.
g-Restituir el impuesto a la herencia.
h- Separación de la Iglesia y el Estado.
i- Despenalización del aborto.
j-Descentralización administrativa: no cambiar la capital de lugar, pero sí llevar las sedes principales de los organismos nacionales a otras provincias.
k-Una renacionalización de la educación al menos en lo que a formación de docentes se refiere, yo agregaría la posibilidad de complementar los sistemas educativos provinciales con un sistema de escuelas nacionales que llegue adonde la escuela provincial no llega o llega mal (así no se dependería tanto de las escuelas privadas religiosas que muchas veces son casi la única opción disponible).
Y a junto a eso una nueva ley de educación superior que garantice su gratuidad y promueva la calidad educativa, pero que también limite los financiamientos privados siendo el estado nacional el que cumpla el papel de financiar la Universidad pública, tanto en su rol de formadora de profesores para la educación pública, como de profesionales, como en su rol de investigación, sobre todo porque allí se construye conocimiento no siempre rentable en lo inmediato, pero que es la base de un desarrollo en el largo plazo.
l-Habría que pensar seriamente en exponer a los magistrados al voto popular para que reciban presiones no sólo de minorías privilegiadas sino también de las mayorías. Y renovar esos planes de estudio adecuándolos a la realidad de un estado democrático con prioridades muy distintas a las del XIX (y a las del Bergoglio).
La lista es, como dije, arbitraria e incompleta (todas lo son), y nada garantiza que al menos el 1% de ella coincida con el proyecto de gobierno del FPV. Pero tampoco está tan alejado de los que han sido sus grandes líneas, de acción y discursivas.  Por más que alguno alce sus puñitos para reclamar por "el robo de las banderas" ...
Queda por ver como asumirán la situación los vencidos del 23 Ok ¿Seguirán oponiéndose a cada proyecto que impulse el gobierno, sin importar el respaldo popular que tenga?  ¿Seguirán autoinmolándose anunciando Apocalipsis que no llegan? ¿Insistirán en el camino del ajuste como única opción?
Veremos. Dicen que no hay nada mejor que un susto para despertar a un mamado. Estos ya tuvieron uno en agosto. ¿El segundo les hará más efecto?


sábado, 22 de octubre de 2011

La maldición: un cuento con pretensiones dolinescas

Aprovechando la veda y unos desastres que hice con mi computadora (nada que horas de reinstalación y de rebuscar entre copias de seguridad no puedan arreglar) , un cuento...

