Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

sábado, 4 de agosto de 2012

Los que no importan pero molestan

Eduardo Aliverti ( y Adriana Meyer) solían decir en Marca de Radio que los locos, los presos y los jubilados no le importaban a nadie.
Lo de los jubilados ya no es cierto y en verdad su situación, aun la de los que cobran la mínima, ha mejorado mucho. No se llega al 82% y hace combatir el trabajo en negro, aún alto, y reformular la idea de cómo se financian las jubilaciones ya que alcanzar el ideal de 4 a 1 se ve cada día como un objetivo más lejano para lograrlo, pero la movilidad jubilatoria a nivel nacional es un hecho.
Otro temas son los juicios hechos a la ANSES  muchas veces para ampliar jubilaciones ya jugosas (pero no quiero generalizar: quizá haya quienes cobran la mínima entre ellos, aunque no Badaro ciertamente)
 Prueba de que aún falta mucho para un federalismo real son las cajas jubilatorias provinciales con déficit que existen, y la disimilitud de condiciones de sus beneficiarios.
Más complicado es el destino de los locos a pesar de la ley de Salud mental vigente ( las leyes provinciales una vez más dependen de la voluntad de cada quién y de si se quiere cumplirlas, porque se puede tener una ley de avanzada como la de la CABA y un gobernante que la ignora como Macri) . El Borda como pieza de un juego inmobiliario no parece conmover al conjunto de la población y mucho menos a la jurisdicción bajo cuya tutela se encuentra.
Y es que ser loco es un estigma, y tener la mala suerte de ser pobre y loco al mismo tiempo, más aún.
La desmanicomialización supone un paso para salir de la idea victoriana de que a los locos se los esconde en el sótano, y la nueva ley la tiene entre sus objetivos, pero falta mucho para que los hospitales generales estén preparados para tratar enfermos mentales en una crisis.
No es sólo una cuestión de recursos: hay dos modelos en el tratamiento de estas patologías, uno tendiente a la reinserción social del enfermo con acompañamiento de familia y amigos, y otro que prefiere el encierro y la vigilancia como única contención. El Borda corresponde al primer modelo y muchas clínicas privadas al segundo. No es casual que se lo este desmantelando. El federalismo no es excusa para permitir tal abandono ( y eso es en la CABA,  ni hablar de lo que se puede encontrar en provincias con menos recursos). Hacen falta hospitales nacionales con ese modelo para que la ley (nacional) tenga sentido y se cumpla realmente. Aunque a Mauri no le guste.
Y los presos sí que no les importan a nadie. O mejor dicho les importan a los muchachos de Vatayón Militante y a grupos religiosos,y a unos pocos funcionarios, pero no a la sociedad que se escandaliza ante la operación de prensa tan burda que armaron la cornetita y sus diputados afines.
No tienen porqué caernos simpáticos y se comprende el dolor de las víctimas y sus familiares.Pero la justicia no es venganza: su castigo es la cárcel, no la extinción de todo derecho humano.
Es curioso que la denuncia de torturas en distintas provincias en las cárceles y comisarías  escandalizara menos que el traslado (no salida, como se dijo) de un preso   ( un asesino, sí, nadie simpático) , con custodia para que tocara en un evento cultural, porque es músico por si no lo recuerdan...
Y estar preso y ser pobre es estar jodido del todo, porque al salir te esperan más pobreza y más puertas cerradas. La justicia aún sigue feudal y antidemocrática. Va siendo hora de pensar en hacer electivos los cargos de los jueces y quitarles el carácter vitalicio, porque después de tantos años de democracia a ellos siguen llegándoles más las presiones de los empresarios ( y la jerarquía eclesiástica) que la voz del pueblo.
Por eso es mucho lo que hay que cambiar. Las cárceles están lejos de cumplir el mandato constitucional y una vez más el falso federalismo constituye un obstáculo para que se sigan violando derechos humanos en varias provincias. Eso es lo que debería preocupar. Porque los derechos humanos son para todos y no deberían depender de que en provincia te condenen o en que provincia te enfermás, etc.
La deuda sigue pendiente  y va siendo hora de pagarla.

2 comentarios:

  1. En el hospital Borda, hay numerosos internos que no tienen un grado de "locura" demasiado pronunciado, pero que permanecen en el hospital porque no tienen familia, o su familia no se quiere hacer cargo o etc.
    Como parte de la política de Macri hacia el hospital Borda, se viene haciendo una sostenida expulsión de esos internos, que se quedan literalmente en la calle, con lo que ha aumentado el número de crotos en la CABA, dicho esto sin ánimo discriminatorio. Cotidianamente leemos que mueren de frío o enfermedades.
    Cuando veo que esos mismos tipos ponen un 0800 para levantar denuncias, siento náuseas.

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    1. Pero responde estrictamente a la ideología de macri: los pobres no le importan más que para mandarles parapoliciales y el buchoneo es su especialidad...

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