Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 16 de mayo de 2012

¿Neutral a favor de quién?

Queda lindo decir ser neutral. Parece la cumbre de la objetividad y el respeto. Queda lindo y te permite bardear a "fanáticos" , "intolerantes" que no están a tu nivel por haber cometido el pecado laico de defender una causa, de tomar partido.
Queda lindo pero es engañoso. Hay mucho de indiferencia y de insolidaridad en ese correrse al costado y dejar hacer, dejar pasar.
El neutral no ocupa una tercera posición porque esa sería otro "bando", significaría tomar partido, mostrando que hay más opciones, más matices...el neutral no es partícipe, es público. Mira y juzga, creyéndose superior moralmente a ambos bandos.
A veces la táctica política aconseja neutralidades momentáneas hijas del cálculo. Se elige ser neutral para beneficiarse de ambos bandos o tratar de no ser perjudicado.
Lo discutible es la neutralidad permanente, porque supone una ausencia total de compromiso con el prójimo. Hay situaciones en las que no hacer nada es ser cómplice: ¿Se puede ser neutral frente a los privilegiados que defienden sus privilegios en países arruinados por la especulación? ¿Se puede ser neutral frente a la pobreza, la desigualdad, la discriminación, la marginación? ¿Ser neutral frente a empresarios que se creen La Nación encarnada, y que se oponen a las más tibias medidas redistributivas? ¿El justo medio tiene sentido a la hora de hacer reales y concretos los derechos humanos?
Nuestro neutral tiene manos blancas y limpias: sabe que comprometerse puede implicar lastimarse, ensuciarse, equivocarse. Caerse y levantarse, y él justo mandó el traje a la tintorería.
Ah, cierto. A nuestro neutral lo asustan los malos modales. Lástima que sólo ve los malos modales de un bando. Los poderosos que han ejercido y ejercen violencia sin necesidad de votos , ni de estar en el gobierno (el verdadero poder es permanente: los gobiernos pasan, ellos quedan) no le parecen violentos. Violentos son para él los movimientos sociales o los gobiernos que de a poco intentan limar los privilegios de estos sectores. Curioso doblepensar.
Nuestro neutral quiere creer que no hay razón para pelearse. Como si construir un país más justo fuese lo mismo que elegir el color de las cortinas del SUM de su edificio. Y como no ve causas justas, considera nefastos fanáticos a quienes las defienden. Ampliar derechos es quitar privilegios, y nadie renuncia alegremente a sus privilegios.
Pero nuestro neutral ve que aún hay privilegiados, y con ello descalifica toda lucha posible. Lo perfecto es el mayor enemigo de lo bueno...
En el fondo su no tomar partido termina siendo favorable a los poderosos que usan sus consignas en su favor. Y son quienes lo elogian. Algo que debería hacerlo reflexionar.
Pero no lo hará. El neutral esconde un profundo desprecio a quienes luchan por cambiar el statu quo, sobre todo si logran hacerlo aunque sea un poquito. Si fueran inocuos tal vez los respetaría más...podría convertirlos en estatuas e idealizarlos explicando que su fracaso es un reproche a la humanidad toda.
Al final este neutral convalida que la injusticia siga siendo injusta...no vaya ser cosa de que algo mejore...

12 comentarios:

  1. Ese es el punto. De última se puede ser neutral en una situación estática, cuando nada cambia ni nadie pretende cambiarlo. Tiempos benignos para los neutralistas, en el medio de la nada aparecen jugados y nadie se toma la molestia de cuestionarlos o incitarlos a ir por más. Lástima para los neutralistas que esos tiempos pasaron, ahora se los increpa y, casualmente, siempre terminan por acción u omisión, parados del mismo lado. No del nuestro exactamente.
    Te ccopio el enlace en mi último post sobre el mismo tema, para enriquecerlo un poco.
    Saludos Iris.

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    1. Ciertamente se hace difícil justificar la neutralidad cuando hay tanto en juego. Pero al mismo tiempo es la postura más cómoda (porque favorece al statu quo y sus representantes suelen ser "agradecidos")
      Gracias por comentar, Rucio.

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  2. Lo único que justifica ser neutral es cuando no sabés como viene la mano y por prudencia no podés emitir opinión o tomar partido,hasta tanto se te aclare el panorama.
    Festejar esa inacción crónica,disfrazarla de virtud habilitante como el ojo del fiel de la balanza,es tomarnos al resto de pelotudos,y seguir en la cómoda.
    Lo extraño de todo esto es que hay mucha gente maltratada,pero por comodidad o miedo,se mantiene "neutral".

    Saludos

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    1. Hay neutralidades que son hijas del cálculo, pero son siempre parciales y temporales. La neutralidad crónica es justificación tácita del statu quo.
      Y sí, resulta triste ver como a veces son los perjudicados por esa situación los que apuestan al todoeslomismo para no tomar partido.
      Gracias por pasar, Moscón.