La maldición

Ariel se hallaba bajo una maldición, una maldición que había caído sobre él luego de que ayudó a un desconocido. Desde entonces, la sombra de la muerte lo seguía a todos lados —invisible para los demás— como su inseparable compañera.
El precio de una buena acción, se decía a sí mismo para consolarse, olvidando la buena suma de dinero recibida a cambio de su participación en el asunto.
Su única esperanza era que una joven doncella lo perdonara, o al menos así lo creía él. Y en consecuencia, se pasaba las horas y los días persiguiendo jovencitas a las que intentaba contar su historia y pedirles su perdón.
Sin embargo mientras iniciaba su discurso no se privaba de manosearlas descaradamente, lo que producía como resultado que éstas lo escupieran, patearan, y/o abofetearan. Si además andaba cerca un novio, padre o hermano, lo surtían.
Ariel se enorgullecía de haber sido abofeteado por las muchachas más lindas, pero se quejaba amargamente por su incomprensión. El tiempo transcurría y el plazo se acortaba. La desesperación lo llevó a escenas de patetismo lamentable.
Todo era inútil: ni sus ruegos, ni sus amenazas, ni sus intentos de soborno conmovían a señoritas que no creían en maldiciones, pero sí en locos y en pervertidos, por lo que Ariel pasó largas temporadas en comisarías, juzgados y manicomios...
Los pocos amigos que tenía lo abandonaron, situación que lo apenó un poco, pues necesitaba alguien que le pagara la fianza, pero no más que eso. Nunca le había interesado la compañía masculina, aunque la fatalidad insistía en proveerlo de ésta en abundancia.
En uno de sus escasos períodos de libertad, estaba paseándose por las calles de su barrio con aspecto lamentable, sufriendo las agresiones de los niños, que corrían apuestas para ver quién descalabraba de un piedrazo al “loco”.
Ahora bastaba su sola presencia para que las jovencitas emprendieran la huida. Tan lamentable era su condición que los novios furiosos lo golpeaban, pero menos...
Aterrado como estaba sólo pensaba en la cercanía de la muerte y en el fin del plazo: debía hallar el perdón cuanto antes o moriría. A pesar de sus repetidos fracasos, no perdía la esperanza.
Y llegó el último día de aquel fatídico plazo. Una vez más persiguió a cada joven hermosa que halló en su camino, una vez más ellas huyeron. Una vez más aparecieron los correspondientes vengadores ,con aire de propietarios, para fajarlo.
Pero cuando todo parecía perdido ocurrió el esperado milagro: una joven — la más hermosa que hubiera visto jamás— lo escuchó sin interrumpirlo, le sonrió con un aire de tristeza, y le dijo:
No necesitas pedir mi perdón, porque ya lo tienes.
La sombra de la muerte se estremeció , como si se avergonzara de su derrota y se retiró.
Tiempo después se supo que el “loco” había muerto. Al parecer ocurrió mientras dormía.
Pasó de un sueño a otro — Dijeron algunos.
Al fin descansa, pobre desgraciado — Dijeron otros.
¿Existió milagro después de todo? ¿o fue todo lo sucedido producto de la fantasía de un loco? En una época tan mezquina como la nuestra, el conformismo ha invadido incluso el campo de lo maravilloso, del milagro. No faltan los que piden la categoría de milagro para el sol, la luna, el llanto de un niño... Nadie se atreve a pedir un milagro real.
Creer que la belleza sea capaz del único milagro que vale la pena pedir, parece una demasía para aquellos que intentan convencernos de que una moneda de plomo si se mira bien y desde el ángulo adecuado, es igual que una de oro, y hasta más bonita. Que nos presentan a la mediocridad como una virtud superior a cualquier talento ,y a la resignación como un valor digno de ser defendido. Ya se sabe, es signo de madurez.
Y yo, que no estoy exenta de los defectos de esta época, quizá haya hecho uso del mismo engaño para hacer creer al paciente lector de que valía la penar llegar hasta el final, hasta estas líneas..









































