Diletante y en rebeldía

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Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 9 de febrero de 2012

Recursos naturales: Qué, quién, cómo y para qué

Más allá de las posturas extremas del "laissez faire , laissez passer", y el "no sé de que se trata pero me opongo"; a la hora de  hablar de explotar los recursos naturales conviene hacerse estas preguntas: qué,  quién, cómo y para qué.
La primer premisa de la que hay que partir es que cualquier actividad humana    ( sea esta productiva o de mera extracción) altera el medio (decir medio ambiente es una redundancia) en que se realiza . La cuestión a tratar es el grado de alteración aceptable (que siempre será mayor que cero mientras exista nuestra especie).
En principio está el qué se hace: si se planta soja, trigo, maíz, algodón; si se cría ganado bovino, ovino, aves de corral...si extrae madera de los bosques o se hacen plantaciones de árboles con fines industriales, si da preeminencia a la actividad minera o a la agrícola o al turismo, o se busca cómo compatibilizarlas. Y más aún si se procesa la materia prima en origen y hasta qué grado o si se la exporta en crudo.
El qué es importante y en principio depende de las condiciones naturales pero está subordinado a otros factores que dependen del quién y para qué.
Por qué no es lo mismo tener monocultivo que hacer rotación de cultivos, ni es lo mismo tener ganadería en feeds lots que apostar al engorde lento con pasturas. La ganadería puede competir con la agricultura o complementarla. Lo que se haga puede depender exclusivamente del criterio de rentabilidad o pueden asignarse prioridades para cumplir objetivos como abastecer el mercado interno o crear un mayor número de puestos de trabajo en una determinada región.Esto sería en parte el para qué.
El quién puede parecer, si se lo mira superficialmente, irrelevante ¿qué diferencia hay en que la extracción o la producción la haga una multinacional, el estado, una cooperativa, una pyme?En primer lugar la lógica con la que trabajan las multinacionales: la sacrosanta escala. Debido a esta, tienden a centralizar en extremo su producción (todos los pollos se faenan en el mismo lugar, la leche se procesa en un solo lugar,etc) y al mismo tiempo a fraccionarla convirtiendo a los países en engranajes de su proceso productivo (así se ensamblan en el país piezas que bien podrían fabricarse localmente pero que se importan porque la empresa lo considera mejor para su modelo de negocio).
En segundo lugar: las ganancias obtenidas por dichas empresas muy pocas veces se reinvierten en el país y vuelan con mucha facilidad al exterior en forma de fuga de capitales. Ojo que en este aspecto las empresas extranjeras no difieren de las nacionales.
En el segundo punto tal vez se pueda apretar las clavijas con nuevas leyes o con negociaciones de toma y daca. Pero el primer punto queda incólume: si se trata de producir bienes y servicios  en provincias a las que el cinismo neoliberal llama inviables serán las cooperativas, las pymes o el estado los que llenen el vacío. Nunca una multinacional construirá un frigorífico en Formosa.
Porque ese el verdadero drama de las economías extractivas:las empresas se llevan el producto sin refinar o muy poco refinado con el concurso de gobernadores con miras estrechísimas.Si el metal extraído saliera en lingotes ya habría trabajo agregado extra y mayores beneficios para la provincia. Conviene mucho más vender papel que pasta de celulosa. Si se tiene petróleo se pueden producir combustibles pero también una amplia gama de compuestos químicos.La nación y las provincias trabajando en conjunto tienen recursos suficientes.Claro que para eso no hay que creerse el discurso de la escala y del "no se puede" sempiterno  en el que coinciden no casualmente los ecologistas de ONG y las multinacionales que se la llevan con pala.
Hay toda una legislación colonial heredada de los noventas que modificar y mientras tanto hay que aprovechar sus grietas.
En el cómo está otra de las claves:  debe favorecerse una producción que garantice la mínima contaminación posible pero también condiciones aceptables de trabajo y salarios acordes con la labor realizada. Lo he dicho antes, pero lo repito: el modelo salarial  no es, ni debe ser, China. Obviamente esto descarta los microemprendimientos aislados para la minería porque contaminar con mercurio no se justifica sólo porque lo haga una pyme. Pero insisto, tampoco es necesario esto. Es una avivada de marca mayor que no puede permitirse en tiempos de "sintonía fina". Hay otros rubros en los que las pymes y las cooperativas (las verdaderas, no las truchas que disimulan la explotación laboral)  pueden ser muy útiles: desde poner a funcionar una panadería local o abastecer de verduras a las localidades cercanas hasta brindar luz, agua o cable a pueblitos pequeños . Se genera trabajo local y se evita el absurdo de que hasta el pan se traiga de  lugares situados a varios kilómetros de distancia.
 Y el broche de oro es el para qué: ¿se produce para que cada año las empresas festejen que sus ganancias crecen casi sin inversión, mientras, eso sí, lloran porque "no hay clima para las inversiones"? ¿o se produce para satisfacer las necesidades del mercado interno, exportando los excedentes y generar puestos de trabajos que amplíen la capacidad de consumo y permitan así ganancias (sí, ganancias ¿por qué no?) basadas en el aumento de la producción y no en la mera especulación? Ese , creo yo, es el meollo de la cuestión...estamos construyendo lentamente un nuevo país sobre las ruinas del viejo (desde el 2003 en adelante). Y aún hay muchas rémoras del pasado (aunque menos que antes, todo hay que decirlo).
Por cierto, aconsejo escuchar el audio  de la charla de Aliverti con Enrique Mario Martínez en Marca de Radio. Se titula Modelos: es inteligente, vale la pena oírlo.

8 comentarios:

  1. "en el que coinciden no casualmente los ecologistas de ONG y las multinacionales que se la llevan con pala"
    Aquí cabe hacer dos preguntas: ¿las ONG no se financian con donaciones de fundaciones controladas por las multinacionales? y ¿los directores de las ONG trabajan gratis o con el sueldo de un maestro o ganan bastante más?. Excelente Blog.

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    1. Ciertamente hay casos de financiamiento de ONG por multinacionales. Aunque lo peor de estas es que asientan su prestigio en la desconfianza hacia el estado,y en su capacidad de regulación.
      Gracias por comentar.

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  2. Lo escuche a Martinez el sábado en la radio. Y ahí está esa bisagra doliente. El hombre se tuvo que ir por desavenencias con Débora Giorgi. Es ese el lugar donde uno da vueltas obre esta problemática que describís y... en fin.

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    1. Sí,Daniel, se lo nota sentido. Pero la reflexión era inteligente ( la de él, lo mío es más chapucero) y valía la pena oírla.

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  3. Muy buen blog, Iris, felicitaciones, entre hoy por primera vez y me gustó mucho, hasta el nombre.

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  4. Mientras los empresarios prioricen la casa en el country,
    el viaje a Punta del Este, yates, autos de alta gama, etc., antes de invertir en sus emprendimientos cualquiera sea el rubro, siempre habrá un porqué, quien y como. Todavía no comprendieron que se terminó la Argentina de lo atamos con alambre, o sí, solo que a muchos no les interesan.

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    1. La mirada cortoplacista es natural en el empresario, pero no puede ser la del estado.Para controlar eso está la función reguladora del estado.

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