Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 28 de febrero de 2013

Mayorías, minorías, democracia y justicia

En principio la democracia busca garantizar que las mayorías tengan voz y voto. Durante siglos eso fue una utopía. Y aún hoy se corre riesgo de que vuelva a serlo en un mundo donde unos pocos multimillonarios bajo el seudónimo artístico de "los mercados" juegan con el bienestar de millones y les niegan sus derechos más básicos.
No por casualidad cuando hay un avance en los derechos de las mayorías suena fuerte la voz de unos pocos privilegiados que reclaman por lo que consideran sus derechos conculcados. Un privilegio largamente mantenido llega a confundirse con un derecho.
 Debe diferenciarse el concepto de minoría oprimida del de minoría opresora. A la primera se le han privado de los derechos que deberían estar garantizados para todos. La segunda conculca derechos y se guarda para sí privilegios como no pagar impuestos, evadirlos, no ir a la cárcel a pesar de cometer delitos, etc.
Sin embargo los derechos muchas veces chocan entre sí y entonces resulta que hay que decidir prioridades: propiedad de un lado, necesidades básicas, equidad e igualdad del otro.Derecho a protestar vs derecho a circular, derecho a la libertad de expresión vs derecho a la privacidad, etc. Y es que no todos los derechos tienen la misma jerarquía: hay derechos básicos que el estado debe garantizar.
 Para los liberales ese derecho es la propiedad. Otra perspectiva da prioridad al acceso al trabajo digno,la alimentación, la salud, la educación ,la vivienda de millones de personas. Para el liberal (o neoliberal) esos no son derechos reales sino mercancías sujetas a la oferta y la demanda que el mercado puede satisfacer si los mismos cuentan con dinero para pagarlas.
En ese marco de disputa por el poder - que no está solamente en el estado,niños míos- el estado puede tomar partido por las mayorías o por minorías privilegiadas. Según lo que haga será tildado de intervencionista o no. Cuando interviene en favor de los poderosos los liberales guardan silencio.No es extraño, suelen estar entre los beneficiados directos o indirectos. Cuando lo hace garantizando más derechos a más gente se lo demoniza. Doble estándar que le dicen.
 El derecho a la justicia es un derecho complejo, no se limita a que los delincuentes sean castigados. También el devolver derechos que habían sido arrebatados es un acto de justicia y otorgar derechos que antes habían sido negados lo es más aun.
Derechos, que no privilegios de casta que han terminado por vivirse como derechos por mera costumbre. La diferencia entre un derecho y un privilegio es que este último es excluyente: debe dejar afuera gente. Un privilegio pierde su razón de ser cuando se extiende a las mayorías.Si todos pueden ir a un restaurante de lujo, ya no es de lujo.
Frente a ese escenario que las mayorías tengan más derechos no es óbice para que las minorías mejoren su situación en cuanto a derechos se refiere. Lo que pierden en contries y exenciones impositivas lo ganan en seguridad y conciencia limpia (si tienen una).
El uso del término minorías en el sentido de minorías religiosas  (o no religiosas), sexuales, culturales,étnicas,etc, nos lleva a otro tema. Siendo como han sido ampliamente perseguidas y denostadas, muchas veces han tenido que luchar para conquistar derechos que para otros parecerían obvios. Como la persecución, el insulto, la discriminación, y la segregación no son derechos humanos (en serio, no lo son) no es óbice para los derechos de las mayorías que aquellas tengan los mismos derechos que todos.
Como tampoco es una objeción a la democracia que existan las minorías: de hecho las mayorías están compuestas por múltiples minorías.
Gobiernan las mayorías pero los derechos son para todos. No puede servir de excusa para disminuirla o para limitarla y más en nombre de privilegiados que exigen seguir siéndolo.

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