Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 20 de noviembre de 2012

Soberanía nacional en su día

En una época en que los fondos buitre esperan avasallar la soberanía argentina resulta interesante recordar la Vuelta de Obligado (y los combates subsiguientes). El imperialismo cambia sus ropas pero no su alma.
 Porque los fondos buitre son la expresión más acabada del imperialismo financiero, ya desnudo de patrias viviendo de destruir estados y soberanías.
En aquella ocasión no faltaron argentinos que aplaudieron el atropello y que se burlaron de las resistencia del "tirano". Como hoy tenemos argentinos no sólo justificando a los fondos buitre sino laburando para ellos como sus abogados. Como en la época de Rosas la Argentina está en una posición vulnerable. No somos un país poderoso. Ha cambiado, eso sí, el grado de unidad sudamericana y a ella hay que aferrarse.
Pero también hace falta astucia.Porque el chico jamás le gana al grande por mera fuerza. Que el combate de la Vuelta de Obligado terminara militarmente en derrota lo demuestra.Se ganó con diplomacia y mostrando a los ingleses y franceses que su victoria les saldría demasiado cara.
 Hoy la batalla se libra en tribunales internacionales,situación hija del entreguismo de la década del 90 que costará décadas romper. Un terreno más lleno de triquiñuelas y enredos que el militar pero ciertamente desfavorable para la Argentina. Los jueces son muy sensibles a los poderosos. Por eso resulta trascendental el apoyo de otros acreedores poderosos y de la Reserva Federal de Nueva York. Es necesario hacerles sentir que la victoria de los fondos buitre perjudica a otros poderosos para que nos oigan (tal como la queja de los comerciantes británicos de otrora acerca de los perjuicios del bloqueo). No suena glorioso pero la lucha contra estos grupos financieros es desigual. No somos el favorito.
 La postura argentina hasta ahora ha sido digna e inteligente: se gana tiempo, se busca aliados, se toma previsiones tendientes a conseguir fondos (la regulación del mercado financiero actualmente en el Congreso). Nuestra presidenta ha sido clara: se pagará a los acreedores en tiempo y forma, pero no se cederá ante los fondos buitre.
 No debería ser una cuestión de partidos sino de soberanía nacional. La patética colecta pro recuperación de la Fragata Libertad fue un paso en sentido contrario a la necesaria unión frente a tamaños enemigos.La fragata es importante pero la dignidad de nuestro país y sus derechos lo son más.
 Lamentablemente siempre habrá argentinos que o no leen bien el momento histórico o prefieren defender su parcelita personal o directamente eligen el bando del más fuerte (que no es, por cierto, el gobierno argentino, lanatianos).
Contra unos y otros hay que seguir luchando. Conviene además que no lo hagamos solos: la Unasur debería jugar aquí un rol activo. Que quede claro que si se meten con un país lo hacen con toda América del Sur.Los aliados que se puedan conseguir al norte son necesarios, pero los del sur son imprescindibles.
Tal vez lo de la Fragata sea una lección al respecto: si nuestras relaciones con el continente africano fueran más estrechas no hubiéramos tenido tanto entusiasmo de parte de Ghana en tomar partido por el fondo buitre. Hay que aprender de los errores.
Con astucia y paciencia podemos salir adelante. Somos el "mal ejemplo" que muchos necesitan seguir.Y seguiremos siendolo. Eso es "portarse mal" de verdad.
 Por cierto, se ha convocado a Argentina a mediar en el conflicto (más bien masacre de palestinos) israelí- palestino. Debe ser por nuestro "aislamiento internacional" ;-)

jueves, 8 de noviembre de 2012

Sobre el 8 N

Decía Catalina, la grande, emperatriz de todas las Rusias, que los filósofos escribían sobre papel, que resiste todo, mientras que ella escribía sobre piel humana, que era mucho más sensible.
Pero hay pieles más sensibles que otras y esas son las que no acostumbran a ser rozadas siquiera, como lo demuestra el fogoneo mediático, más que la movilización en sí del 8 N.
El multimedios  que siempre se creyó intocable juega a que el pueblo está allí y no en el 54% que confirmó a Cristina Fernández en la presidencia.Los malos perdedores (aunque les queden muchos cartuchos) no suelen aceptar las reglas del juego democrático...
¿Qué piden los caceroleros? Lo que hay,lo que pide cualquiera (pero rechazando los medios para lograrlo) y lo que no se les puede dar.
Libertad, que tienen de sobra ( por eso pueden manifestarse a piacere) siempre que no se la confunda con comprar dólares para fugarlos o ponerlos bajo el colchón en un país que no emite dólares sino pesos.
Democracia, que hay, y  que se manifestó en las urnas con un 54% de apoyo al actual proyecto.
Contra la corrupción, que están todos. Incluso hay quienes estamos en contra de los empresarios corruptos que eluden las leyes en su beneficio  gracias a su fortuna e "influencias".
Por más seguridad, lo que, en boca de ellos, significa mano dura y policía autogobernada, en vez de más inclusión social y menos gatillo alegre, y terminar con la connivencia de policías con delincuentes.
Contra la inflación, pero pidiendo soluciones mágicas y no control sobre las cadenas de producción y distribución, más oferta por parte de las Pymes, menos concentración en pocas manos de la comercialización de los productos, un estado más activo... No pueden pedirlo porque repudian la acción del estado.
No se les puede dar el terminar con todo lo bueno hecho por este gobierno: su grita contra la inclusión por medio del empleo, la AUH, la reconstrucción del estado, el rol activo a nivel internacional y de fomento de la integración regional, no pueden ser oídos. No representan a la mayoría que es la que gobierna. Si quieren neoliberalismo puro deben ganar en las urnas. Como lo hizo Macri, todo hay que decirlo.
Pero no tienen representación política ni la quieren...a pesar de algunos colados entusiastas.
Lo de la re-reelección no existe así que se oponen de balde.
No se trata de no tener críticas contra el kirchnerismo: hay cosas que hacen mal y cosas que faltan. Si fuera por pedir pediría: Reforma constitucional inspirada en la del 49 que incluya claramente los derechos sociales, re-nacionalización de los recursos del subsuelo argentino, y separación de la Iglesia y el estado; la renuncia al CIADI, más intervención del estado en las cadenas de formadores de precios, fomento de las Pymes para el agregado de valor a la producción minera y agraria,reforma impositiva progresiva, sistemas de salud y educación nacionales en vez de los múltiples provinciales,nueva ley de educación universitaria, aborto legal seguro y gratuito, entre otras cosas. Pero sé que la política no es soplar y hacer botellas y que cada paso cuesta luchas y ganarse enemigos. Ellos no parecen saberse esa lección ya que esperan torcer brazos con sólo golpear budineras.
Nada de eso piden los caceroleros: son privilegiados temerosos de perder su status, no gente que lucha por más derechos. Eso explica su ira. Tienen derecho a estar enojados y a decirlo. No significa que hay darles lo que piden.
No es que tengan unidad real de consignas, la vaguedad de las mismas muestra un esfuerzo por parecer unidos. Pero lo que realmente los une es la creencia de ser ellos la Argentina, la patria toda, excluyendo de ella y de los derechos a la mayoría.
Es hora de que busquen expresarse en las urnas y que vean así su real fuerza. Lo otro es autoengaño.
Los apoyaron quienes no saben representarlos: tal vez sea hora de que les reclamen a ellos esa representación, porque este gobierno no puede representarlos ni va a irse antes del 2015. Ya deberían saberlo.