Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 30 de enero de 2012

Retorno

Aquél día discutí con mi padre. Una vez más. Le dije que estaba harto de su resignación. Y él se enfureció. Pero no intentó enfrentarme... en el fondo sabe que tengo razón.
Somos exiliados, y no voluntarios, precisamente. Mi padre nos ha contado infinidad de veces cosas sobre aquél lugar: un jardín precioso en el que él y mi madre nacieron. Vivían felices hasta que enojaron al señor del lugar y él los echó... desde entonces su vida ha sido miserable, pero le temen demasiado y no se atreven a volver.
Hay algo más... mi madre llora y no me deja preguntarle nada, mi padre en cambio le grita y ella huye a esconderse en la cocina, junto al fuego...
Odio a mi padre: la trata con desprecio como si él fuera mejor o más digno...
Soy uno más entre decenas de hijos: me sorprende que mi madre haya sido capaz de resistir tanto. No conozco a todos ,sin embargo. Antes del mayor (un absurdo obsecuente de mi padre,que trata como esclavas a nuestras hermanas dicho sea de paso) hubo dos más: uno murió y del otro nadie habla...mi madre llora cada vez que pregunto su nombre.
He tomado una decisión: volveré al hogar de mis padres y enfrentaré al tirano que los echó luego de humillarlos.Ese fue el motivo de la discusión con mi padre: trató de disuadirme argumentando que el castigo era justo y que yo no debía enfurecerlo. Simplemente patético.
Reuní algunas provisiones y me fui sin despedirme. Viajé días y noches preguntando por el jardín perdido. Algunos negaron conocerlo, otros me dieron instrucciones que resultaron falsas. Pero no me rendí: no tenía adonde regresar. Sabía que mi padre habría prohibido que mi nombre se pronunciase y que todos fingirían que yo nunca había existido.
En una de mis muchas incursiones hallé a una mujer: la reconocí al instante por la descripción de mi padre. Con cierta crueldad se había regodeado describiendo a las mujeres que lo habían acompañado antes de mi madre, sabiendo que eso la hacía sufrir. El señor del lugar se las daba y él las había ido rechazando una a una. Al verla no pude comprender porqué...
Le dije que me acompañara y ella me siguió. No digo su nombre porque lo ignoro. Mi padre me explicó que su horror le había impedido ponerle un nombre antes de rechazarla. Supongo que ella habrá elegido uno, pero a pesar de mis intentos por preguntarle no he tenido éxito: creo que no habla.
Sería muy fácil para mi inventarle un nombre, pero siento que eso sería una falta de respeto hacia ella.
Desde ese momento me acompaña en mi búsqueda: he intentado enseñarle a hablar, sin éxito. Entiende mis palabras pero no al parecer no puede repetirlas.
Su mansedumbre me irrita. A veces quisiera que se rebelara...
Continuamos la búsqueda por años: nuevas y falsas pistas nos guían.Me he visto obligado a robar para obtener alimentos y ahora debo huir de quienes buscan castigarme.
Ella no me abandona: a veces su presencia me consuela, pero en ocasiones pienso que sólo causa problemas. He debido luchar contra sujetos que querían llevársela. Viajaría más cómodo sin ella.
Al envejecer me vuelvo más débil; ella en cambio permanece siempre igual. Ahora es ella quién me cuida. Y aunque sigo sin hallar el jardín, la existencia de ella me confirma que aquél lugar y quién lo creo existen. Tal vez por eso no me atreví nunca a dejarla.
Cuando la veo dormir me pregunto si no seremos el mundo, el jardín y hasta yo mismo, un sueño que ella ha soñado.
Con el paso de los años se han ido mi esperanza de hallar el jardín y mis fuerzas: hay días en que pienso que todo fue una mentira de mi padre para que le obedeciéramos...
Llevo tanto tiempo buscando que no puedo abandonar: débil y todo, sigo caminando mientras ella, imperturbable, camina a mi lado; me sostiene cuando flaqueo, lo que ocurre cada vez más a menudo.
Una mañana estoy tan débil que no puedo levantarme: al abrir los ojos veo por primera vez tristeza en su mirada. Haciendo un esfuerzo le sonrío, sabiendo que nunca llegaré al jardín, ni vengaré a mi madre, ni castigaré al que humilló a mis padres... aunque tal vez eso nunca haya ocurrido y haya sido un sueño, como mi vida.

jueves, 26 de enero de 2012

Ella está de regreso ¡Y cómo!

Siguiendo la idea dolinesca de que solo regresa el que nunca se fue, nuestra presidenta ha retomado sus actividades de modo oficial.
De regreso de su licencia médica, en el primer acto público  la presidenta Cristina Fernández firmó convenios para obras cloacales en Lomas de Zamora, obras hídricas en el dique Los Molinos y el canal Río Grande de Jujuy, y obras viales en Chaco. Además, se acordó la construcción de diez escuelas en Mendoza, Córdoba, Chaco, Jujuy, Catamarca, Entre Ríos y Formosa, con una inversión de 57 millones de pesos. Por teleferencia, se comunicó con Catamarca, donde se ejecutan obras del dique El Bolsón; Villa La Angostura, por el apoyo del gobierno nacional en la emergencia provocada por las cenizas del volcán Puyehue; y Necochea, para inaugurar dos antenas de televisión digital terrestre.
Tal como nos tiene (mal)acostumbrados su discurso tuvo inteligencia pero también ironía.
Ironizó al hablar de su enfermedad  y de los muchos decepcionados que parecían estar deseando que tuviera cáncer (y también remarcó que los que se sintieron aliviados son mayoría). De buen humor,se permitió bromear sobre su cicatriz explicando porqué no se puso pañuelo para cubrirla:"si me lo ponía, Clarín mañana decía ‘ésta no se operó’".
No se privó de citar números y de señalar  que en breve el Indec dará a conocer el índice de desempleo del último trimestre y que rondará el 6,7%: “Por primera vez perforamos el piso del 7%, la marca más baja que habíamos tenido era el 7,2. No pensamos que iba a hacer 0,6% menos que en diciembre del período anterior (2010)”.
Entre las grandes líneas que tiró estuvo una defensa de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas :"La Argentina seguirá con rigurosidad jurídica y diplomática el reclamo por Malvinas". No faltaron en sus comentarios la referencia al mundo del revés en relación a la curiosa y absurda frase de Cameron acusando a nuestro país de "colonialista". Cristina señaló que esas actitudes a la ausencia de argumentos legítimos por parte de los ingleses para defender la ocupación de las islas.Dejó claro además que en la guerra de 1982 el pueblo argentino no era libre de decidir por estar bajo una dictadura: "la respuesta furibunda de Inglaterra obedeció a una cuestión política interna, mientras que en Argentina sucedió lo mismo con la dictadura, cuando quiso tapar la tragedia de 30 mil desaparecidos".
En el marco del reclamo por la soberanía supo diferenciar territorio de habitantes indicando que no se intenta obligar a los isleños a adoptar la nacionalidad argentina por el hecho de residir en territorio nacional.
Reclamó por los recursos naturales de los cual Gran bretaña se apropia sin grandes preocupaciones ecológicas y aprovechó para darle un palito a los ecologistas al decir:"No escuché a ninguna ONG ambientalista hacer una crítica al Reino Unido sobre lo que están haciendo con el petróleo en Malvinas. La verdad es que me gustaría que con la misma fuerza y sentimiento que defienden tantas causas nobles defendieran también esto"
Insistió en la necesidad de la "sintonía fina" frase que viene siendo un leiv motiv en muchas de sus intervenciones. Dentro de la "sintonía fina"  criticó la actitud de la petroleras que especulan cobrando sobreprecios en la venta de gasoil a granel pero sin dejar de señalar que “los propietarios de los yacimientos son las provincias, esto es bueno que lo tengan claro. El subsuelo es de los argentinos y está concesionado, no podemos volver a las épocas del virreinato en que se llevaban toda la plata y no dejaban todo. Que se notifiquen que han pasado esas épocas y es necesario reinvertir en el país”.
En definitiva, marcó la cancha como acostumbra siempre: nos recuerda que el rumbo está fijado y que no habrá virajes inesperados, que no se permitirá jugadas de especuladores ("avivadas") pero también que por el momento no hay planes de recuperar YPF (sin exagerar yo creo que es el momento,pero bueno) o de revisar la política en materia de ecología (a la que no le vendría mal una manito de gato: los recursos son provinciales y hay poco para hacer directamente pero no vendría mal que le recordara a los gobernadores que la defensa del medio ambiente es también en beneficio de la gente  y que los desastres ecológicos afectan  principalmente a los más pobres).
Su defensa de la soberanía argentina sobre la islas Malvinas fue impecable: siempre apelando a la diplomacia y remarcando que el uso político de la guerra ocurrió en los dos bandos:Inglaterra tapaba un ajuste económico, la dictadura en Argentina, 30000 desaparecidos, pero recordando que ellos tenían un gobierno legítimo y nosotros una dictadura, que el pueblo no había elegido (sin que esto suponga olvidar o negar que la causa de las Malvinas fue sentida como  propia por muchos a pesar de todo).
Cristina está de vuelta para alegría nuestra y amargura de los de siempre (teléfono para Nelson, Lanata, Sarlo,etc)...

