Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 7 de enero de 2014

Apuntes veraniegos.

Sólo unas pocas cositas que me tienen parcialmente de mal humor.
Sabemos que las empresas de distribución de energía eléctrica no invierten un corno o, muy poco, teniendo en cuenta cuanto ha aumentado el consumo .
Pero una vez dicho eso ¿Qué hará el estado para cambiar eso? ¿Retarlas? ¿Ponerles multas y decretar indemnizaciones para que todo siga como está?
¿No es hora de ir asumiendo un rol de prestador de ese servicio y no de mero regulador? Con otra lógica que no sea la privada , que es el lucro inmediato, sino la lógica del servicio público, que es brindar el mejor servicio posible a más gente.
¿Un nuevo acuerdo de precios? ¿En serio? ¿Seguimos rogándole a los formadores de precios que se porten bien y al ama de casa que se mate caminando en busca de ofertas?¿No es hora de fomentar la demanda proveniente de pequeñas empresas y cooperativas? ¿De hacer cien, mil, mercados centrales en todo el país? ¿La vuelta del Hogar Obrero?
Digo, mientras rige el acuerdo ¿no vendría bien dar unos pasos en desconcentrar ese mercado tan cartelizado como es el de los alimentos?
Hace falta una "ley de medios" para los formadores de precios y no seguir dejando que ellos controlen. Porque los que se joden son los pobres, aunque chille la clase media.
Y seguimos en la playa. Rodeada de víctimas del kirchnerismo que sufren tomando sol y metiéndose al mar, entre otras cosas :-)
Sobre eso quiero decir una cosa. Es vergonzoso que haya ciudades de la costa que no dispongan de un servicio de agua potable (agua potable real, no óxido líquido) a domicilio . No por los turistas (uno se lo banca y compra agua mineral porque-por unos días- qué importa), sino por la gente que vive allí. El agua potable es un derecho humano, caramba.
¿Y quién le pone el cascabel a las teléfonicas y sus pésimos servicios? El estado espera que las cooperativas se hagan cargo de competir, pero ¿qué tal un empujoncito? ¿Asumir parte del servicio con una empresa nacional mixta, entre estado y cooperativas?
Tenemos un estado que fue destruído en los noventa y de a poco se va reconstruyendo. Pero no habría que esperar que se rompa la soga para cambiarla. Es decir, es un error esperar que la empresa privada llegue al colmo de la irresponsabilidad y la ineficiencia para tomar cartas en el asunto. Allí me temo que el estado se durmió, y el gobierno se confió.
No queda otra que asumir los costos políticos, y actuar. Sobre todo eso, que para echar culpas a otros, está Macri.

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