Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 27 de mayo de 2013

Máscaras

Claudia Piedrabuena vende máscaras. Las hay de diversas clases y colores. Máscaras de ingenuidad, de bondad, de valor, de sinceridad, de audacia, de generosidad…
Es que las máscaras se han puesto de moda, y muchas personas no pueden vivir sin ellas. Han llegado a creer que la máscara hace a la virtud, o tal vez, resignados a no poder adquirir dichas virtudes, prefieren parecer antes que ser, ya que esto último exige más esfuerzo.
Incluso hay quienes han olvidado su propio rostro, de tanto usar máscaras de todo tipo.
Tiene compradores de a miles. Las más vendidas son las de bondad y las de generosidad. Nada satisface más a la gente que sentirse buena, más buena que nadie, y que todo el mundo lo sepa. Y nada conforta más a la gente que pensar en su gran generosidad.
También se venden mucho las máscaras de sinceridad. Estas son transparentes y muestran todo lo que hay tras ellas,por lo que a veces revelan cosas monstruosas, pero quienes las usan no se dan cuenta y piensan que la sinceridad es la máxima virtud, incluso más que la bondad o la generosidad.
Claudia misma usa muchas máscaras, una debajo de la otra y nadie conoce su verdadero propósito.
Tal vez algún día las personas se decidan a ver de frente sus verdaderos rostros. Tal vez no les guste lo que vean, tal vez sí. Pero lo cierto es que hoy circulo por las calles viendo miles de alegres mascaritas mientras estreno esta máscara nueva, que acabo de comprar.

6 comentarios:

  1. Muy bueno!!!!!
    Alguna debo tener por ahí guardada... Aunque crea que no uso...
    Abrazo

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  2. Debe andar por allí también, la máscara de la épica que muchos creen que juegan con estandartes de causas grandilocuentes y rimbombantes apenas detrás de los cuales solo hay mentira y cinismo.

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  3. ¡¡¡Una genialidad!!! :)
    La máscara de la sinceridad es peligrosa. Imagínese: "estás gorda", "no me gustó", "te queda horrible"... Una máscara sin superyo. Interesante...muestra pajuera y padentro. Me acordé que las pinturas corporales de los selknam reflejaban sus estados de ánimo: de lejos se podía saber que el tipo estaba enojado o la mina menstruando: una máscara para no aparentar.
    Todos usamos máscaras. Pero confesarlo es una actitud valiente o quijotesca.
    Una vez escribí algo sobre el tema de la impostura y la apariencia, pero sin su arte para combinar palabras e ideas.
    http://elsudacarenegau.wordpress.com/2012/01/23/no-existis-la-voluntad-de-ser/

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