lunes, 23 de enero de 2012

La rutina y la improvisación

Dolina suele citar la frase de un músico según el cual :"el arte tiene dos enemigos, la rutina y la improvisación". Como un juego de poca monta jugaré con la frase para plantear lo opuesto (una comodidad hija de mi pereza intelectual): que el arte y aún la vida misma se componen (temo caer en un facilismo que empieza resultarme preocupante) de rutina e improvisación.
Frecuentemente se alaba a la improvisación como hija de la espontaneidad. Más aún se espera que esta revele la genialidad sin la intermediación del esfuerzo y por ende de la rutina.
Para ello se ignora todo el trabajo previo que una buena improvisación contiene.Una mirada televisiva, o al menos cinematográfica, del tema consiste en pensar que basta tomar una guitarra, sentarse ante el piano, tomar un pincel, o aporrear sistemáticamente el teclado como programador de computación de películas hechas por gente que no se acerca a una computadora a más de 100 metros por precaución, y "dejarse llevar" (¿adónde? ¿por quién?) y "expresarse libremente" (¿para decir qué?) para que surja una obra de arte...
La capacidad de improvisación no es el primer paso sino más bien, el último de un largo camino de largos y aburridos ensayos, ensayos monótonos de cosas que después quizá no se apliquen nunca pero que son la base de todo lo demás.
Horas enteras tocando escalas pueden haber sido el preludio de esa bella melodía tocada con esa aparente naturalidad. Detrás de un cuento o un poema escritos en una servilleta o en un anotador hay tal vez una larga pila de libros leídos y experiencias vividas.
Aún en cuestiones más cotidianas y menos artísticas sigue vigente esa regla: lo que parece una improvisación  del momento requiere a veces años de preparación. Una simple comida casera hecha con lo queda de la alacena no resulta un mamarracho incomible porque la anteceden años de práctica, que suelen pasar desapercibidos.
La improvisación recibe elogios excesivos y críticas excesivas: las primeras, hijas de quienes ven en el accionar ajeno un carácter cuasi mágico que los exime de buscar explicaciones, las segundas, hijas de quienes quisieran tener todo planeado o que fingen creer en la nula planificación del rival para menospreciar sus logros.
La rutina es también blanco de la desmesura interpretativa: ora es signo de seriedad y se deplora su ausencia, ora es síntoma de rigidez y se pide su eliminación.
En política y en las miradas que se presumen de análisis político (a veces lo son) se usan los dos filos, a veces hasta el punto de la esquizofrenia: es decir, se llega conferir como explicación de las virtudes ajenas una afortunada improvisación que funciona vaya a saber uno porqué, mientras se cuestiona la falta de planes a largo plazo a los cuales se atribuyen todos los defectos reales o supuestos (sin privarse de sugerir al mismo tiempo la existencia de un afán desquiciado de control).Pero al mismo tiempo se acusa de disfrazar la rutina (de la cual se carece por falta total de seriedad)  de épica para ocultar intenciones malvadísimas...
Más allá de la desesperación y la falta de ideas como explicación para estas actitudes hay que reconocer una falsa dicotomía en ese pensamiento (curioso en boca de personas que pretenden odiar toda dicotomía): creer que la improvisación es necesariamente hija de la falta de planes y la enemiga número uno de la rutina cuando en realidad es más bien la frutilla del postre. Adorna pero no se sostiene sola.
Años de planificación pueden ser el basamento de una movida aparentemente casual, pero también son esos mismos años de preparación los que permiten hacer giros bruscos sin caerse, algo que cualquiera que no esté voluntariamente cegado debería poder ver ( ya sea que esté patinando o liderando un país, sin que esto signifique que el nivel de complejidad sea el mismo).
Lo que no hay es magia: nadie toca una melodía la primera vez que agarra un instrumento (salvo algún caso de genialidad absoluta, que no abunda) y nadie llega a la cima del Everest de un salto. La imagen más patética de todas es la del que espera que el otro falle  porque se cree que al reemplazarlo se logrará la magia que el otro no tuvo, aunque todos los ejemplos previos le adelanten que no sucederá...


sábado, 21 de enero de 2012

Botella al mar...en un océano de lejanía

El Sol es una estrella mediana y giran alrededor de ellas planetas y satélites. El tercer planeta es el nuestro: lo llamamos Tierra.Un planeta relativamente pequeño...pero, por ahora, nuestro único hogar.
Somos una entre las millones de especies que lo habitan. Tenemos ,eso sí, la suerte, o la desgracia, de ser conscientes. Existimos desde hace poco tiempo y lentamente empezamos a aprender del mundo que nos rodea. Uno de los mayores obstáculos es la vanidad: muchos de  nosotros se niegan a aceptar que el universo, tan inmenso, no ha surgido para nuestro beneficio, que no somos la cumbre de ninguna creación.
¿A qué se debe esta autoexaltación? Quizá el origen de todo esté en el miedo. Un universo regido por leyes que apenas comenzamos a vislumbrar, sin propósito alguno, ciertamente asusta. Donde nuestra existencia tiene tanta finalidad como la de un quasar situado a millones de años luz de nuestra galaxia. El universo era mucho menos ajeno cuando lo creíamos  pequeño, con el cielo al alcance de la mano.Pero no se pierde lo que nunca se tuvo...
Sin la guía de la mano invisible de un creador (benévolo o malvado, que más da), o de sabios extraterrestres, sólo queda luchar contra el olvido y la muerte en una lucha heroica, por lo vana.Todo resulta finito, hasta el universo.
Eso que es para muchos motivo de desconsuelo y da lugar a variadas formas de evasión, para otros, diría Dolina, es el comienzo de la esperanza.
Si no tenemos un propósito podemos forjarlo a través de nuestras vidas, si nos espera la muerte, unamunescamente, hagamos que ésta sea una pérdida, dejemos huellas en los demás (no hablo de destrucción, esa es la forma más fácil, pero hay otras más complejas y más humanas, si se quiere).
Si nos espera el olvido, hagamos lo imposible para no merecerlo...

jueves, 19 de enero de 2012

¿Hasta cuándo,Catilina?

