Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

domingo, 10 de junio de 2012

Adiós a mi madre

Llevaba años sin verla...pero no esperaba algo así. Mi tía había sido excesivamente optimista en la descripción de su estado.
En verdad, ni siquiera puede decirse que mi madre quisiera verme. Fue mi tía quién interpretó eso.
Está muy flaca y muy vieja...pero eso era de esperarse.
Lo que no esperaba es que estuviera totalmente destruida física y psíquicamente.
El título es un eufemismo: nunca podré despedirme de ella y que me entienda.
Sigue con vida pero ya no es ella...y ni siquiera puedo extrañarla realmente porque nunca la conocí.
Ahora sólo quedan las visitas protocolares y el cumplir con el deber...nada más vacío y aterrador que eso.
Haga lo que haga a partir de ahora, sé que me arrepentiré. Como me arrepiento de no haberla buscado cuando aun había alguien que encontrar...
Si ella no fue mi madre tampoco puede decirse que yo intentara ser su hija...
Así que digo adiós, aunque esto no haya terminado...en cierto modo jamás empezó.

4 comentarios:

  1. Es la vida. A veces se extreman situaciones pero todos tenemos un pedacito de ello encima. Lo mejor es la integración interna. De la imagen de ella. De vos misma y de la relación, la cual podés recrear con los contenidos que quedaron flotando y podés ahora aplicar en tu paisaje interno, que después de todo, es el que ves y te pesa.

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  2. Gracias por el consejo, Daniel. Y por pasar a comentar.

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