Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 30 de septiembre de 2013

Haciendo política: la receta del kirchnerismo

Un viejo refrán dice que nada mejor que un susto para despertar a un mamado.
Más allá del hecho de que una derrota del kirchnerismo (porque aunque algunos números sonrían, la derrota en la provincia de Buenos Aires es LA DERROTA, está instalado así en el sentido común de la gente) se debe a múltiples factores, entre ellos el bombardeo mediático que busca horadar al gobierno en todos sus aspectos, está claro que siempre hay errores propios y cosas para mejorar.
Como el kichnerismo ya nos tiene acostumbrados, sale de las crisis con una sola receta: hacer política.
Cristina hace política y propone definiciones con las que uno puede acordar o no, pero que son claras. Lo hace en la ONU o frente a Rial. Con la misma desenvoltura.
Lo mismo puede decirse  de los legisladores oficialistas que van camino a darle un presupuesto para el 2014 al estado nacional.
Ante la pregunta alivertiana de si el kirchnerismo se maquillará o mantendrá sus convicciones, Cristina ya ha respondido. Está claro que en las crisis, se va por más. Y que no se renuncia a un proyecto inclusivo, nacional y popular.
También está claro que la oposición sigue jugando el juego de desgastar, sin un plan de gobierno claro o con la manifiesta intención de volver al neoliberalismo.

El  mundo (mundo del cual Argentina forma parte) no pasa por su mejor momento, aunque los ultraricos pasen su mejor momento, y la amenaza de los fondos buitres es una espada de Damocles para nuestro país.
Se esperaría cierto grado de unidad nacional. No la hay. Los grandes medios y varios grupos políticos apuestan a la debacle. Le han robado el lema a los troskystas de "cuanto mejor, peor".
Mientras tanto, el kirchnerismo, contra todo pronóstico , ni se deshace, ni se rinde. Hace política.
Se sigue con el plan PROCREAR, se acomoda el régimen impositivo para que el impuesto a las ganancias afecte a menos trabajadores, un reacomodamiento de las escalas de monotributo, con el fin de reactivar el consumo y el empleo. Es decir se sigue apostando al mercado interno.
Se mantiene la defensa de la soberanía y la apuesta a la unidad regional.
No es un modelo perfecto y tiene los límites de un sistema capitalista, y los límites del peronismo. Pero es el único que ha probado funcionar en beneficio de las mayorías en los últimos 50 años.
Mientras tanto, candidatos como Massa juegan a la indefinición, excepto cuando sale por derecha. Y tienen éxito .
Tal vez el kirchnerismo pierda, relativamente, ya que en general mantendrá la mayoría en el congreso. Tal vez las medidas no conformen a nadie. Pero las elecciones pasan, y las convicciones quedan. No hay triunfos definitivos, ni derrotas definitivas.
Y es que kichnerismo juega a largo plazo, incluso más allá del 2015.
No sabemos si logrará crear un buen candidato en el 2015, pero está claro que apuesta al futuro. Eso se nota cuando invierte en ciencia y tecnología, inversiones que son siempre a larguísimo plazo.
¿Qué pasará a partir de ahora? No lo sé. Lo único que sé es que la respuesta la tiene el peronismo y nadie más. Por potencia y por gobernabilidad . Pero si quiere evitar recaer en el error de volver al neoliberalismo, ese peronismo debe ser kirchnerista.



No hay comentarios:

Publicar un comentario