¿Es necesario repetir la declaración de los derechos humanos? O, tal vez aún es necesario explicar que las mujeres somos seres humanos y no meras incubadoras ambulantes...
El motivo de mi enojo podría ser esta noticia, pero la verdad es que una más entre tantas similares. Daniel  y Rucio trataron el tema en sus blogs.
Como sucede siempre en estos casos hay una maraña de irresponsabilidades que tiene tres patas: la médica, la judicial y la política.
Menciono la médica en primer lugar porque al tratarse de un aborto no punible contemplado en el código penal el asunto nunca debió salir de ese ámbito. Ya sea porque el aborto clandestino es un negocio bárbaro o porque la comodidad de los médicos supera a su responsabilidad casos como este se judicializan aumentando el sufrimiento de la niña.
Elegir una profesión como la médica es un tema serio: no es una bolsa de trabajo. Requiere asumir que hay que tomar decisiones difíciles que involucran la vida y la muerte de las personas. No puede usarse la religión como escudo cuando lo que está en juego es un asunto sanitario. Sería como aceptar que un paciente se muriese  porque todos los ḿedicos del hospital son Testigos de Jehová y se oponen a las transfusiones de sangre ¿Qué no es lo mismo porque el aborto involucra decidir sobre dos vidas? Es correcto: se trata de decidir si una vida no consciente tiene prioridad sobre una vida consciente y desarrollada que no ha pedido ser madre ni arriezgar su vida en el proceso.Pero en ambos casos el motivo de inacción del médico es religioso, no sanitario aunque se disfrace de tal.El que tenga prejuicios religiosos debería saber que estará expuesto a situaciones conflictivas con su fe y si es necesario, cambiar de especialidad o renunciar.
Nadie aborta alegremente: es una decisión difícil,pero a veces,necesaria. Y no se evita criminalizando a la que aborta o incumpliendo la ley en los casos en que está permitido el aborto. Sólo empujan a las mujeres y niñas involucradas a recurrir al circuito clandestino.
El poder judicial sigue dando muestras de flaqueza e irresponsabilidad hasta el punto de servir de estorbo para el cumplimiento de la ley: en vez de decir claramente que el tema no es judicializable juegan con los tiempos e incluso a veces niegan a las mujeres un derecho que la ley les reconoce.
Un poder judicial ajeno al concurso popular pero muy complaciente con lobbys como los de los pro-vida (hasta el punto de incumplir las leyes) nos muestra cuanto falta para democratizar al menos democrático de los poderes.Mientras no se renueve (ideológicamente, no basta con cambiar a las personas) seguiremos teniendo fallos judiciales dignos de un tribunal religioso y no de uno civil y laico como debería ser.
La pata política no debe faltar: el proyecto para lograr la despenalización del aborto no puede seguir cajoneado si en verdad les preocupan los derechos de las mujeres y terminar con las desigualdades: esta situación es una desigualdad flagrante. Preocuparse por los pobres es también preocuparse y ocuparse de la salud de las mujeres pobres.
Pero ya hay leyes como la que impulsa la educación sexual que deben cumplirse y son políticos los que deben impulsar su cumplimiento en sus jurisdicciones. La hipocresía y la negación de la realidad no son valores locales que deban ser preservados por el federalismo.
No nos engañemos: no existe en las provincias esa Arcadia que pintan:hay gente conservadora pero también las mujeres en los pueblos del interior y en los campos tienen relaciones prematrimoniales, y buscan planificar (como pueden, a veces recurriendo a curanderas) el número de hijos. Mejor si lo hacen con anticonceptivos eficaces y con controles médicos. Y sí, a veces abortan:es mejor que lo hagan en un hospital y no con perejil o agujas de tejer...
No puede decir que gobierna para el pueblo el que deja de lado  a la mitad de él: esto no es una movida de caprichosos ecologistas modernosos: hablamos de la salud y la vida de la mitad de la población.
Así que habrá que seguir repitiendo hasta que escuchen:
¡EDUCACIÓN SEXUAL PARA DECIDIR, ANTICONCEPTIVOS PARA NO ABORTAR, ABORTO LEGAL PARA NO MORIR!

domingo, 15 de enero de 2012

El sentido común y la búsqueda de culpables

El sentido común como herramienta de análisis es como mínimo, insuficiente. Una de sus debilidades es centrarse en la búsqueda de culpables en vez de explicaciones o alternativas de solución.
Así, ante un accidente automovilístico, un robo a mano armada, una sequía, una enfermedad o una crisis financiera el enfoque es el mismo  ¿Quién tiene la culpa?
El problema de este enfoque es que no siempre hay un culpable claro, y lo que es más importante aún, no siempre lo más urgente es hallar al culpable y castigarlo.
Pero además es que se trata de una búsqueda de culpables muy miope, que elige al primer perejil que pasa y dice ¡he aquí el culpable! El chivo expiatorio que cargara con los males...
Para ir a argumentos más concretos: ante una crisis económica como la que viven Europa y EEUU ¿tiene sentido establecer que los culpables son los jubilados, los empleados públicos o los inmigrantes? ¿Tiene sentido hablar de países "Club Med" (denominación que mencionaron el sábado 7 en Marca de Radio para referirse a países como Grecia), donde no se paga impuestos y la gente se jubila a los 50 años?
Se trata de un análisis que se agota en la búsqueda de culpables y en su rápido castigo bajo la forma de ajustes o de leyes antiinmigratorias. Pero su mayor defecto es que no ve claro ni siquiera en el área de las responsabilidades. ¿Acaso los planes del FMI o del BCE han impulsado régimenes tributarios donde paguen los que más tienen? ? Todo lo contrario, han impulsado exenciones a los más ricos. Cuando se trata de aumentar impuestos  se recurre impuestos al consumo, que son los más afectados por las políticas recesivas como los ajustes.
Los inmigrantes no salen de repollos: son las empresas las que impulsaron su llegada para tener mano de obra más barata como única forma de aumentar sus ganancias.
Puede parecer más razonable tratar de irresponsables a quienes sacaron créditos que luego no pudieron pagar ya sean países o personas. Pero lo cierto es que se deja de lado dos cuestiones: que ese endeudamiento de los países fue la causa del crecimiento alemán. Por las asimetrías regionales la moneda única sirvió para que los países menos desarrollados se endeudaran para financiar su déficit comercial con los más desarrollados y su déficit fiscal (cuidadosamente disfrazado para cumplir las reglas) fomentado a base de recortes fiscales a los más ricos ( incluidas las multinacionales cuya llegada era anunciada con bombos y platillos). Y que ese endeudamiento fue alentado por los bancos para mantener inflada la burbuja. A la hora de la verdad a los deudores se les embargó las  casas pero a los bancos se los socorrió a través del estado. Pero luego resulta que hay que ajustar porque el déficit es terrible...
En Islandia vieron más claro las cosas y son investigados los verdaderos responsables: hizo falta mover toda la estantería para lograrlo.
Hay que luchar contra la noción tan de sentido común de que si algo sale mal es porque alguien cometió un error, pero el sistema económico o las recetas del FMI son infalibles y basta con aplicarlas bien. Hay demasiados ejemplos de que sus recetas agravan la crisis. No puede seguir negándose los hechos.
No hay "efecto derrame": sentarse a esperar su llegada es esperar un tren en una vía muerta: no pasará.Pero no porque alguien haga mal las cosas sino porque el sistema capitalista librado a su naturaleza es concentrador y fomenta la desigualdad.
La iniciativa no puede pasar simplemente por buscar culpables (aunque los haya) sino por modificar las condiciones que permitieron la crisis y más aún las que siguen permitiendo  que parte de  la población mundial esté excluida del ejercicio de sus derechos más elementales con o sin crisis (aunque en los extraños razonamientos de la culpa que consuela no falte el que piensa que la culpa de morirse de hambre la tienen los hambrientos).