jueves, 20 de octubre de 2011

Política en primer lugar

Rescato la frase de Maurras, que no su figura, para hablar del cierre de campaña de Ella, nuestra presidenta, y de su discurso. En diferentes blogs ya ha sido comentado y cada uno ha hecho hincapié en diferentes aspectos: aquí por ejemplo el post de Ricardo, analiza cómo Cristina le habló directamente al pueblo a través de la persona de Cecilia, Brian, Atilio,Haydeé,Victoria, entre otros (no, no habló de Víctor Heredia),es decir de casos emblemáticos pero reales con los que mucha gente puede sentirse identificada.Resaltó pues, la relación directa de Cristina con los protagonistas de los spots, que después de todo son un testimonio viviente de cómo ha cambiado la Argentina desde el 2003 hasta el día de hoy.  Daniel Mancuso resalta la empatía de Cristina con su pueblo. El Pibe peronista nos recuerda cuan pequeños son sus adversarios comparados con ella. Y hay más, claro está, mi selección es incompleta y arbitraria...
Por mi parte quiero resaltar tres cosas: una de ellas es la mirada sudamericanista que plantea en su discurso. La patria grande está implícita en sus palabras. Es realmente un orgullo tener una presidenta que nos recuerda que somos argentinos y sudamericanos, y no los nostálgicos europeos en el exilio que nos quisieron hacer creer, para que le diéramos la espalda a nuestros hermanos, para que creyéramos que  había que "insertarse en el mundo"  renegando de nosotros mismos e hincando la rodilla ante el FMI, el Banco Mundial, etc. Sin falsos chauvinismos, Cristina nos recuerda como en aquel 2005 , de la mano de Néstor, Argentina apostó por dejar de seguir recetas impuestas desde afuera y por su soberanía, soberanía que no es incompatible con la solidaridad latinoamericana, ni con el respeto a los demás países. Lo cortés no quita lo valiente.
El otro punto a resaltar es la referencia explícita al rol que debe jugar el estado: no hay neutralidad posible. El estado debe estar para quienes más lo necesitan. Un punto que siempre provoca escozor en quiénes vieron en el estado un defensor de los privilegios de los más fuertes...
Y por último, pero no menos importante, está su apuesta permanente al futuro y a ir siempre por más. Como en la hipótesis de la Reina Roja, hay que correr mucho para permanecer en el mismo lugar y para avanzar hay que ir aún más rápido todavía. Pero ella no da, ni se da respiro. y en el cierre mismo de su campaña nos recuerda lo que falta y se compromete  (y nos compromete en el proceso) a llevarlo a cabo.
Nadie cambia su voto por un discurso y yo no pretendo hacer creer a alguien que el mío no estaba decidido hace ya mucho tiempo. Pero si quiero recordar porqué tomé esa decisión. Dolina decía en su programa de radio con motivo de  un debate previo a las elecciones en España (no estas, sino las anteriores), que no veía la utilidad de un debate a la hora de decidir un voto. Que al final uno tiene que votar a los suyos , a quienes te representan y sabés que van defenderte. Y si no tenés en claro quiénes son, mirá bien y fijate con quienes no te juntarías nunca, a quiénes sabes que representan algo que incluso puede perjudicarte,y vota a los otros.
Eso vengo haciendo, sobre todo desde el 2008. Y ese es el motivo de mi voto a Cristina en este domingo, como lo fue en Agosto. Sé quienes son los míos y quiénes no lo son. Y festejaré el domingo, porque tengo esperanza, y tengo memoria...

miércoles, 19 de octubre de 2011

La liebre y la tortuga en versión siglo XXI

En esta ocasión el tema será una fábula bastante conocida: la liebre y la tortuga. Claro que mi objetivo no es narrarla, muchos la han oído ya. No, mi interés radica más bien en lo que sucedió después, por así decirlo.
La liebre fue vencida por la tortuga ( en la fábula, claro está), y todo quedó bien, aparentemente. En la realidad, las liebres siguen siendo las más rápidas, y lo que es más importante, no leen fábulas.Como todos saben, las fábulas las leen las tortugas, y así se sienten las más veloces, mientras que las liebres están muy ocupadas ganando carreras.
Pero este siglo tiene sus cosas y así hubo una liebre que leyó la historia. No le gustó: más aún, se sintió ofendida ante la moraleja de la historia ¿Cómo se atrevían a acusar a las liebres de perezosas? Ellas, que corrían carreras gracias a su esfuerzo y sacrificio... no era justo.
Nadie podía convencer a la indignada liebre de que eso no era discriminación ¿Cómo era posible que no se le diese la posibilidad de ganar?¿ Acaso valía más el esfuerzo de la tortuga que el de la liebre?
¡Ahora iría a resultar que las tortugas recibían ayuda para ganar! La liebre no lo permitiría, y así retó a una tortuga a una carrera. La tortuga escuchó conmovida el discurso de la liebre y aceptó el reto: correrían como iguales y la mejor ganaría.
La liebre dio gran publicidad al acontecimiento, todos debían presenciar su triunfo. Por supuesto, vendió los derechos para televisar el evento por una fuerte suma de dinero.
Y el gran día llegó. La carrera no duró mucho: la liebre ganó sin dificultad, de la tortuga no se sabe si terminó la carrera o no, el público ya se había marchado con la liebre. En sus declaraciones la liebre afirmó feliz: "Es el triunfo de la igualdad de oportunidades".
Estas cosas suelen suceder, al fin y al cabo, a las liebres no les gusta perder, ni
siquiera en la ficción...

