Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 19 de enero de 2012

¿Hasta cuándo,Catilina?

¿Es necesario repetir la declaración de los derechos humanos? O, tal vez aún es necesario explicar que las mujeres somos seres humanos y no meras incubadoras ambulantes...
El motivo de mi enojo podría ser esta noticia, pero la verdad es que una más entre tantas similares. Daniel  y Rucio trataron el tema en sus blogs.
Como sucede siempre en estos casos hay una maraña de irresponsabilidades que tiene tres patas: la médica, la judicial y la política.
Menciono la médica en primer lugar porque al tratarse de un aborto no punible contemplado en el código penal el asunto nunca debió salir de ese ámbito. Ya sea porque el aborto clandestino es un negocio bárbaro o porque la comodidad de los médicos supera a su responsabilidad casos como este se judicializan aumentando el sufrimiento de la niña.
Elegir una profesión como la médica es un tema serio: no es una bolsa de trabajo. Requiere asumir que hay que tomar decisiones difíciles que involucran la vida y la muerte de las personas. No puede usarse la religión como escudo cuando lo que está en juego es un asunto sanitario. Sería como aceptar que un paciente se muriese  porque todos los ḿedicos del hospital son Testigos de Jehová y se oponen a las transfusiones de sangre ¿Qué no es lo mismo porque el aborto involucra decidir sobre dos vidas? Es correcto: se trata de decidir si una vida no consciente tiene prioridad sobre una vida consciente y desarrollada que no ha pedido ser madre ni arriezgar su vida en el proceso.Pero en ambos casos el motivo de inacción del médico es religioso, no sanitario aunque se disfrace de tal.El que tenga prejuicios religiosos debería saber que estará expuesto a situaciones conflictivas con su fe y si es necesario, cambiar de especialidad o renunciar.
Nadie aborta alegremente: es una decisión difícil,pero a veces,necesaria. Y no se evita criminalizando a la que aborta o incumpliendo la ley en los casos en que está permitido el aborto. Sólo empujan a las mujeres y niñas involucradas a recurrir al circuito clandestino.
El poder judicial sigue dando muestras de flaqueza e irresponsabilidad hasta el punto de servir de estorbo para el cumplimiento de la ley: en vez de decir claramente que el tema no es judicializable juegan con los tiempos e incluso a veces niegan a las mujeres un derecho que la ley les reconoce.
Un poder judicial ajeno al concurso popular pero muy complaciente con lobbys como los de los pro-vida (hasta el punto de incumplir las leyes) nos muestra cuanto falta para democratizar al menos democrático de los poderes.Mientras no se renueve (ideológicamente, no basta con cambiar a las personas) seguiremos teniendo fallos judiciales dignos de un tribunal religioso y no de uno civil y laico como debería ser.
La pata política no debe faltar: el proyecto para lograr la despenalización del aborto no puede seguir cajoneado si en verdad les preocupan los derechos de las mujeres y terminar con las desigualdades: esta situación es una desigualdad flagrante. Preocuparse por los pobres es también preocuparse y ocuparse de la salud de las mujeres pobres.
Pero ya hay leyes como la que impulsa la educación sexual que deben cumplirse y son políticos los que deben impulsar su cumplimiento en sus jurisdicciones. La hipocresía y la negación de la realidad no son valores locales que deban ser preservados por el federalismo.
No nos engañemos: no existe en las provincias esa Arcadia que pintan:hay gente conservadora pero también las mujeres en los pueblos del interior y en los campos tienen relaciones prematrimoniales, y buscan planificar (como pueden, a veces recurriendo a curanderas) el número de hijos. Mejor si lo hacen con anticonceptivos eficaces y con controles médicos. Y sí, a veces abortan:es mejor que lo hagan en un hospital y no con perejil o agujas de tejer...
No puede decir que gobierna para el pueblo el que deja de lado  a la mitad de él: esto no es una movida de caprichosos ecologistas modernosos: hablamos de la salud y la vida de la mitad de la población.
Así que habrá que seguir repitiendo hasta que escuchen:
¡EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR, ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR, ABORTO LEGAL PARA NO MORIR!

4 comentarios:

  1. Si bien la decisión de los médicos es a veces delicada y comprometida,en este caso en particular, -el de una niña de 11 años- deberían ajustarse a la ley sin más, este tipo de intervención en la paciente es riesgoza por sus practica en sí pero sería más traumático y peligroso seguir con el embarazo no solo por lo físico sino por lo psicológico y bien como vos decís Iris el tiempo es fundamental para la salud de la niña. Creo que los médicos tendrían que estar instruidos legalmente al respecto y no poner objeciones que no sean profesionales al respecto, con una simple denuncia policial de violación es médico actuante tendría que estar cubierto legalmente más siendo de una niña...
    Saludos

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    1. Lo cierto es que no sólo no se garantizó en este caso el aborto no punible sino que se presionó a la madre para que retire el pedido.

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  2. Estye rema nunca tenia que haber llegado a la justicia y el desenlace de la madre de la nenea condenando a su hija cierra la cosa de la peor manera posible , medicos de mierda , ministros de la inquisicion en suspuestos gobiernos nacionales y populares , sumemos a Manzur ahi tambien puaj . Creo que vuelve urgente el dejar de sostener al culto catolicopatra empezar a cambiar este tema , la legislacion y la justiia no sirven para solucionar la mierda que tienen adentro de sus cabezas

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    1. Tristemente así es, Javier. Y no es el único caso: continuamente se judicializan abortos no punibles y se deniegan derechos.Por eso hay que luchar para tener un estado realmente laico donde los asuntos sanitarios se traten como tales y tanto los médicos como los jueces asuman la responsabilidad que les corresponde.Pero es una lucha larga y difícil porque hay mucha hipocresía detrás. Si la chiquita hubiese sido de una familia rica no estaría pasando por este calvario.

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