Por el momento no hay SOPA

De vez en cuando los yanquis nos dan una buena noticia:
" El Congreso de ese país anunció que congeló su votación hasta tanto "se pueda logar un consenso". El éxito de la presión de las redes 2.0 y los cyber militantes que apoyan el contenido libre y sin derechos de autor.

La Cámara de Representantes anunció que fue suspendida por tiempo indeterminado la votación de la norma que buscaba perseguir a los sitios web de descarga de archivos (música, software, películas, libros).

El principal motivo de que se haya caido el tratamiento de la denominada ley SOPA (Stop Online Piracy Act) fue la falta de consensos entre los impulsores de la norma y sus detractores. Pero, además, fue determinante la opinión contraria de algunas grandes empresas web (Google y Faceboo, entre otras) y la militante actitud de los usuarios de sitios de intercambio de material gratuito, quienes saturaron las redes sociales con su campaña contra la reglamentación."
La noticia la encontré en Anadig (agencia de noticias Argentina digital ).
Una buena noticia como se ve, pero no hay que dormirse en los laureles. Cuando se trata de criminalizar al usuario y  de defender ganancias empresarias, aunque sea de industrias en vías de obsolescencia, estos tipos no duermen.

sábado, 14 de enero de 2012

Cumpleaños: reflexiones de aquí y allá

Pues sí: en un exceso de autorreferencialidad (prometo que dejaré esto mañana) se me ocurrió mencionar que hoy es mi cumpleaños. ¿Cuántos años cumplo? más de lo que quisiera ciertamente. Tener 18 años es ser joven, 25: depende del contexto. Para los adolescentes toda persona mayor de veinte ya es vieja.La treintena ya es dudosa.Nunca falta el de cuarenta que se dice joven y cirugía mediante hay quienes pueden parecerlo.En verdad (y esta es una de las melancólicas reflexiones a las que uno se entrega) ser joven se hace cada vez más difícil. Incluso cuando todavía no se ha envejecido.
No pertenezco a una generación memorable como la de los 70. Vivimos mucho tiempo en democracia sin creer en ella y en nosotros mismos. En ese sentido debo decir que me siento más joven que en el 2002 cuando tenía la certeza de que vivíamos una decadencia.No me fui, es cierto. Pero ese no es un mérito; simplemente no podía.
Otros tuvieron mejor vista y vislumbraban la posibilidad de un cambio: no fue mi caso. No es que el contexto mundial dé para el optimismo; la obcecación de quienes insisten en dar cianuro al paciente que se muere y en interpretar el masivo endeudamiento de países y personas como una culpa bíblica a saldar en el purgatorio del ajuste son una amenaza muy notoria para nuestro país, que nunca estuvo aislado del mundo a pesar de lo que digan ciertos repetidores trasnochados.
Pero el proceso iniciado en el 2003 ha mostrado, ya en los primeros coletazos del 2008-2009, que nuestro país no se limitará a seguir recetas ajenas, ni a esperar que la crisis nos barra como a todos. Y ahora no estamos aislados, aislados de América Latina, digo, como si intentamos por tantos años.Hay posibilidades reales y concretas de lograr una unidad entre países y entre pueblos. No es un dato menor. Y es tal vez la única chance de no ser barridos por decisiones ajenas, tan ajenas que no pertenecen ni siquiera a quienes parecen o pretenden tomarlas (no es un pasaje místico, me refiero a los políticos europeos convertidos en representantes netos de Bancos).
¿Por qué hablar de política en medio de cuestiones personales? Bueno: tal vez sea una revancha contra mí misma por haber vivido tantos años creyendo que la política era cosa de otros y que lo único que importaba era salvarse uno. Pero un flaco que vino del sur nos enseñó que nadie se salva solo.Una lección que Latinoamérica está aprendiendo y que por desgracia a Europa (y sobre todo a Alemania) le costará mucho percibir.
Pero, bueno para no ponerme muy pesada dejo acá: traje torta.
 No prometo beber hasta el agua de los floreros porque soy abstemia...brindaré con jugo.

jueves, 12 de enero de 2012

Se busca pequeño Tux de peluche

Como toda usuaria de Linux un poco chiflada aspiro a tener un ejemplar de la mascota oficial de Linux: Tux ,y más aún en las cercanías de mi próximo cumpleaños.
  No tenido suerte con la búsqueda: ni en jugueterías, ni en tiendas de regalos (¿será un conspiración de Guillermo Moreno? ¿Estaré por hacerme antik?).
Miren aquí unos ejemplares del mencionado Tux (muy fotogénico como pueden ver):
Hasta hallé una página con los moldes:http://free-penguin.org/, pero mi incapacidad total para la costura hace que no me sirvan de mucho.
En fin, si tienen noticias de una tienda que lo venda no duden en anoticiarme.


Logrando la convivencia entre Linux

Cuando se tiene varias distribuciones Linux una de las dificultades es lograr una convivencia razonable a la hora del arranque. Ya sea que se use lilo o grub (hace años que no uso lilo así no puedo decir mucho al respecto). Y es que el grado de reconocimiento de otras distribuciones varía según la versión de Grub que usen (Grub legacy no reconoce a las distros con Grub2) y según la distribución que se esté instalando. Por ello conviene seguir un orden a la hora de instalar varias de ellas (tal como conviene instalar primero Windows y luego Linux si se los tiene funcionando en una misma PC) Por ejemplo hay que saber que Mandriva o Magueia no reconocen a Ubuntu, y que Ubuntu crea una entrada para cualquiera de las dos pero lo hace mal. Opensuse reconoce cualquier distro que utilice Grub Legacy (de hecho conserva el grub de ellas) pero no reconoce automáticamente ninguna que tenga Grub2. Mi experiencia con Fedora 14 fue la más rara de todas: no reconoció a ninguna de las demás). Como hay que elegir un único Grub conviene tener en cuenta algunas cuestiones: desde la facilidad de configurar, si se desea ponerle contraseña (recomendable si otras personas tienen acceso a la computadora), y porque no, la apariencia. En ese sentido el Grub de OpenSuSe corre con ventaja: es grub legacy, pero cuenta con la inestimable colaboración de Yast2, la herramienta gráfica de configuración de Suse. Práctica y sencilla de utilizar: centraliza todo. Una de las opciones que permite modificar es el cargador de arranque. Si bien al usar grub legacy no reconoce a Grub2, Yast2 permite agregar manualmente las entradas que corresponden esas distros como Ubuntu o Sabayon:
 Pero la opción más práctica por lejos es recurrir al Grub2 de Ubuntu o Sabayon, o al Burg que es un Grub2 con mejor apariencia. Reconocen a todas las demás distros y en el caso de Magueia o Mandriva los problemas se resuelven con una pequeña modificación a la configuración:en grub.cfg (o burg.cfg según el programa que se use) van a encontrar que la numeración de la partición correspondiente no coincide con la real:
menuentry "linux (on /dev/sda9)" --class gnu-linux --class gnu --class os {
    insmod part_msdos
    insmod ext2
    set root='(hd0,msdos9)'
    search --no-floppy --fs-uuid --set=root bb9bdf1b-9601-495f-ae82-14cd2d2ae1fb
    linux /boot/vmlinuz BOOT_IMAGE=linux root=UUID=bb9bdf1b-9601-495f-ae82-14cd2d2ae1fb nokmsboot resume=UUID=2d0a1823-9a32-498c-93ad-d0798eacd827 splash=silent vga=788
    initrd (hd0,8)/boot/initrd.img
}
La numeración puede variar en cada caso pero siempre figura con un número menor al correcto. Se corrige cambiando el número (en este caso el 8 por el 9)
menuentry "linux (on /dev/sda9)" --class gnu-linux --class gnu --class os {
    insmod part_msdos
    insmod ext2
    set root='(hd0,msdos9)'
    search --no-floppy --fs-uuid --set=root bb9bdf1b-9601-495f-ae82-14cd2d2ae1fb
    linux /boot/vmlinuz BOOT_IMAGE=linux root=UUID=bb9bdf1b-9601-495f-ae82-14cd2d2ae1fb nokmsboot resume=UUID=2d0a1823-9a32-498c-93ad-d0798eacd827 splash=silent vga=788
    initrd (hd0,9)/boot/initrd.img
}
Con ese pequeño cambio arranca perfectamente.


