Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

domingo, 18 de marzo de 2012

Yo no estoy haciendo la segunda temporada de mordisquito

Ni podría hacerlo. No tengo el talento de Enrique Santos Discépolo, ni muchos menos su público...
Ahora ya no se toma té de Ceylán (que se llama Sri Lanka desde hace años), menos mal- susurraría doña Rosa- temiendo una "embestida de  Moreno" hacia su infusión. Pero el lamento ombliguista no ha desaparecido: resulta que no se puede estar sin Barbies, ni otros juguetes importados. No importa que con la AUH muchos niños van a la escuela primero y a jugar después... lo malo es que las niñas de clase media alta deban jugar con muñecas sin glamour o que los niños no tengan la última consola...
Ah, pero también hay niños grandes que no consiguen repuestos para su auto importado o no logran renovar su importado este año (un minuto de silencio por los niños ricos con auto importado del año anterior). De la lucha que suponer poner en vereda a las multinacionales para que las partes se fabriquen aquí y no en China no hablan. De la necesidad de crear puestos de trabajo calificado en nuestro país, mejor no hablemos. Del objetivo de máxima, aún no cumplido, de tener un auto nacional con componentes fabricados aquí, tampoco.
La verdad es que este nuevo mordisquito se escandalizaría ante el patrioterismo y la afectación de intereses de las medidas necesarias, y los autos nacionales le parecerían feos y sin gracia.
Porque ya lo  ( y la) conocemos: ama lo extranjero por su aura de exotismo con la misma intensidad que odia lo nacional.
Se enoja por no vivir en el paraíso que nadie le prometió: hay un país en construcción pero él sólo piensa que no hay Rivotril para sobrellevarlo. No le hablen de la ley que hace que los médicos receten la droga genérica, ni de que los farmacéuticos te sugieren otras marcas más baratas que sí hay y contienen exactamente el mismo principio activo en la misma dosis. Se pondría peor...
Y encima no puede comprar consoladores importados ¿Poco imaginativo, no?
Pero hay acuerdos que permiten descuentos para quienes no tienen obras sociales, un plan de vacunación más amplio que nunca, el Plan Nacer...Falta eso sí mayor producción nacional de medicamentos y vacunas.Mordisquito refrunfruña: no por lo falta sino porque sospecha que odiará las medidas que se tomaran en adelante para que falte menos...
En el pasado me preguntaba si la realidad puede ser encantadora o si el razonamiento falaz tiene un encanto superior. Lo planteaba desde el punto de una verdad menos adornada, menos bella que la ficción...
No esperaba esto: mordisquito lee diarios,oye radios y ve la tv  para vivir una realidad virtual menos bella, más amenazante que la de todos los días.
Vive así en una dimensión donde aplaude el engaño manifiesto, al profeta que insiste con Apocalipsis nunca producidos, al mago que promete serpientes, y las saca, pero de papel...
Y el engaño es mutuo: el mago entusiasmado por el aplauso, termina creyendo que puede hacer pasar los camellos por el ojo de una aguja.De tanto construir castillos con palabras las cree realidades. Y a diferencia de aquellos que, asustados por su reflejo rompían el espejo; éste, al no coincidir su rostro con la imagen, decide borrarse el rostro.

6 comentarios:

  1. Buenísimo. Pero hay un escalón por encima de todo ello. En realidad lo que se quiere es criticar como si la política de importaciones fuera la peor de las calamidades. Y muchos progres o ex-progres (?) no tienen empacho de levantar una bandera liberal. Todo sea por pegarle a la yegua.

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    1. Y sí, son los que siguen el lema "contra los K, todo", y uso el plural porque ellos siguen haciéndolo...

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  2. Menem pensaba en los pobres niños ricos que tenían tristeza en su corazón, por eso abría las importaciones. Total, lo recuperábamos emitiendo deuda o pidiendo prestado al Fondo, ¿no?

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    1. Eso es tener compasión, Ricardo. Y además los del Fondo, siempre tan cariñosos, venían todo el tiempo a visitarnos...
      Lo recuerdo y me entran ganas de cortarme las venas con una galletita de agua.

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  3. Buenísimo!!!!
    Creo que además de protestar por las acciones de Moreno, no se bancan su mirada socarrona...

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    1. Viendo a mordisquito escribir en Ámbito Financiero (¿cómo vivir sin cuchillos Tramontina? :-) ? y La Nación (que no es argentina ;-) diría que su rostro pétreo los incapacita para la vergüenza aún ante la mirada socarrona de Moreno (más allá de avivadas de laboratorios que pescan en río revuelto)

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