Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

sábado, 27 de octubre de 2012

Reflexiones

La vida no nos regala la certeza. En verdad, nos obsequia con una única certeza: la de la muerte.
Han pasado dos años desde la muerte de Néstor y para recordar ese día tengo un audio del sábado siguiente hecho por Aliverti. Está bueno.

La muerte de Néstor fue una divisoria de aguas. Como en la derrota de la 125 y en la del 28 J, el kirchnerismo mostró que se agranda en las malas.
Pero no fue sólo eso. Como dijo Dolina hizo visible una multitud que estaba hasta entonces ocultada por los grandes medios. E hizo más visible a Cristina incluso a los ojos de algunos que la verdugueaban con lo del “matrimonio comandante” dando a entender que ella sólo podía ser la segunda de su marido (Aliverti incluido).
Ella mostró entereza y liderazgo hasta el punto en que hoy resulta ser la única garantía no ya de mantener un rumbo progresista (que lo es) , sino de gobernabilidad.
Las verdaderas “viudas de Néstor” resultaron ser los opositores que esperaban que la muerte de Néstor clausurara el ciclo para poder hacer como que el kirchnerismo fue un mal sueño. Y que ahora aprovechan el hueco que dejó Néstor para sugerir el 2015 como nueva fecha de vencimiento aún sabiendo que no están en condiciones reales de gobernar ni un club de barrio.
Y es que la muerte de Néstor además de privarnos de su persona, privó al kirchnerismo de un sucesor natural. No queda otra que pensar en el futuro, que también nos persigue mientras estamos vivos. Casi tanto como el pasado. No queda otra que construir un sucesor bajo el liderazgo de Cristina. Del éxito de esa construcción depende la supervivencia del proyecto.
No es una declaración pesimista. Jugar al límite era el estilo de Néstor, y con matices sigue siendo el de Cristina. Con sus avances y retrocesos, con las concesiones típicas del juego político está en la naturaleza del kirchnerismo redoblar la apuesta. Su aparente fragilidad es en realidad su fuerza.
Y eso no hubiese sido posible sin las bases que tejió (sí , creo que ese es el verbo) Néstor durante su gobierno y mientras estuvo vivo.
Por eso lo recordamos (sospecho que somos muchos) hoy como tantos otros días (no soy buena para los panegíricos). No recordamos a un santo- y sería un error convertirlo en tal- recordamos a un hombre. A un político. A uno que hizo que la política ya no fuera mala palabra. Al menos para nosotros.
No era un revolucionario. Quería un capitalismo serio, con justicia social. En nuestro país eso solo ya significó un tembladeral para el statu quo que aún no le perdona su osadía. Empresarios de mente chica que viven del estado, se la llevan en pala, y lloran porque Argentina no paga salarios chinos levantaron la voz. Su mentalidad dependiente no les permite ver más allá: hasta el capitalismo de los países desarrollados les parece una amenaza a sus intereses...
Los muertos no pagan, dijo. Y tal vez se equivocó, porque hoy vemos a países europeos que, como zombies, siguen exprimiendo a sus pueblos para recaudar con el fin de llenar un pozo sin fondo (aunque el Fondo y el BCE si están prendidos en eso). Pero lo cierto es que no eligió ese camino para nuestro país, y gracias a eso tenemos un país que ha crecido y reducido la desigualdad. Falta mucho, es cierto, pero estamos en el camino correcto.
Hoy es un día para recordar, no sólo para nosotros sino para América del Sur. Porque él (como dice ella) supo ver que eramos- somos- parte de una patria grande y que sólo actuando en conjunto somos fuertes. No fue casualidad que su muerte hiciera llorar como chiquillos a tantos presidentes...
Hay un largo camino para construir una verdadera unidad sudamericana y latinoamericana. Una unidad de pueblos, no de factorías. Pero todo camino comienza con la consciencia de que vale la pena recorrerlo. Y eso se había perdido.
Los grandes medios fingirán una vez más que no paso nada. Si hay una multitud por aquí o por allá y no lleva cacerolas...que no se note :-)
Seguimos caminando, y sabemos adonde queremos ir: a una Argentina más justa, más solidaria,donde las corporaciones no gobiernen ( ya lo hicieron bastante con sus testaferros, y sus representantes directos son peores), hermanada con América del Sur y Latinoamérica. Eso no es poco. Es una utopía. Y como tal, sirve para caminar...

7 comentarios:

  1. Néstor no dividió a nadie, como suelen decir los de la contra.
    Este país nació dividido.
    Los que quieren estar del lado de enfrente hoy, podrán darse chapas de muy honestos y transparentes, pero en esa trinchera abundan, rebalsan las peores ratas.
    Gracias Néstor por ponerme de una vez de este lado, donde está la mejor gente.

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    1. Nada como mirar la vereda de enfrente para ver que estamos bien parados.

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    2. "Néstor no dividió a nadie, como suelen decir los de la contra.
      Este país nació dividido". 100 % de acuerdo.

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  2. EXCELENTE !...
    Fue el reflejo de una triste realidad... AUNQUE DE UN HERMOSO RECONOCIMIENTO y de una odiosa y repugnante oposición.

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  3. El problema sigue siendo como lograr organizar una fuerza con recambio de lideres y no de ideas en el tiempo y como lograr eso con liderazgos tan fuertes como el de Nestor y Cristina como parece buscar la cultura politica argentina y el regimen presidencialista que tenemos

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    1. Ciertamente.Los nuevos liderazgos no son fáciles de construir, y menos con un liderazgo vigente. Es un caso de esos en los que el árbol tapa el bosque.

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