lunes, 9 de enero de 2012

El buen jardinero

George era un hombre modelo para todos sus vecinos. Siempre educado, nadie lo había oído gritar y saludaba cortésmente a todo el mundo. Vivía en una casa pequeña pero confortable. No necesitaba mucho más. Siempre había sido un hombre solitario y no se le conocían novias o novios. En verdad su único amor era su jardín.
Tal vez esa sea la explicación para lo que ocurrió: George amaba su jardín y no soportaba la idea de que alguien dañara sus preciadas plantas.
El jardín de George era realmente hermoso. Tenía la variedad de flores más grande que nadie pudiese imaginar y en un invernadero cultivaba especies que necesitaban un clima distinto al local.
George era muy generoso: regalaba flores a sus vecinos y nunca faltaban flores de su invernadero para los oficios religiosos de la iglesia del barrio. Eso sí, nunca vendió sus flores. Jamás hubiera aceptado convertir sus flores en una vulgar mercancía.
También era muy amable con los niños, incluso les regalaba golosinas, lo que hace aún más difícil de entender lo sucedido. Claro que los niños de por allí eran muy educados. Ninguno se acercaba a su jardín sin permiso ni pisaban el césped. Sus padres eran responsables y los habían criado bien.
El barrio era un lugar pacífico y George estaba muy feliz de vivir allí, al igual que todos sus habitantes.
Hasta que llegaron ellos: era una familia numerosa y extraordinariamente desagradable. Hablaban entre sí a los gritos y escuchaban algo que ellos creerían música a todo volumen.Los niños eran particularmente maleducados y los vecinos no tardaron en odiarlos. Prohibieron a sus hijos que les dirigieran la palabra o jugasen con ellos.
Pero los pequeños no conocían límites y un día fatal entraron en el jardín de George y pisotearon sus hermosas flores mientras George les rogaba que se detuvieran, al borde del llanto. No le hicieron caso, siguieron aplastando  y arrancado flores hasta que se aburrieron y se fueron. George lloró amargamente, pero luego tomó una decisión.Compró un arma y muchas municiones. Después se dedicó a reparar como pudo el daño causado.
Al día siguiente los niños volvieron. Pero esta vez George los esperaba y vació el cargador en ellos. Luego enterró sus cuerpos en el jardín pensando que como abono contribuirían a reparar el daño causado.
Los padres preocupados denunciaron la desaparición a la policía donde no les hicieron mucho caso. Después intentaron hablar con los vecinos y preguntar que había sucedido con ellos pero nadie les abrió la puerta, salvo George que les hizo pasar y les explicó muy tranquilo lo sucedido. Ellos se horrorizaron y amenazaron con denunciarlo. Él les remarcó que la culpa por criar niños tan crueles era suya y ante la sorpresa de ellos sacó el arma y los mató. También enterró sus cuerpos en el jardín. Muy contento se dijo que sus flores crecerían bien con tanto abono.
Pasaron varios meses sin contratiempos hasta que los vecinos vieron escandalizados como se llevaban detenido a George. Al parecer los muertos tenían familiares importantes y estos habían presionado para que se hiciera la investigación. George fue a prisión pero salió libre en poco tiempo. Sólo que no pudo retornar a la casa. Para pagar la fianza había debido venderla. Nunca más se supo de él.
Tampoco el barrio volvió a ser el mismo. Nuevas familias como la anterior vinieron a establecerse, junto con gigantescos shoppings  e hipermercados y el hermoso jardín de George fue convertido en un estacionamiento.

sábado, 7 de enero de 2012

Como dije antes, Cristina está muy bien

Esto puede romper algunos frágiles y gorilísticos corazones. Para los que prefieran la cornetita. Casi se pueden oír los suspiros de decepción de los cultores de "viva el cáncer".

¿Decían, señores?
Eso sí: la presidencia del congreso de presidentes sigue siendo de Hugo.

MAC no es una computadora cara ni viene con papas extra

Uno de los ejemplos más flagrantes del peligro de dejar que la salud se convierta en negocio son los MAC (medicamentos de alto costo). Se trata de medicamentos fabricados y comercializados por escasas empresas y destinados a enfermedades poco frecuentes. Siguiendo un criterio basado exclusivamente en la rentabilidad a corto plazo las empresas que los venden lo hacen a muy alto precio aprovechando la escasa o nula competencia que tienen. El caso argentino es particularmente alevoso en materia de precios pero lo esencial es que se trata de un abuso que se justifica en nombre de la sacrosanta rentabilidad empresaria.
En verdad una mirada  empresarial menos miope combinaría la producción de medicamentos de bajo costo y consumo masivo  con la venta  de estos medicamentos de mayores costos de producción a un precio accesible al público. Las ganancias del primer rubro cubrirían las pérdidas potenciales del segundo con creces. Claro que eso supondría reducir los márgenes de ganancias en pro de una responsabilidad social empresaria cuya existencia real está tan comprobada como la de las hadas del bosque.
En la práctica un diagnóstico que deriva en la necesidad de recurrir a estos medicamentos supone desde un grave perjuicio económico hasta una sentencia segura de muerte según la gravedad de la enfermad y los recursos con los que cuente el paciente.
Por sus características de enfermedades minoritarias es difícil que el acceso a los medicamentos que las curan (los MAC) se convierta en un reclamo generalizado. La mayoría de la población jamás los necesitará.Pero al mismo tiempo son medicamentos que reúnen todas las características que hacen útil y necesaria una estricta regulación de precios,  la ampliación de la oferta para combatir la condición monopólica de las empresas intervinientes, e incluso su producción estatal (aumentando así la oferta disponible, y una opción menos costosa a largo plazo que comprar los medicamentos a la empresa y proporcionarlo luego a los pacientes a menor costo o gratuitamente).
Son muchas las direcciones para mejorar el acceso a los medicamentos y cumplir así con el derecho a la salud.Una de ellas podría ser atender a este sector de la poblaciónque  sufre los abusos de la industria por no ser "rentables".
Si el objetivo es lograr una cobertura sanitaria completa de la población (en el artículo se menciona la idea de un seguro nacional de salud, Javier no es el único que piensa en ello)  atacar este problema sería un comienzo tan bueno como cualquier  otro. Eso sí: la voluntad política requerida es muy grande porque las empresas involucradas lo son también y están muy acostumbradas a sus privilegios. Pero lo que está en juego en cada uno de estos casos es un derecho elemental, el derecho a la salud.