martes, 18 de octubre de 2011

Probando Ubuntu 11.10

Aclaro de antemano que esto no es un informe técnico. Sólo una serie de impresiones extremadamente subjetivas sobre Ubuntu 11.10.
Pues sí. Hace algunos días me apareció el aviso de nueva versión y agarré viaje. Después de unos problemitas iniciales con la conexión, la actualización se realizó sin grandes contratiempos. Después sólo tuve que reiniciar ,  y ver la nueva pantalla de inicio. Nueva de verdad, ya que Ubuntu ha cambiado de administrador de pantalla: ahora usa LightDM en vez de gdm. Se espera que sea más personalizable y vuelva a tener temas como el antiguo gdm. Por el momento lo primero que hice fue cambiarle la imagen de fondo (modificando un archivo de texto, no sé si hay una interfaz gráfica para eso), (ya sé que es cuestión de gustos pero no soporto el "uvita" clásico de estos nuevos Ubuntu, y no es que sea fanática de los tonos chocolate de antes...). Igual , me gusta el efecto "nieve" que hacen los puntos blancos en la pantalla de entrada. De hecho le puse un fondo oscuro para lograr aprovechar el contraste que genera.
Tengo varios escritorios y por eso me di el lujo de ir probando. Con Kde,  y con Xfce no observé grandes cambios. La novedad fue al pasar al escritorio con Unity.
Unity  es en estos días el caballito de batalla de Ubuntu y su marca distintiva. Sobre él se lanzan las peores críticas y también grandes elogios. En lo personal me pareció muy práctico y fácil de usar. Para alguien que buscar consultar su correo, escuchar música y navegar un poco no presenta mayores dificultades. Eso sí, todavía es poco personalizable. Tuve que googlear un poco para conseguir como cambiar el tema de íconos, porque una incómoda novedad es que ya no se puede cambiar con las opciones habituales.
En cuanto a los programas predeterminados no tengo mucho para decir. No hice una instalación limpia y además estoy habituada a instalar lo que hace falta. Igual el método gráfico de instalación es tan accesible que está al alcance de cualquiera . Además acá Unity te da una mano: tiene una lista de aplicaciones disponibles para instalar y en un par de clicks las tenés listas para usar.
Si bien el problema habitual de Linux es el reconocimiento del hardware, hace años que los componentes más habituales tienen soporte . En mi caso me reconocieron todo desde la versión 8.04. Y con una nueva computadora desde hace un año, todos sus componentes fueron reconocidos, hasta la tarjeta wifi, a la que aún no logro dar uso.
Pero insisto en que esto no puede generalizarse, solo es una impresión personal.Por el momento Ubuntu mantiene su lugar en mi disco duro en profusa compañía, debo decir, ya que comparte espacio con otros GNU/Linux como Opensuse, LinuxMint y Mandriva. En otra ocasión comentaré algo sobre ellas.

