Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 5 de marzo de 2013

Sobre un líder y un rumbo

Hay voces que no mueren. Pasan las personas, pero lo que representan perdura.
América Latina es tierra de injusticias pero también de movimientos populares que han sabido reivindicar los sueños de las mayorías.
Y esos movimientos han tenidos sus líderes en cada época.
No es un consuelo. La gente se muere y eso es irreversible, pero nos recuerda que no se puede ni se debe depender de una sola persona porque nadie puede llevar semejante carga por mucho tiempo.
Algo que también perdura es el terrible viva el cáncer, signo de impotencia de quienes prefieren un mundo más injusto porque se sienten más cómodos en él.
En horas difíciles para un gran hombre no faltan los caranchos que se regodean de antemano.
Como contrapartida tampoco falta el gran amor que estas personas saben despertar en quienes se saben representados por ellas.
 Casi parece una broma macabra del destino que justo él deba pasar por estos momentos tan difíciles. Si el cariño que despierta tuviera algún algún efecto ya estaría salvado y si el odio que despierta sirviera hubiera muerto hace mucho tiempo.
No es una idealización. Los líderes son humanos... muy humanos, y mortales.
Pero las construcciones colectivas los necesitan y por eso hacen falta relevos.
De otro modo pueden ser relámpagos en la noche.El hecho de que movimientos que parecían muertos hayan sido reanimados después de tantos años muestra que aunque tarden esos relevos existen.Aunque a veces tarden un poco.
Que esta época de cambios que Latinoamérica vive, que no es perfecta pero que es lo mejor que se ha tenido en mucho tiempo sobreviva más allá de la tristeza inmensa que nos producen las pérdidas o los sustos que nos dan... siga adelante depende de que esos relevos surjan pronto.
Corriendo el riesgo de pedir hacer ordinario lo extraordinario hay un largo camino por recorrer y América latina es uno de los pocos lugares dónde puede recorrerse...
Eso no hubiera sido posible sin hombres como él. Quisiera creer que aunque muera no morirá su legado.
Perdonen la divagación...y sigamos luchando por una Latinoamérica justa solidaria y unida tal como él lo hizo.

3 comentarios:

  1. Creelo. Su legado jamás va a morir.

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  2. Es como el saber: una vez que se sabe algo no hay vuelta atrás, ya no se puede no saber. Los de abajo que experimentaron por primera vez tener derechos garantizados no pueden ser manipulados. Igual no dejo de estar triste.
    Ese negro indio en Mardel diciendo "ALCA al carajo" y Néstor vapuleando a Mister Danger... y Evo todavía candidato. Qué lo parió!

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  3. Tienen razón . Gracias por sus comentarios .

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