jueves, 5 de enero de 2012

Salud como derecho vs salud como bien de mercado

Parece muy sencillo hablar de que la salud es un derecho humano. Basta tomar el Artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos:
"1. Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad."
Y digo parece porque en la práctica eso no está tan claro. En la sociedad coexisten dos concepciones opuestas de la salud, tal como existen dos concepciones opuestas de la educación: una como derecho humano y la otra como bien de mercado sujeto a la oferta y la demanda.
En la primera concepción la salud pública y los hospitales públicos tienen un rol fundamental porque se trata de garantizar un derecho. En ese contexto el estado tiene la obligación  de lograr que toda la población tenga acceso a atención médica de calidad. Claro que eso no es gratuito, pero al tratarse de un derecho fundamental es lógico que los ciudadanos contribuyan (proporcionalmente) con sus impuestos al mantenimiento de dicho sistema de salud. Dentro de esta concepción el concepto de clínica privada y las  prepagas son al menos discutibles. De existir sólo podrían cumplir un rol complementario y bajo una estricta regulación.
En la segunda concepción en cambio la salud es un bien de mercado cuyo precio está sujeto a especulación. El que tiene dinero suficiente recibe atención de calidad y el que no, bueno...
Es ante todo una concepción egoísta. Cada uno garantiza su acceso,  y  el de su familia, a los servicios médicos como puede.La inversión en salud es considerada un gasto y como tal susceptible de ser reducida sin complejos.
En la mayoría de los países, incluido el nuestro, conviven ambas concepciones y se superponen dos sistemas de salud no muy bien coordinados. Uno público al cual acceden principalmente los que no tiene recursos para pagar clínicas privadas. Otro privado en el que se encuentran tanto clínicas privadas, muchas de ellas pertenecientes a organizaciones religiosas, como las organizaciones de la medicina solidaria (cooperativas). Como prestatarias de servicios de salud pueden mencionarse las prepagas pero también las obras sociales, que al sellar convenios con clínicas privadas ( y al atender a no afiliados) se han convertido más en un negocio que en una forma de ejercer la solidaridad entre iguales. Aunque aún así siguen siendo una opción conveniente cuya calidad varía según el gremio.
La concepción de la salud como un negocio no se refleja solo en despreciar al hospital público o en desfinanciarlo. La idea de que el hospital público es para pobres y que como tal no importa si están hacinados o si la cola para sacar turnos con meses de antelación debe hacerse desde la madrugada, porque total los pobres son perezosos y si están enfermos por algo será, es profundamente egoísta pero subyace además tras de ella una idea de que la atención médica es un privilegio a conseguir y no un derecho a respetar.
Por otra parte si bien la separación entre ricos y pobres que van a lugares de atención distintos  dificulta la solidaridad, esta no puede generarse a la fuerza. Así como el deterioro de la salud pública permite a la atención privada cotizarse más alto, un intento por lograr que la clase media-alta vuelva a los hospitales públicos solo los sobrecargaría.
Uno de los principales problemas de nuestro sistema de salud es la fragmentación. Al depender de las provincias se tiene un ministerio de Salud de la Nación sin hospitales tal como el ministerio de educación carece de escuelas. Hay programas nacionales muy buenos y eficaces (el Plan Nacer es un ejemplo), pero la calidad de los hospitales varía según las provincias. Y los prejuicios religiosos de sus gobernadores muchas veces atentan contra la implementación de medidas que bajan desde Nación. Es la forma más perversa de invocar el federalismo: estableciendo categorías de ciudadanos según la provincia de procedencia. No basta con que se construyan hospitales con fondos nacionales (aunque es muy positivo que el estado nacional haga esos aportes): una vez construidos los hospitales deben funcionar, necesitan insumos, personal capacitado. Y sobre todo hace falta cambiar la lógica administrativa (poco personal, médicos taxi ) por una lógica centrada en el paciente ( más personas con dedicación exclusiva en cada establecimiento)  siendo uno de los obstáculos la propia corporación médica. Claro que cuesta más caro, pero se mejora la calidad del servicio, se evitan daños por errores motivados por el apuro y el cansancio. A la larga las ganancias superan a las pérdidas. Pero hay que ser capaz de pensar a largo plazo.
Esto no pretende ser una crítica destructiva ni implica que no valore el hecho de que se han hecho cosas valiosas en los últimos años en el área de salud en nuestro país. Simplemente opino que hace falta un sistema de salud público nacional menos fragmentado y con más planificación. No espero que se logre mágicamente. Algunas herramientas para lograrlo ya están disponibles gracias al proceso comenzado en 2003: es muy positivo contar con una ley que favorezca la producción pública de medicamentos: ahora hay que aplicarla tanto como se pueda. Los anticonceptivos deberían estar disponibles en todas las provincias sin excusas de sotanas; hay que hace cumplir la ley. Es fantástico contar con una calendario de vacunación ampliado. Sería conveniente regular mejor a quienes producen las vacunas y recurrir más a los laboratorios públicos y menos a multinacionales con pocos escrúpulos. Pero sobre todo hay que regular mejor (aunque eso escandalice y genere presiones: hay vidas en juego).


miércoles, 4 de enero de 2012

Cristina está bien


"La operación se realizó sin inconvenientes ni complicaciones"

Salió todo bien y ahora habrá que esperar sabiendo que muy pronto la tendremos de vuelta. Mientras tanto no tengo mucho más que agregar salvo algo que ella ya sabe: que todo un pueblo la cuida.

