Diletante y en rebeldía

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Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 28 de enero de 2013

Celac es un nombre del futuro

La Celac es importante más por lo que representa a futuro que por lo que hoy es.
Formada por países de desarrollo desigual y con proyectos diversos cuando no opuestos, no puede decirse que hoy en día sea verdaderamente un ámbito de integración real que supere los errores de la UE.
Pero es una apuesta al futuro y como tal es valiosa.
Surgida como producto de un movimiento defensivo frente a una crisis de dimensiones aún imprevisibles, puede llegar a ser en el futuro una herramienta capaz de lograr una integración de pueblos y no sólo de gobiernos, que tienda a superar las desigualdades,y fomentar la inclusión social manteniendo las diversidades regionales.
En ese sentido la pregunta ¿para qué sirve hoy la Celac? se parece a aquella pregunta retórica ¿para qué sirve un bebé?
Claro que por eso mismo no puede dejársela librada a su suerte. Podría desvanecerse como un sueño inútil, o (y esto es mucho peor) podría convertirse en una réplica de la UE más allá de que por ahora su naturaleza es más política que económica.
Que la Celac pueda ser algo más que un sitio para expresar buenos propósitos, depende del rol activo que asuman los países que la conforman .
Por su peso político y económico, México, Brasil y Argentina tienen la mayor responsabilidad en la contrucción de una gran bloque regional. No es fácil porque México forma parte del Nafta, un Alca en miniatura y sus planes no pasan por una autonomía regional sino por la sumisión a  EEUU.
Otro obstáculo a vencer es la condición semicolonial de casi toda América Central.
Los vientos de cambio que hacen única a Latinoamérica (¡chavismo para todos, carajo!, perdón, me emocioné) no han llegado a todos sus rincones y eso se refleja en las diferentes direcciones a que apuntan los miembros de la Celac y las diversas visiones que de ella tienen. Es evidente que la Celac significa algo muy distinto para Piñera de lo que significa para Raúl Castro o para Nicolás Maduro.
Y eso nos lleva al otro obstáculo para la integración regional: las multinacionales que esperan beneficiarse con ella, siempre y cuando se haga a la europea, como integración de mercados. En la práctica algo no muy distinto al Alca, aunque sin EEUU.Una integración con justicia social sólo es posible enfrentándolas y restringiendo sus privilegios, cosa que en muchos países de la región ni se sueña con hacer, entre otras cosas porque hay tratados internacionales que lo prohiben y que esos países han firmado (el nuestro incluido), por no hablar de los tratados de libre comercio con EEUU que exhiben países como Chile, Colombia, entre otros.
Hay todo un andamiaje económico social y político que deshacer y volver a construir para que la Celac sea viable como herramienta de integración y desarrollo regional y sólo podrá lograrse gracias a la voluntad política de los pueblos que la componen.
Obviamente no le será fácil tomar ese camino . Además de EEUU y su insidiosa penetración económica, política, cultural, y militar, están las multinacionales (ya mencionadas) cuya patria es el dinero (ni siquiera EEUU se salva de que le evadan impuestos y lo presionen) y la moribunda Unión Europea con sus cantos de sirena hablando de cooperación mientras buscan servirse de América Latina en un neocolonialismo muy poco sutil.
Si supera estos y otros obstáculos y logra limar las tremendas desigualdades regionales, la Celac puede llegar a ser un fantástico "mal ejemplo" digno de ser defendido.
Ya lo es en potencia . Falta que lo sea en acto.

2 comentarios:

  1. Si bien es cierto que la CELAC es un neonato cuyos logros yacen primordialmente en el futuro, es constatable que ya ha conseguido crear un ambiente de armonía diplomática regional.

    http://unionamericalatina.blogspot.com/

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    1. Es verdad. Bienvenido. Le echaré un vistazo a su blog.

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