Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 16 de mayo de 2013

Una ciudad

La Ciudad es sucia aunque barre la basura bajo la alfombra.
La habitan los autos y la visitan las personas. Todos son turistas, salvo los que no pueden darse el lujo de serlo.
La Ciudad tiene miedo, y se esconde detrás de una gruesa aunque invisible muralla. Vive de espaldas al mundo, pero se cree el mundo todo.
Crea un mundo a su imagen y semejanza , y a él le rinde culto.
La Ciudad tiene tantos nombres que no tiene ninguno.
Duerme con los ojos abiertos, y espera a su príncipe azul rodeada de proxenetas.
Ha perdido la inocencia, pero de vez en cuando luce su máscara de ingenua.
La Ciudad olvida cada día y premia a quienes la traicionan.
Muchos le han jurado amor. Pocos han cumplido.
Miente con su edad y destruye su propio rostro. Quiere ser joven por siempre, mientras se finge mayor.
La Ciudad odia el fracaso. Ay del que caiga en ella, sin piedad será aplastado.
Egoísta y quejosa, cree merecerlo todo sin dar nada a cambio.
Resignada, la Ciudad juega a que no existe el mañana y apuesta contra cartas marcadas...
Pero esa no es la única Ciudad.
La Ciudad es también la de la memoria paciente, la de la justicia largamente buscada, la de la generosidad conmovedora, la del llanto agradecido a sus héroes y mártires...
Esa Ciudad no está sola y la esperan...

2 comentarios:

  1. La Ciudad es también la de la memoria paciente, la de la justicia largamente buscada, la de la generosidad conmovedora, la del llanto agradecido a sus héroes y mártires...
    Esa Ciudad no está sola y la esperan...

    ¡¡¡ bellísimo!!!

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