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  3. Pero para ganar las eleccions hay que tener en cuenta que claramente la mayor parte de la poblacion es neutral y es la que decide en cada momento hacia donde debe ir el pais , mas que criticar habria que ver como se convence a esas personas para profundizar el rumbo , para nacioalizar el comercio exterior

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    1. La mayoría del país no es neutral, Javier. Puede que no siempre sepan en que dirección correr o no les importe un tema en particular o crean que algunas cosas están bien , otras mal y otras regular, pero eso es otra cosa.
      El neutral aquí descripto se coloca por encima de todo y de todos. No acepta conflictos que cuestionen el statu quo, y por ello no hay forma de convencerlo sin ser visto por él como fanático.

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  4. El intercambio entre Javier e Iris, me parece una conversación conmigo mismo.
    Quiero decir, algo de lo que dicen ambos hay.
    Sucede que parte de dos personas que están en el mismo barco y se entiende.
    Me recuerda a las reuniones de la MAK.
    El problema es que los opositores no nos ven así; diversos.
    Creen que somos una especie de autómatas determinados a control remoto.
    El tema es como se hace para no tomar posición en cuestiones como la 125, por ejemplo.
    Ah; que allí se posicionaron hasta los más neutrales? Mirá vos. Quiere decir que hay mucho de especulación en esto de la "neutralidad".
    Lo que nos falta es observarnos a nosotros mismos.
    Mirar el ojo que recorrió la realidad y ubicarnos en que cosa sentíamos ante cada cuestión fuerte que barajaba el destino del país.
    Y en que medida, atraviesan los prejuicios esa relación cruda que nos exponía ante cada una de esas situaciones.
    Despojados como estábamos, luego,sanadas ciertas heridas, volvíamos al antiguo ropaje, salvo que algo nos sacudiera fuerte.
    He visto a tipos congraciarse en asambleas donde se gritaba el: -"piquete y cacerola, la lucha es una sola".
    Putear desmedidamente a los piqueteros, una vez vueltos a acomodarse.

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    1. Es que la idea de un kirchnerismo homogéneo compuesto por repetidores de consignas no es más que una caricatura usada para descalificar...basta ver como las discusiones sobre la sucesiones hacen que vuelen sillas y mesas para observar que la uniformidad y la aquiescencia absoluta no existen.
      Y uno se posiciona con más claridad e intensidad cuanto más tajante es la división de aguas: eso se vio con la 125 pero también se nota en otros temas peliagudos.Más allá de que alguno insista en decir que la división no existe o que no debería existir y que todos deberían estar en el mismo bando.

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  5. Su texto ha disparado unas intervenciones muy interesantes. Es que ante lo dicho no se puede permanecer neutral. :)
    Habría que distinguir la pasividad por convicción, de la incertidumbre. Si estamos hablando del segundo caso, hay un problema que es la experiencia. Así como se lo digo. Una persona grande ha pasado por muchas situaciones y mide antes de actuar. En determinadas circunstancias, esa prudencia es fatalmente contraproducente y paralizante. Casi como manejar lento en una autopista. Lo nuevo solo puede surgir del riesgo. De la repetición solo es esperable lo mismo.
    Parece una invitación a la inconsciencia compulsiva. Pero no: se trata de decir me juego. no todo me cierra pero eso nunca sucederá. Por acá vamos, me saco las zapatillas, las medias y allí voy. Y si nos equivocamos, será juntos. Ya repararemos.

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    1. Igual es bastante tranqui todo, Renegau. Mi blogcito no es una avenida muy transitada.
      Y sí, la experiencia mueve a veces a un mayor regateo. Quien se quemó con leche cuando ve un tetra brick llora...

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  6. Comparto tu entrada palabra por palabra.
    A veces, hay en nosotros una "sensación" de neutralidad que es expresión de la incertidumbre, de una ignorancia momentánea, de un no saber... Me ha pasado en temas que no domino, es cuando observo a quienes han tomado posición y los sé honestos, informados y con ideales comunes... Entonces, hasta que yo "aclare", me voy arrimando despacito a esas personas... Analizo sus escritos, leo otros y, despego. ¿Será como dice el Sudaca? ¿Los años nos vuelven más lentos? ¿me falta "polenta" para arriesgar?...
    Me gustó mucho tu entrada y la difundí.
    Besos

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    1. Ya lo decía Jauretche y lo repite a veces Dolina. En política es esencial saber quienes están enfrente. No siempre está claro, pero ayuda a orientarse.
      Y sí, tal vez con los años hay una mayor lentitud. Los caídas previas condicionan el levantarse. Pero también eso va por provincias (hay quienes se levantan con más animo tras cada caída).
      Gracias por comentar y por la difusión, Hilda

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