Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

miércoles, 5 de junio de 2013

Perdidos

Estoy muy triste. Porque me considero de izquierda y no termino de entender estas cosas.
No puede ser que gente tan inteligente como la que trabaja en La Tribu, Miriam Bregman o María del Cármen Verdú, abogada de la CORREPI crea que :"Este es el gobierno más represor desde 1983, el que más presos políticos tuvo, el que más pibes ha matado con el gatillo fácil, el que más presos ha torturado" o hablen de genocidio silencioso.
Dicho sea de paso, escuchen el programa de Oscar Cuervo. Estuvo muy bueno, como siempre , y el debate que se armó es muy recomendable.
Pero esas frases dichas tan livianamente, con una visión ahistórica de la realidad argentina, como si la década neoliberal con su carga de impunidad legalizada y su política de exclusión no hubiese existido nunca, muestra una vez más la ceguera y el carácter sectario de la izquierda argentina.
Si la derecha argentina busca amoldar la cabeza al sombrero encontrando que le sobra gente para su modelo de exclusión, la izquierda no se queda atrás. Claro que lo suyo pasa por denostar cualquier proceso de inclusión por no ser perfecto, por tener contradiciones...
Olvidan o minimizan que este proceso, con sus claroscuros, mejoró visiblemente la calidad de vida de las mayorías y reconoció derechos a minorías antes ignoradas. No es perfecto, pero difícilmente se merezca la condena total y absoluta, o la mirada condescendiente que recibe de parte de una izquierda que jamás mostró capacidad de movilización suficiente como para ofrecer un proyecto de país que pudiera concretarse y que sin embargo sigue sin autocriticarse acerca del hecho de que no enamora al pueblo, ni logra ser votada masivamente.
Por el contrario insiste en hablar de clientelismo o en quejarse del sistema electoral,y en creer que el pueblo vota siempre en contra de sus propios intereses. Eso es menospreciar  al pueblo de un modo categórico, y en especial a los pobres, a los que deberían aspirar a representar. Pero no se puede representar a los que se menosprecia. Olvidan que no hay sistema que impida ganar a quien tiene mayorías innegables a su favor.
El problema de la izquierda argentina se llama peronismo. Nunca lo entendieron, jamás lo toleraron y por el camino que van, jamás lo vencerán. Porque para ganar primero hay que conocer al enemigo, tanto en sus virtudes como en sus defectos.
Nada me gustaría más que votar a un partido que proponga- y cumpla- un socialismo del siglo XXI, en la Argentina. Pero no puedo dejar de ver que ese proyecto no llegado a las masas, y sin mayorías no hay revolución. No veo ninguna virtud en asumir una posición de superioridad moral por encima de las mayorías,posición que está a un paso de sugerir que el pueblo no sabe votar y que hay que reemplazarlo en las decisiones importantes.
Claro que las mayorías se construyen y eso es lo que debería estar haciendo la izquierda real -no hablo de Binner que es un conservador disfrazado- en vez de oficiar de denuncista y comentarista crónica de la realidad.
De otro modo la historia los seguirá pasando por al lado. E insisto, lamento mucho tener que decir esto. Igual yo no soy nadie y mi palabra no vale nada.
Mientras tanto hay una Argentina mucho mejor de lo que era al empezar el siglo. Que no es poco.


2 comentarios:

  1. Iris, ellos parten del "despiole general", del "caos social" pues piensan que es la única forma de llegar a "una revolución socialista" o como quieran llamarla. Este gobierno "no les sirve" porque se aleja de las "revueltas populares" que son las que los llevaría a la "patria que quieren"... De distinta manera que la derecha pero con el mismo menosprecio por el pueblo... "sangre que sólo sirve para ser derramada en beneficio de un futuro de igualdad" (no sé para quienes, supongo que para los que quedan).
    Un beso

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    1. Eso parece, y lo lamento mucho, porque creo que a nuestro país le hace falta un movimiento de izquierda capaz de hacer política y pelear en serio en las elecciones. En este momento no existe, y lo que hay son grupúsculos en plena mitosis que asumen que este gobierno es la derecha y que engaña al pueblo, en vez de preguntarse porque el pueblo no busca la revolución junto a ellos.
      Pero pensándolo bien nunca existió en la Argentina una izquierda popular y mayoritaria. Quizá el peronismo llenó ese nicho como el estado reemplazó a una burguesía nacional que nunca estuvo a la altura de las circunstancias. Y luego ya no supieron que hacer. Como dije, no lo entendieron, no lo soportan y -agrego- lo ven como un enemigo .
      Lo de la revolución a partir del caos es un delirio, propio de grupos muy diminutos,y en el fondo, una idea antipopular: en el caos sólo ganan los más fuertes. Además nadie realmente partidario del pueblo querría que a éste le vaya mal.

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