Un día de la lealtad

Se ha dicho tanto sobre este día, que emprendo la tarea sin saber si podré añadir algo nuevo. Sin embargo, hablar del 17 de octubre  de 1945 hoy no es lo mismo que hacerlo en 1983, en 1995 o en pleno 2001. Todo análisis histórico procede haciéndole preguntas al pasado, desde el presente. Lucien Febvre en sus "Combates por la historia"  decía que la historia proyecta el ardiente presente sobre los siglos fríos.
Y en ese caso no han pasado siglos: apenas 66 años nos separan de aquel día que es la fecha fundacional de todo un movimiento, el peronismo. Un día en el que  un pueblo se encontró con su líder (nada menos), pero también el día en que la oligarquía se vio frente a frente a sus peores temores: allí estaban los desharrapados de los que siempre buscaron alejarse, a los que querían barrer bajo la alfombra, a los que buscarían destruir con ferocidad . El 55 no puede entenderse sin ese 17 de octubre.
Con mucha más tristeza debo decir que ese día también consagró el desencuentro del pueblo con comunistas y socialistas que tanto decían querer representarlo pero que puestos cara a cara con él , lo rechazaron. Esperaran al proletariado británico y se encontraron con los "descamisados" argentinos. Algo similar había pasado en EEUU ,con los socialistas en 1888 enemistándose con la AFL y el naciente movimiento obrero. Su dogmatismo les impidió ver las particularidades de los procesos en que estaban inmersos. No vieron que que las banderas que levantaba el peronismo eran en parte las suyas, o lo que es peor, lo vieron y reclamaron por el copyright.De tanto llamar  banderas a las reivindicaciones, creyeron que había que guardarlas en cofres bajo siete llaves fuera del alcance de las sucias manos de la realidad.
La historia que empezó ese día no ha concluido y no puede resumirse en un página de blog. No concluyó porque lo proclamase Fukuyama y no concluyó en los días de diciembre del 2001 cuando se iba en helicóptero quién llegara al gobierno (que no al poder) prometiendo menemismo sin corrupción, en medio de una campaña dónde Tinelli hacía spot paródicos con personajes que se presentaban como supuestos candidatos a presidentes (Nadie y Ninguno) y  tenían un jingle con un estribillo premonitorio "nadie lo hizo, ninguno lo hará".
Por ello intento llamar la atención de lo que supone ese 17 de octubre hoy en día. Porque el proceso que estamos viviendo, iniciado un 25 de mayo del 2003, cuando un flaco desgarbado prometió no dejar sus convicciones en la puerta de la Casa Rosada  (¡ y vaya que cumplió!), hunde sus raíces profundamente en aquel proceso que inició sus pasos aquel día. El naciente kirchnerismo sacó de los cofres las olvidadas banderas de justicia social, de la soberanía nacional, de la independencia económica .  Volvió a oírse en palabra pero también a concretarse en hechos, que el estado está en primer lugar para defender a los pequeños, porque los grandes se defienden solos. Qué  Argentina forma parte de América latina y que apuesta por la patria grande soñada por Artigas, San Martín y Bolívar.
Y la reacción no se hizo esperar: la profunda incompresión que genera en quiénes buscan una vez más un país para pocos y rechazan con odio al existente, y  también la incomprensión de supuestos "progresistas" o "izquierda dura" que siguen desencontrándose con las masas aunque se llenen la boca hablando de ellas (y en vez de ellas). Si antes escandalizaban los vestidos de Evita, ahora las carteras de Cristina son el colador con el que se intenta cubrir  la realidad que no es color de rosa, pero es sin duda menos cruel que hace diez años.
Pero también hay un pueblo detrás que acompaña, tal como aquel día. Y aunque no estén Perón, Evita, ni siquiera Néstor que se nos fue hace casi un año, hay un liderazgo claro por parte de Cristina y  nos esperan cuatro años que serán al mismo tiempo un gran reto y una posibilidad concreta de  consolidación y profundización tanto a nivel local como a nivel de la Unasur.
La historia no se termina mientras haya humanos viviendo, luchando y construyendo. Se puede perder, se puede caer, y volver a levantarse. Pero una vez más tenemos una estrella que seguir . La utopía sirve para caminar decía Birri. Caminemos...



domingo, 16 de octubre de 2011

Día de la madre, y algo más.

