Diletante y en rebeldía

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Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 28 de mayo de 2012

Solidaridad tecnológica como modelo sustentable

El problema del cínico suele ser que tiene una vista muy aguda pero sólo para ver a dos pasos. Más allá se pierde. Algo similar o peor puede conjeturarse del neoliberal acérrimo, que puede defender su teoría siempre que la realidad se mantenga lejos.
Así resulta que a veces lo utópico no es el intento de cambio sino el permanecer donde se está.
¡Quietos todos! No se muevan, no piensen, no miren esa ola que viene a derribarlos...en fin...
La Unión Europea se basó en un sencillo circuito de intercambio que ahora se revela insostenible: los países centrales les vendían a los periféricos y estos a cambio obtenían turismo proveniente del centro y una bonita burbuja inmobiliaria para inflar. En verdad gracias a la moneda única impuesta ignorando las asimetrías económicas lo que hicieron fue endeudarse  para comprar. El resultado, deudas impagables...
Aquí en estos lares, Enrique Mario Martínez (ex titular del INTI, ya jubilado actualmente) ha propuesto muchas veces un modelo totalmente distinto  basándose en el concepto de solidaridad tecnológica.
El concepto de solidaridad tecnológica supone la transferencia de conocimientos y no únicamente de productos. El objetivo es que el otro produzca también y no se limite a consumir. El resultado es un sistema más sustentable: a largo plazo nadie puede consumir si no produce.
De hecho es un modelo que debería aplicarse en gran escala en nuestro país para paliar sus evidentes asimetrías. Transferir tecnología desde Buenos Aires a las provincias del Sur, al NEA o al NOA permitiría por ejemplo, tener  industria petroquímica en Río Negro o en Salta . Hay un polo tecnológico en Tierra del Fuego ¿Por que no otro en Formosa donde se fabriquen heladeras y aires acondicionados? El gasoducto que provea a la región del NEA de gas sigue siendo por el momento una deuda pendiente...
El resultado sería producción e industrialización en origen, generando trabajo local incluso a los graduados de las universidades locales que ya no se verían obligados a emigrar para conseguir trabajo. Pero sobre todo haría un país más federal manteniendo cada región sus particularidades.
Claro que eso conspira contra la economía de escala, la lógica de las multinacionales. Un proceso así requiere del accionar de miles de PYMES y cooperativas. No significa que las multinacionales no vayan a participar ( un mercado ampliado las atraería sin dudas) pero el rol principal no puede ser el de ellas.
Pero lo interesante del modelo es que es exportable (de hecho se ha exportado a Venezuela, por ejemplo). Una Latinoamérica realmente integrada debe rehuir el modelo europeo que no es sustentable . Un Paraguay que fabrique relojes y telas en vez de comprarlos a Brasil, un Chile que produzca alambres de cobre y no sólo cobre sin procesar, una Venezuela con industria petroquímica serían buenos clientes para otros productos (porque nadie puede producir todo).
Se trata de aprender de los errores ajenos, y al mismo tiempo de ofrecer un modelo alternativo a los europeos que no son banqueros y que hoy se ven atrapados en un modelo de exclusión (porque siguen siendo un mercado importante a cuidar). Solidaridad instrumental, tal vez, pero solidaridad al fin (aunque escandalice a las almas bellas que esperan que la solidaridad se dé entre ángeles y no entre humanos con intereses divergentes).

2 comentarios:

  1. Suele estar siempre de acuerdo con Enrique Martinez , es mas en el tema mineria suscribo totalmente todo lo que dice al respecto , el problema es que en el INTI pareciera ser que se lo quisieron sacar de encima ya que Debora Giorgi no tienen la misma concepcion y claramente responde a la UIA Giorgi de donde salio . Ojala se le dieran a Enrique Martinez mayores responsabilidad salvo que para los fanaticos su discurso no va en linea con el actual gobierno y viendo como le respondio Paglieri a Anguita por preguntarle , temo que no sea una excepcion ese dogamistismo cerrado que clausura todos los debates .

    Un abrazo

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    1. Creo que Giorgi tiene una visión más empresarial sobre el papel del Inti, pero no se si realmente hay un cambio de rumbo profundo en el organismo o si el conflicto revela la poca muñeca política del sucesor de Enrique Martínez.
      Lo de Anguita me preocupa pero en otro sentido: creo que está haciendo lobby por una devaluación y no entiendo sus motivos.

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