Obama ha leído a Galeano pero al revés

¿Recuerdan que Hugo Chávez le había regalado "Las venas abiertas de América Latina" a Barack Obama? pues parece que lo leyó, aunque el ejemplar estaba en español, o quizá se consiguió una traducción. Vean sino esta entrada en el blog de Javier y esta nota en página12 . Claro que lo leyó justo al revés. No con el fin de terminar con las injusticias que allí se detallan sino para profundizarlas.
En la página 225 del libro de Galeano figura este párrafo:
"En los países del sur de América Latina, los centuriones han ocupado el poder en función de una necesidad del sistema y el terrorismo de estado se pone en funcionamiento cuando las clases dominantes ya no pueden realizar sus negocios por otros medios. En nuestros países no existiría la tortura si no fuera eficaz; y la democracia formal tendría continuidad si se pudiera garantizar que no escapara al control de los dueños del poder. En tiempos difíciles, la democracia se vuelve un crimen contra la seguridad nacional -o sea, contra la seguridad de los privilegios internos y las inversiones extranjeras. Nuestras máquinas de picar carne humana integran un engranaje internacional. La sociedad entera se militariza, el estado de excepción deviene permanente y se vuelve hegemónico el aparato de represión a partir de un ajuste de tuercas desde los centros del sistema imperialista. Cuando la sombra de la crisis acecha, es preciso multiplicar el saqueo de los países pobres para garantizar el pleno empleo, las libertades públicas y las altas tasas de desarrollo en los países ricos.
Relaciones de víctima y verdugo, dialéctica siniestra: hay una estructura dehumillaciones sucesivas que empieza en los mercados internacionales y en los centros financieros y termina en la casa de cada ciudadano."
¿Qué tiene de particular? Que las doctrinas que se aplicaron en América latina para garantizar privilegios en EEUU son aplicadas ahora in situ . Una crisis más profunda que las anteriores viene a quitar máscaras incluso en la mítica "tierra de la libertad".
Después de todo, el "enemigo interno" siempre existió en EEUU y no sólo durante el maccartismo. Eran los inmigrantes, o los portorriqueños o  los negros pobres que se hallan en más número en las prisiones o en el ejército antes que en las universidades privadas que el estado se da el lujo de financiar para los pudientes. Ahora el enemigo pueden ser blancos que protestan en Wall Street (y no necesariamente musulmanes aunque estos siguen convenientemente demonizados).
Más que nunca las multinacionales muestran que el capital no tiene patria aunque atienda en  Nueva York o Washington y que a la hora de defender sus privilegios, aún los ciudadanos de los países privilegiados pueden ser el enemigo si se toman muy en serio la democracia.
El capitalismo sobrevive volviéndose cada vez más salvaje y brutal, y excluyendo a porciones cada vez más numerosas de personas. Hasta un capitalismo inclusivo parece una utopía hoy en día. Citando a Dolina diría que es el peligro de que hasta los sueños se achiquen.
Este es mundo al que pertenecemos y en el que América Latina tiene que salir a flote. Si hay una mínima esperanza está sólo puede surgir de la unión y la solidaridad con los pares. Estos sucesos en EEUU deberían servir de advertencia a los países y los ciudadanos más alineados con el país del Norte: si así tratan a sus compatriotas a nosotros no nos espera nada mejor por más sumisos que pretendamos ser.
Ah! y podríamos prestarles unos ejemplares de otro libro de Galeano a los yanquis: Patas Arriba La Escuela del Mundo al Revés, pero no a Obama porque queda claro que se toma muy en serio las lecciones.


Ética versus afán de lucro: la necesidad de un estado activo

Partiendo de esta noticia pueden decirse muchas cosas: la garantía de que los medicamentos funcionen tal como se lo promete está en la correcta aplicación del método científico y en las numerosas pruebas previas por las que debe pasar todo medicamento para llegar a ser comercializado. Tal vez parezca incómodo y burocrático pero cuando están en juego la salud y la vida de numerosas personas saltearse pasos no es un gesto simpático. Es una irresponsabilidad criminal.
Casos como éste son emblemáticos de los peligros de entronizar el afán de lucro por encima de todas las cosas, inclusive la salud humana.
Pero sobre todo son sintomáticos de que la división del mundo sigue vigente aunque la crisis haya golpeado la puerta de países que otrora parecían inmunes: el hecho sucedió en Argentina porque nuestra población es similar a la europea, pero nuestra legislación no. Las multinacionales aprovechan los huecos legales, aunque a veces (como en este caso) se exceden y son multadas. La impunidad es tentadora, y más cuando las multas constituyen apenas un vuelto a cuenta de las ganancias que esperan obtener.
Pero hasta el mínimo control que puede ejercer la Anmat es cuestionado. Y digo mínimo porque nuestro país carece de una legislación adecuada que castigue penalmente estas acciones, aunque esa legislación sea reclamada por la propia Federación de Profesionales de la Salud de la Argentina (Fesprosa).
¿El motivo de este agujero negro legal? Una maraña de tratados internacionales y presiones externas a más del clásico colonialismo mental de creer que es un "honor" que las multinacionales hagan sus experimentos aquí sin pensar que hay que verificar que los beneficios (nuestros beneficios) superen a las pérdidas.
Es bueno que el estado haya intervenido. Es necesario sin embargo dotarlo de más herramientas para intervenir. Más necesario aún es apostar por los laboratorios públicos: es evidente que el afán de lucro desmedido comienza a chocar con la ética profesional. No se trata sólo de que se investigue poco o nada acerca de enfermedades que no son vistas como rentables, es que aún en las que investigan el afán de reducir costos les nubla en sentido común.
Insisto: hay que volver a las fuentes. Uno de los derechos que el estado debe garantizar es el derecho a la salud, y esto sólo puede lograrse con su participación activa, y eso supone, aunque escandalice a muchos neoliberales, más regulación y también más inversión directa. Estas situaciones no dejan lugar para el optimismo ciego: no hay mano invisible que guíe a las empresas a investigar sobre el dengue,el mal de Chagas o el cólera, ni que les impida aprovecharse de los sectores más vulnerables socialmente para sus experimentos.Sólo el estado puede y debe hacerse cargo.

martes, 3 de enero de 2012

El derecho a la salud, el rol de los médicos y la ¿medicalización? de la sociedad

