Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 1 de abril de 2014

La ley de Lynch me causa inseguridad o humanos somos todos, por si alguien no se dio cuenta

Las voces del neoliberalismo cavernario han hablado. Y como era de esperarse lo hicieron festejando el linchamiento o excusándolo en nombre de la sacrosanta seguridad.
Ver en canal 13 a los canallas de siempre tratar de enlodar la tremenda labor de Vatayón Militante ,  y a una supuesta filósofa justificar un crimen repitiendo cien veces la palabra delincuente para referirse a la víctima en Rosario fue demasiado para mí. No crea que vuelva a repetirlo en un buen tiempo. Después puse TELESUR para desentoxicarme.
Pero fue Cristina, quién, diciendo cosas obvias puso en claro las cosas. La inclusión es para todos, no es una limosna para los pobres. La sociedad toda se ve beneficiada con las mejoras dirigidas a los más vulnerables, desde el pequeño almacenero que les vende las mercaderías, hasta los empresarios más grandes.
Y a la inversa, si aumenta la pobreza, y el desempleo, cae el consumo interno, y los empresarios locales terminan perdiendo-salvo unos pocos que ganan siempre, claro está- porque pierden el mercado recién ganado.
Salvo los que estén dispuestos a decir en voz alta que quieren un país para 10 millones de personas, los demás no pueden creer que un neoliberalismo ramplón como proponen Massita y compañía- cada vez que por error se les escapa una idea- pueda ser sustentable. El neoliberalismo es un modelo de exclusión y la idea misma de inclusión social no forma parte de él.
Pero una sociedad expulsiva es insegura. Como dijo la presidenta no se puede meterle en la cabeza a alguien la idea de que su vida no vale ni dos pesos y luego esperar que valore más la vida de los demás.
No hay suficientes countries para toda la clase media asustada, ni ellos son una garantía absoluta de nada.Cuanto más desigual e injusta es una sociedad más inseguros se sienten sus integrantes. Aunque las estadísticas acerca del delito urbano cuenten que disminuye. Porque el que tiene, tiene miedo de perder lo que tiene  a manos del que no tiene , al que imagina resentido y lleno de odio hacia él.
Junto a la democratización de las fuerzas de seguridad y de la justicia, la aceptación social de la necesidad de redistribución del ingreso (y su consecución práctica) es la llave maestra para combatir la inseguridad.
Y menciono aceptación, porque una redistribución a regañadientes también genera inseguridad. Las clases  altas y medias reaccionan contra los pobres sintiéndose esquilmadas  y pueden hacerlo incluso con violencia, para luego asustarse si les responden en idéntico tono.
Nuestra sociedad no es especialmente violenta pero años de prédica hastacuandista de los grandes medios de comunicación han calado hondo en una parte de la clase media que salió a lucir su impunidad linchadora. En cierto modo los que hablan de un estado ausente tienen algo de razón. En un país con un estado presente, los jueces y fiscales ya estarían actuando de oficio contra los aprendices de Lynch. El poder judicial también es el estado.
Parece mentira que haya calado tanto el repiqueteo mediático como para que una billetera valga más que la vida de una persona. La del chorro que por obra y gracia de la denuncia deja de ser humano.
Ante el graznar de " respetan los derechos humanos de los delincuentes y para cuando los derechos humanos de las personas decentes..." me he cansado de responder que los derechos humanos son para todos los humanos. Y todos somos todos, no sólo los que me agradan a mí. Parece mentira que haya que repetir obviedades, pero si hay que repetirlas tanto es que quizá no son tan obvias, y todavía falta mucho para que nuestra sociedad las aprenda.
El día en que nadie pueda salir a pedir linchamientos sin recibir la reprobación general será un gran día para la democracia. Habrá que seguir caminando porque aún estamos lejos.

4 comentarios:

  1. Impecable.

    "la aceptación social de la necesidad de redistribución del ingreso"

    Ésta, Iris, es una gran idea-aporte de tu parte

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  2. A Ud. le pasa lo mismo que a mi. La seguridad me atemoriza.
    http://elsudacarenegau.wordpress.com/2013/01/11/inseguridad/

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    1. Y su precio ni hablar...y no hablo de dinero.

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