Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 19 de junio de 2014

De buitres y soberanía nacional (mañana hablo de Belgrano, o sea de lo mismo)

Que no, que no voy a hablar del mundial, ni de Boudou.
Porque los buitres y sus jueces cómplices no se detienen por el mundial.
Que está claro que no van a permitir que el "mal ejemplo" argentino cunda, aunque haya que poner en riesgo todas las posibles renegociaciones de deuda futuras para lograrlo.
No quiero sonar chauvinista, pero son estos tiempos los que requieren cierto acuerdo de mínimos entre todos los partidos . Unión nacional, bah.
No será en esta ocasión, por lo visto. No con nuestros queridos representantes del Frente Renovador, claro.Ni con Binner... en fin. La dignidad está cara. Debe ser culpa del indec.
Situaciones como estas nos muestran cuán caro se paga al ceder nuestra soberanía ante tribunales internacionales, sin que eso signifique que los nuestros son patriotas fervientes, claro está. Y deberían hacernos reflexionar si conviene seguir atados a tribunales como el CIADI...
Claro que cada paso requiere un enorme consenso político, y si cuesta tanto mantener vigente una renegociación de la deuda (que no es precisamente una medida revolucionaria bolqueviche, como que empresarios yanquis la defienden), debe entenderse que ningún paso de recuperación de la soberanía es soplar y hacer botella, como muchas veces pretenden comentaristas políticos de grupos minoritarios, que a la hora de los bifes rehuyen el apoyo por considerar que todas son "disputas interburguesas", o directamente se unen con lo más rancio de la oligarquía, usando como excusa que si Cristina no combate a la Barrick Gold, todo vale.
Si necesitabamos más ejemplos de que las ondas de amor y paz no sirven a la hora de gobernar, acá hay dos tazas. Los fondos buitres y sus jueces amigos no ofrecen , ni aceptan negociar. Solo quieren la rendición total y absoluta de nuestro país. Esta lección no es solo para el gobierno actual, sino para cualquier fuerza política que aspire a gobernar el país, y más aún, para nosotros, los votantes, a la hora de elegir al próximo presidente. Que después queda el derecho al pataleo, pero es inútil.
¿Cómo se sale de esta? La única respuesta es que no hay soluciones mágicas, y que la defensa de la soberanía no es fácil ni gratuita. Tenemos el apoyo de la UNASUR, pero no somos una superpotencia...porque al final, el problema de fondo, no es de justicia, ni de sensatez, sino de poder. Y en ese punto estamos algo cojos.
Confío en que el kirchnerismo mantendrá su línea política habitual y que no habrá bajada de pantalones. Eso sí, espero que nuestra clase media cacelorera (espoleada por la prensa hegemónica) no se asuste y salga a pedir rendición incondicional (sí, soy una ilusa bárbara, ya lo sé)...




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