Aprovecho el verano para hablar de un tema sobre el cual tengo una conveniente ensalada mental. Y es el tema de la salud. Tema complejo,así que le dedicaré varios artículos. Este es el primero de ellos.
Empecemos por la definición.Según la OMS :LA SALUD ES UN COMPLETO ESTADO DE BIENESTAR FÍSICO, PSÍQUICO Y SOCIAL TRANSITORIO, y no sólo la ausencia de enfermedad, como se afirmaba anteriormente. Como se ve con una definición tan estricta lo difícil es estar sano, y sin embargo se trata de un ideal, más que de un objetivo concreto. Antes de gritar ¡Complot! y salir a comprar el libro Los inventores de enfermedades  de Jörg Blech, tal vez debamos reflexionar un poco más sobre que es la medicina, su rol social  y qué es lo que se puede mejorar o no.
La primera pregunta es para qué sirve la medicina: la primera respuesta es obvia pero incompleta. Sirve para curar. Y para que haya cura debe haber una enfermedad y  procedimientos médicos bien definidos para tratarla. Durante siglos la medicina intentó cumplir esta tarea y seguirá haciéndolo. Hallar una cura para todas las enfermedades es una utopía: sirve para caminar, diría Birri.
Pero esa es una parte y no el todo. Además de curar enfermedades la medicina sirve para prevenir y  también para paliar el sufrimiento: allí es donde parecen los puntos que a veces molestan y que son conflictivos porque mecánicamente tiende a pensarse que todo lo que la medicina trata es una enfermedad, y aparece la industria farmacéutica que como toda industria pone la ganancia por encima de todo.
Voy a hablar de la llamada medicalización y lo voy a hacer con la consciencia de quien se mete en un berenjenal, porque los defensores de este concepto son muchos ,variados y sus motivaciones diversas al igual que sus argumentos (algunos de ellos muy interesantes). Por eso quiero comenzar clarificando que mi concepto de lo que la medicina debe ser no necesariamente se condice con lo que actualmente es, pero que no estoy de acuerdo con tirar al niño con el agua del baño, ni tengo ataques de nostalgia por un pasado ideal que nunca existió.
Se habla de "medicalización" cuando la medicina invade campos que involucran aspectos de la vida que no son estrictamente enfermedades: la vejez, el embarazo, el climaterio, etc. Parece una intromisión y no hay que descartar que haya abusos en algunos aspectos pero la verdadera razón por la que molesta tanto es porque se piensa en la medicina sólo como curativa. Como dije antes es sólo uno de los aspectos: la medicina es curativa, preventiva, paliativa y, porque no, correctiva y reparadora. Son cuatro caras.
La primera es la más visible socialmente y la más prestigiosa. Aunque no falten acusaciones de "soberbia"  lo cierto que sus curaciones son reales y le sirven de pergaminos.Quizá lo más criticable de ella es su criterio mercantil: se investiga más sobre aquellas enfermedades que padecen los habitantes de países ricos que las endémicas en países pobres. En verdad falta que esa tarea sea asumida por los laboratorios públicos con muchos más recursos de los cuentan ahora, sobre todo en lo que antibióticos se refiere. Seguirle el paso a los microorganismos diseñando continuamente nuevos antibióticos no es rentable, pero es indispensable.
La segunda es más nueva y más complicada de llevar a cabo. Trabaja con personas sanas y su objetivo es que sigan siéndolo. Dentro de la medicina preventiva están las vacunas, que contrariamente a lo que señalan algunas acusaciones no sólo no son una conspiración de las farmacéuticas sino que más bien son la cenicienta del paquete. Cuanto más eficaz es una vacuna menos rentable se vuelve: se compran una sola vez o dos veces, no más. La excepción son vacunas como la de la gripe que por la rapidez con que muta el virus debe renovarse año a año. Pero sigue siendo más rentable para las empresas hacer cremas antiarrugas y pastillas para favorecer la erección que deben consumirse siempre y no una vez al año. Lo cierto es que las vacunas han demostrado allí donde han sido aplicadas una eficacia notable. En verdad,el verdadero fallo ha sido la falta de una política sanitaria mundial que asegure la vacunación en todos los países en vez del patético espectáculo de países ricos reservando dosis para sus habitantes, y empresas especulando con que no alcanzará para todos para hacer su agosto.
Llevar una vida sana y alimentarse saludablemente también es medicina preventiva y en un mundo desigual es tan difícil de lograr como vacunar a todos contra la tuberculosis. Pero las dos cosas son complementarias, una no excluye a la otra.
Los controles prenatales y los controles periódicos durante toda la vida son prevención aunque resulten molestos e invasivos. Un Papanicolaou a tiempo evita una histerectomía por dar un ejemplo.
Si la prevención suena engorrosa y, de hecho, no se destina suficiente presupuesto para ella, imagínense entonces que pasa con la medicina paliativa. Con medicina paliativa me refiero a todo lo que se puede hacer para evitar o disminuir el sufrimiento del paciente. No se trata pues, de curar. Ya sea porque no existe la cura o porque no hay una enfermedad, pero sí dolor, el médico sólo puede aliviar síntomas, que no es poco. Tal vez parezca absurdo meter en la misma bolsa los analgésicos que recibe un paciente terminal con el tratamiento contra los dolores reumáticos o la anestesia en el parto, pero si lo  observamos bien el fundamento básico es el mismo: aliviar al que sufre. Y uno de los escollos a combatir en ese punto es la adoración por el dolor que sigue existiendo en nuestra sociedad. Es la ética del dolor que ve como negativo que la gente evada el sufrimiento físico. Sus raíces probablemente son judeo-cristianas pero aggiornadas con argumentos que provienen de la invocación a lo natural. El "parirás con dolor" bíblico se vuelve a imponer por el lado de "no es natural recibir anestesia". No es que el embarazo sea una enfermedad, es que la mujer embarazada es más susceptible a enfermedades  y los controles ayudan a prevenirlas. Qué la evolución haya hecho que nuestro cerebro se desarrolle hasta el límite de que cabeza del recién  nacido pase con dificultad por el canal de parto y que nuestra postura erguida genere que el ángulo del canal del parto sea incómodo, no es motivo para  no ayudar a que la parturienta sufra menos. Hay muchas cosas que mejorar, unos médicos cansados, y malhumorados no ayudan mucho, pero eso se resuelve con más personal, no asustando a las mujeres contra la anestesia o contra los forceps o la episiotomía. Después si alguna mujer siente que el dolor le es indispensable, será decisión suya rechazar la anestesia, pero hay que recordarle que no hay nada malo en no querer sentir dolor. Es el equivalente a sacarse una muela sin anestesia: durante siglos no hubo otra opción. Ahora, la hay.
Tampoco la vejez o la menopausia son enfermedades, pero traen asociadas molestias que la medicina puede paliar y no hay nada de malo en que lo haga. Hay que sacarse de la cabeza que recibir tratamiento es sinónimo de estar enfermo.
Y pasemos a la más temida de las caras de la medicina, aunque también la más redituable en algunos de sus aspectos: la que busca reparar, rehabilitar pero también, porque no, corregir. Aquí aparece siempre el temor religioso de estar queriendo "mejorar la obra del creador" o el estar "oponiéndose a su voluntad"
Es un campo muy amplio, desde evitar enfermedades hereditarias a las cirugías estéticas (carísimas y una buena fuente de especulación). Claro que no es lo mismo agrandarle las tetas a una señorita que corregir un labio leporino o un paladar hendido. Tampoco es lo mismo seleccionar un embrión para evitar que el recién nacido padezca un enfermedad mortal  que entrar en frivolidades acerca del si el niño tendrá ojos azules o no. Lo importante es no descuidar las prioridades sin demonizar a quién quiere verse un poco más bonita o bonito.
Ni hablar si nos metemos en el campo de la psicología: un esquizofrénico es un enfermo grave y no es difícil entender porque necesita ayuda profesional. Pero hay padecimientos que no llegan a ser enfermedades y que causan sufrimiento y limitan las opciones de vida de quienes los padecen ¿Es más compasivo decir: jódanse porque no están enfermos, la vida es difícil,etc?¿Culpabilizar al que padece? Claro que se han cometido errores y hasta aberraciones y que hay que tener cuidado con convertir en enfermedades conductas humanas normales. En ese río revuelto pescan fundamentalistas religiosos que quisieran que la homosexualidad fuese una enfermedad  y padres negligentes que preferirían que sus niños se quedaran siempre quietos y en silencio, sin hacer nada. Pero, con las debidas salvedades de caso, ayudar a una persona a superar su timidez si así  lo desea no es "medicalizarla". Aunque no tiene una enfermedad, quizá necesita ayuda.
Con el fin de desenredar la madeja conviene distinguir el cuchillo del asesino, diría Galeano. Qué la industria farmacéutica se aproveche de una necesidad no significa que esa necesidad no exista, más aún sus manejos son evidentes e influyen las políticas sanitarias de modo negativo . Pero no todo es una conspiración: que te persigan no significa que no seas paranoico.
Si el campo de la medicina se ha hecho más amplio es porque las posibilidades de intervención se han ampliado. A comienzos del siglo XX no se conocían los antibióticos: combatir una infección era casi imposible. Hace unas décadas era muy poco lo que se podía hacer por un enfermo cardíaco. Durante siglos los enfermos mentales sólo se podían encerrar. Muchas cosas han cambiado desde entonces.
El principal escollo para tener una política sanitaria eficaz no está precisamente la "medicalización" de la sociedad, sino en la mercantilización de la medicina. El ideario neoliberal ha infiltrado la mentalidad de tanta gente que ya no está tan claro que la salud es un derecho y que tener personas sanas es algo por lo que la sociedad toda debiera contribuir con sus impuestos proporcionalmente. Nunca falta el que pregunta porque tiene que pagar por los remedios de su vecino, sin pensar que él puede estar algún día en la situación de su vecino.
La realidad es que en muchos países no hay exceso de medicina sino déficit, y es ese déficit es lo que habría que combatir: no con menos medicina sino con más, pero mejor dirigida a quiénes más la necesitan y no simplemente al que pague más.