Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 19 de diciembre de 2013

Doce años después: un país diferente

En estos días, apoyados en su hipocresía y en nuestras deudas pendientes, los medios masivos quieren hacernos creer que el pasado ha vuelto.
Olvidan que doce años después, el país es otro.
Está claro que estamos lejos de haber logrado una seguridad democrática y que por ello, nuestros perros guardianes han demostrado que pueden amenazar la seguridad con mucha eficacia.
Mientras no se logre una real participación ciudadana en temas de control de la criminalidad, y no precisamente en forma de linchamiento, mientras no se profesionalice a las fuerzas de seguridad, y sobre todo mientras no tengamos una democracia completa, una democracia con la cual se come, se cura, y se educa, la "seguridad" será la excusa de la derecha para pedir represión; y la policía, la administradora del delito en vez de su enemiga.
Pero no hemos vuelto, ni volveremos tan fácilmente al 2001. O a los noventa como sueñan algunos, en nombre de la conciliación, de la paz de la mesa familiar que reinaba cuando tantas familias se sentaban en torno a una mesa vacía.
La Argentina fue la niña mimada del FMI a base de rifar su patrimonio, Menem fue presentado como el modelo de presidente que tomaba las "decisiones difíciles", que , en verdad, eran las más fáciles, las que dictaba el poder económico. Y De La Rúa siguió su camino, incluso en lo de la corrupción.
Todo eso estalló en el 2001. Algo nuevo ha venido naciendo desde entonces: con crecimiento del mercado interno, de los empleos, con defensa de la soberanía y con hermandad latinoamericana (por cierto: ganó el chavismo en Venezuela, parece que Maduro está idem, y en Chile volvió Bachelet a La Moneda, se la extrañaba), con enfrentamiento a poderes fácticos de envergadura, con una pujante militancia juvenil...en definitiva con recuperación de lo perdido en los noventa y en la dictadura.
 Fue el conflicto el que permitió llegar a ver el día en que se ha disminuido verdaderamente el hambre en nuestro país...
No fue la buena voluntad de los empresarios, ni de ninguna corporación, la que amplió derechos, la que devolvió las paritarias, la que permitió la recuperación de las jubilaciones y la movilidad jubilatoria...Pero ni lo nuevo termina de nacer, ni lo viejo muere del todo, digo poniéndome gramsciana. Y entonces aparecen los puntos débiles que irán de atacar los que no tienen ninguna alternativa pronunciable, y-claro está- los decepcionados gratuitos.
Porque en la vida hay que tomar decisiones difíciles, y casi nunca la opción es entre Cristina Kirchner y Rosa Luxemburgo. Más bien es entre el kirchnerismo y los que propician con sus acciones un nuevo 2001, aunque luego se hagan los sotas.
No se trata de perder espíritu crítico ,ni de aplaudir cada paso oficial de pie, sino de saber que opciones reales hay en juego, y elegir la mejor para la mayoría. Teniendo en claro de donde venimos y adónde queremos ir. Aunque a veces no nos guste del todo el transporte o la compañía.
A pesar de los "diciembres calientes" hemos avanzado. Y seguimos caminando.

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Me alegra que le haya gustado. Gracias por la difusión además, y por los elogios (sí, le eché un vistazo a su face)

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