Tal vez sea un lugar común, pero es un día en el que todo el mundo tiene algo que decir acerca de las madres. Madres entendidas como un genérico. O madres en el sentido más autoreferencial del término...ya sea que se hable de la propia madre o se cuente la experiencia vivida en ese rol.
Pero además de las referencias personales existen las referencias colectivas y aquí me gustaría preguntar ¿Tienen madre los proyectos políticos, los movimientos, los pueblos? ¿Qué significa que una mujer sea elevada al rango de madre de un pueblo? (Complementando ese curioso rol de "padre de la patria"  o "padre de la democracia" que se le atribuye a algunos grandes hombres)
Si nos remitimos al caso argentino veremos que entre nuestros próceres figura San Martín como "padre de la patria", pero como curiosidad la "madre patria" es una entidad nacional : España. No hay una figura femenina reivindicada como origen de nuestra existencia como nación. Y no es que falten mujeres que hayan luchado de un modo u otro en las guerras de la independencia: Juana Azurduy, por ejemplo, ¿Carecen todas ellas de la grandeza necesaria? ¿ O simplemente su condición femenina las ha alejado del bronce invisibilizándolas como se ha hecho siempre con la figura de la mujer a lo largo de toda la historia de la humanidad?
Tal como lo dice Daniel en su post "Madres", Eva Perón fue la madre de los argentinos, en especial la madre de los "cabecitas negras", de los rechazados por los "europeos en el exilio" de los que hablaba Borges autodefiniéndose magistralmente. Una madre amada y odiada hasta el paroxismo... hasta el punto de que su nombre y su figura despiertan pasiones muchos años después de su fallecimiento. Y Cristina Fernández parece ser también una figura materna ( aunque no solamente) para muchos argentinos, aunque la contemporaneidad nos impida aquilatar su real dimensión.
Pero el real significado de esta metáfora nos remite a la figura de los y las líderes y de como se da el proceso de identificación de las masas con éstos cuando se trata de líderes populares. Está claro que hay allí un vínculo emocional cuya expresión más inmediata es la alusión a una paternidad o maternidad. Y es en este punto dónde suelen atacar los que desprecian los liderazgos populares (que no los liderazgos en general, de hecho suelen identificarse con figuras de su ideología con la misma emocional intensidad que las multitudes a las que se alegran de no pertenecer). Ignorando que el componente emocional nunca está del todo ausente en las relaciones humanas, ni siquiera en los comportamientos de individualismo extremo. Que no es precisamente la forma más racional de interacción: siendo el ser humano un ente social, incapaz de sobrevivir en sus primeros años sin cuidados maternos, y necesitado, aún ya de adulto, de sus congéneres resulta ser que la figura del "individuo aislado" es apenas una entelequia. Es la sociedad la que permite en un estadio dado de su desarrollo diferentes grados de diferenciación individual entre sus componentes.
Pero es que además el centrarse sólo en lo emocional permite obviar lo que tienen de racional y pragmático esas adhesiones: un líder lo es tanto que representa y defiende los intereses y necesidades de un conjunto. Esa condición puede perderse, no es inmutable. Por eso existe la máxima que dice que un conductor debe mirar cada tanto hacia atrás para ver si alguien lo sigue...
En ese sentido hay motivos plenamente racionales para no sentirse parte de un movimiento o un proyecto. Nadie espera que los grandes terratenientes abracen la reforma agraria, ni que los importadores defiendan el "compre nacional", ni que los ricos exijan impuestos progresivos. Pero el origen del odio no está sólo en la divergencia de intereses.Hay algo más en el odio de quienes se proclaman como "los racionales", y se ven como intelectualmente superiores . Tal vez  porque la racionalidad en estos casos no es más que un tenue ropaje que oculta un profundo desprecio hacia esas multitudes con las que no desean ser confundidos, ni asemejados.





Un comienzo

Aquí me pongo a cantar, decía José Hernández al comenzar el Martín Fierro. Yo no tengo tanto nivel pero comienzo este recorrido en un blog. Veremos como me va.
La idea es escribir un poco de todo: algo de política, comentarios sobre Linux y también algunos rudimentarios cuentos cortos que confecciono impunemente, y por supuesto muchos divagues...