Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 17 de octubre de 2013

El peronismo vive, la lucha sigue

Han pasado 68 años desde aquel mítico 17 de octubre de 1945. Un día en que el pueblo se hizo visible y ocupó el lugar que tanto tiempo le había negado la oligarquía. El pueblo eligió a su líder y ese líder era Perón, para sorpresa del propio Perón, que se pensaba derrotado.
Hoy el peronismo sigue con vida, con sus múltiples lecturas, sus contradicciones,con sus marchas y contramarchas, que no difieren tanto de las de Perón. No por nada se habla del Perón del primer y segundo período,del Perón del exilio, del Perón del final, en fin, del Perón que cada uno quiere ver y reinvidicar, según sus propios intereses.
Pero las luchas internas muestran el grado de vitalidad. En el interior del peronismo se decidirá nada menos que el futuro del país.
Entre peronistas ( y/o gente que se dice tal),  con el por ahora indiscutible liderazgo de Cristina, se juega el rumbo. Los demás son testimoniales, incluyendo a la símil alianza que se forma actualmente.
El margen para una derechización explícita no es amplio, aunque algunos insistan en que la gente no da más con la crispación y quiere mar, sol y florcitas, como dicen Massa..., y el propio Insaurralde.
La sociedad se derechiza, dicen y hay que resignarse, como si la conducción de un movimiento fuera leer encuestas de poliarquía y obedecer, en vez de marcar el rumbo.
Se olvida que rascando un poco se ve que la sociedad argentina apoyaría medidas progresistas concretas, lo que contradice el fatalismo de estos pronósticos.
El 17 de octubre está vivo y aunque la líder del movimiento esté alejada momentáneamente del cargo de presidente y de la campaña, nadie en su sano juicio espera que el kirchnerismo (el peronismo actual) se suicide, aunque nunca falta el plato volador que lo sueña.
Hay incertidumbre, porque el futuro no está escrito en piedra, pero dar por muerto un movimiento de masas por una derrota circunstancial sería la repetición del error del 2009...,y el grupo A redivivo (y sus patrones mediáticos y empresariales) va camino a cometerlo, junto a decepcionados del kirchnerismo, que pronto se descubrirán descartables.
¿Qué ocurrirá en el 2015? ¿Qué forma asumirá el kirchnerismo?¿Con qué candidato competirá?
No lo sé. Pero lo seguro es que el futuro argentino, para bien o para mal, está en manos del peronismo. Como en otras tantas ocasiones...

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