Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 16 de julio de 2012

Divagues

Algunas veces se mata un hombre para vencer a un pueblo.
Otras veces se mata un pueblo para destruir a un hombre.
Algunas veces...no hace falta.
Hay quienes luchan toda la vida y pierden...
Los  hay que se rinden. No siempre el arma que los vence es una automática.
Puede ser un préstamo del FMI.
Ser valiente es un lujo.
Ser cobarde es un lujo.
Ser solidario es un lujo.
Estar vivo es un lujo.
Salvo para quienes pueden pagarlo.
No, ser solidario es más que un lujo, es una locura.
Una locura buena, tan diferente de otras locuras más famosas.
La locura de moda conduce a alejarse de todos y temer a todos.
Conduce  a negar al prójimo y a verlo como un enemigo a vencer...
El mundo esta enfermo de esa locura.
Si no podemos estar cuerdos necesitamos más de la otra locura.
Caminar es un riesgo.
Quedarse quieto, también.
No siempre se va a dónde se desea ir. Pero lo peor es no tener adónde ir.
O con quién...
Hay demasiado sol y sin embargo ya oscurece.
Otro día que se nos escurre de entre los dedos.
Tal vez alguien despierte en alguna otra parte del mundo.
Europa está en un buen momento para despertarse: justo en medio de las pesadillas.
Nunca estuvo el capitalismo más vivo que el día en que se anunció su muerte.
Ese día se repite cada día.
Mueren, en cambio, muchas personas. Algunas de hambre, otras de frío, otras de enfermedades evitables, otras en una asalto.
 Lo difícil es morir de muerte, después de una larga y próspera viva.
Ni los dioses aztecas exigían tantos  sacrificios humanos como el ínclito dios mercado.
Y sin embargo lo peor no es que te exploten sino que se nieguen a explotarte.
Sin cadenas no se puede comer ni vivir . El mayor temor es no ser necesario.
Ser desechable.
La maestra del capitalismo es la naturaleza: todo es descartable en él. Sobre todo la gente.
Pero los alumnos vanidosos no toleran tener maestros y prefieren destruirlos para evitar la competencia.
Es mucha locura para un sólo mundo...la cordura debe salir cara y no abunda.
El problema son los locos malos,que actúan como perros rabiosos acorralados.
Y no hay suficientes chalecos de fuerza, y quienes deberían lucirlos son los dueños. Los dueños de todo.
No basta con ser buena persona. Hay muchos canallas que lo son.
El mundo es ancho y ajeno. Sobre todo ajeno.
Y esto que escribo es apenas un capricho para sentirme menos culpable.
Ni siquiera rima.

2 comentarios:

  1. "La maestra del capitalismo es la naturaleza: todo es descartable en él. Sobre todo la gente."
    Iris,aquí te equivocaste de cabo a rabo,en la naturaleza nada nace para ser descartado.A Darwin se le ocurre la teoría de la selección "natural" después de leerlo a Smith,es el capitalismo lo que inspira su famosa teoría,mirá acá:

    http://carnespodridas.blogspot.com.ar/2011/06/la-mano-cientifica-al-capitalismo-del.html

    Disculpá la autoreferencia,pero el gallego del video lo explica tan bien,que va a ayudar que no te bajonees porque el planeta está de cabeza,ya los estamos sitiando a todos los sátrapas.

    Un Abrazo

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  2. Yo soy más pesimista con repecto a la naturaleza Moscón. No hablo de evolución sino del ciclo de la vida: los seres vivos son sustituidos generación tras generación: nadie es irremplazable. Y para peor venimos programados para morirnos: la obsolecencia programada en versión natural.

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