Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 20 de febrero de 2014

No confundir al enemigo

En el mini diletante escribí lo siguiente:
Mis primeras lecturas, debo confesar, no fueron ni Borges, ni libros infantiles. Lo primero que leí, fuera de los textos escolares, contando ya con 7 años, fueron los bolsilibros de ciencia ficción de Editorial Bruguera, ejemplares ajados que mi padre coleccionaba desde hacía ya añares.
Eran historias muy simples, con argumentos burdos y nada de rigor científico (no eran Asimov, al que descubrí unos años más tarde, ni Bradbury).
Y no carecían de detalles “adultos”, por lo que los leía a escondidas…
Una de esas historias tenía un argumento prescindible: un humano es enviado “mágicamente” a otro planeta donde la magia es real, y el bien y el mal se enfrentan a través de ella. Los sacerdotes “buenos” le piden al protagonista que rescate a la suma sacerdotisa de las garras de la máxima representante del mal en ese mundo, una bruja muy poderosa y astuta.
Valiente y tonto como el que más, el héroe se lanza a recorrer el mundo en busca de la sacerdotisa sin un mísero retrato suyo, ni una somera descripción.
Por el camino enfrenta y vence monstruos, alentado por la voz y la imagen de una bella y sexy joven rubia que se le aparece en sueños y le pide ayuda.
Convencido de que esa joven es la mismísima sacerdotisa a rescatar, el hombre llega al castillo de la malvada bruja y la enfrenta. Como no podía ser de otro modo, la bruja era una bellísima morocha …
El héroe se prepara para matar a la morocha y así liberar a la rubia, que le suplica por ayuda, rodeada de monstruos con evidentes malas intenciones…
Todo muy claro ¿No?
Pues no.
Resulta obvio decir que la sacerdotisa jamás supo que alguien de otro mundo la buscaba y por ende, jamás le pidió ayuda al recién llegado. La única que sabía que él iba hacia el castillo era la bruja, avisada por sus seguidores, y fue lo bastante astuta para enviarle los falsos pedidos de ayuda para así confundirlo.
Ni vale la pena contar el final, es muy evidente.
Pero la idea que subyace bajo la estrategia de la bruja me gusta. Aunque en el mundo real no hay malos totalmente malos, ni buenos totalmente buenos, siempre hay que desconfiar cuando ciertos individuos se disfrazan de víctimas y fingen pedirnos ayuda. No sea cosa que nos confundamos de enemigo por exceso de repetición…
Pensemos dos veces cuando los privilegiados de siempre y sus voceros hablan de persecusión o insisten en que “se vulnera la libertad de expresión” gritándolo a los cuatro vientos, en todos sus medios.
Porque no siempre las cosas son como nos las pintan…
 
Y luego me quedé pensando en si estaba hablando de la Argentina solamente...Porque en Venezuela los golpistas de siempre, los que odian al pueblo como nadie y han ejercido la violencia como han querido, buscan ahora presentarse como víctimas del “violento” Maduro, como antes lo hacían con Chávez.
Porque en Europa y EEUU el neoliberalismo triunfante priva a la gente de sus derechos y sin embargo los medios- cómplices de la crisis, cuando no factores de poder- presentan como violentos a quienes protestan .
Eso sí, si hay grupos nazis o neonazis ansiosos por inmolar a su país con la entrada en el euro, es violento el gobierno que los reprime. Los otros gobiernos, en cambio, son tiernas doncellitas agredidas por docentes, médicos y demás trabajadores locos, que como todo el mundo sabe, son gente mala y derrochadora que exige arbitrariamente poder comer todo los días (vivir por encima de sus posibilidades diría cualquier economista neoliberal).
Y contrariamente a lo que digan los econochantas argentinos, el mundo no se fue, ni nosotros nos fuimos del mundo.
Tenemos mucho por avanzar, pero también mucho que perder si oímos los cantos de sirena de los poderosos de siempre (¿Dónde está el poder, alumna Beatriz?, he aquí la gran pregunta, y no hablo del estado, que tiene apenas una fracción del poder) , que insisten en hacernos creer que sus intereses son los nuestros, aunque más bien sean lo opuesto.
Eso sí, ellos no son corruptos. Porque roban siguiendo las reglas del capitalismo. La copa de brea derramada siempre será negociada...
El mayor de los peligros es y será siempre, confundirnos de enemigo. Los gobiernos van y vienen, pero el establisment queda. Y no se presenta a elecciones. Adivinen porqué...


2 comentarios:

  1. "Los gobiernos van y vienen, pero el establisment queda"
    Una vez me dijo un chofer del trabajo: la salud va y viene, lo importante es la guita.
    Dudo de la confusión de la clase media. Quieren colchones con dólares, empleados con sueldos miserables, un parque automotor sin negros al volante, quieren pagar pocos impuestos/retenciones, quieren socios cool y TLC y dejarse de joder con socios indios como Evo, o locos socialistas que hablan con pájaros como Maduro, o izquierdistas como Dilma, el Pepe y Correas. Quieren terminar con la anomalía populista y restaurar el país normal sin grietas con ketchup en el Big Mac. Y eso lo conseguirán si bajan a la "kretina korrupta".

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    Respuestas
    1. Eso me temo. Aunque en un país "normal" esa clase media se iría al carajo...no por nada terminaron gritando "piquete y cacerola la lucha es una sola" en el 2001. Pero es amnésica voluntaria...

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