Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

sábado, 8 de noviembre de 2014

Derechos y derechas (no, no es un título al estilo de todos y todas)

No es que a la derecha (al menos no a toda, hay excepciones) le molesten los derechos humanos, o que no reconozcan su existencia...es algo más profundo.
 Cierta derecha (hay de todo en el campo, hasta orégano) le habla al sentido común más berreta, y pretende descubrir el agujero del mate, diciendo que el problema con los derechos sociales y económicos es que cuestan dinero, y que hay que discutir quién va a pagarlos porque nada es gratis.
 A falta de conocimiento sobre valores (aunque luego pontifique sobre ellos), la derecha siempre sabe el precio de todo.
Chocolate por la noticia:claro que nada es gratis. Tampoco el derecho a la sacrosanta propiedad privada que la misma derecha defiende ad nauseaum lo es. Policías, jueces, abogados, cárceles, leyes, cámaras de seguridad...los pagamos TODOS,sin que nadie se escandalice por ello.
Pero la verdad es que la derecha no tiene empacho en pagar, siempre y cuando su pago le garantice exclusividad. Lo que le molesta no es el pago, sino su carácter inclusivo. Quiere privilegios y no derechos.
 Lo que le molesta a la derecha es la solidaridad. Y no solo la motorizada por el estado con recursos públicos. También la privada. Dar de comer a los mendigos es subversivo, y si me apuran, propio de terroristas. Al menos eso le dijeron a un anciano en EEUU. Y muchos compatriotas nuestros lo aplaudirían si sucediera algo parecido en la Argentina.
 La solidaridad es un robo. Eso es lo que piensa la derecha. Porque supone anteponer el bienestar del otro a la propiedad privada, y eso es imperdonable para ella.
Quiere salud y educación, quiere tecnología y quiere modernidad. Pero no para tantos. Porque está convencida que los pobres no las merecen, así de simple. Las netbook están bien en las manos de un pibe de clase media alta, pero mal en manos de una piba pobre del conurbano. Aunque no sea kirchnerista y putee a Cristina en todos los colores. Ella no es bienvenida, digan lo que digan ciertos carteles.
 La derecha no necesariamente es racista (aunque a veces sí), o xenófoba (aunque a veces también), y no necesariamente es machista o homófoba (aunque en la mayor parte de los casos sí). El dinero es la llave maestra, y lava ciertos desviaciones del modelo ideal WASP, aunque algunos puristas lo nieguen.
Pero siempre es y será despectiva con los pobres.Lleva en la sangre la idea de que los pobres son inferiores, y que merecen seguir siéndolo, y no dudará en inventar toda clase de "pruebas" científicas,filosóficas, éticas,religiosas, y hasta de sentido común, para justificar esa creencia obsesiva que tiñe todos sus actos.
No es que le moleste la existencia en sí de los pobres. Es más,los considera necesarios. Lo que le molesta es que los pobres crean tener derechos y se organicen para conquistarlos y/o defenderlos.
 Lo que les molesta es que se hagan visibles. Que no se conformen con estar, y quieran ser (esta frase en inglés no tiene sentido. En serio) ¿Ser qué? personas, sujetos y no objetos de derecho. Fines y no medios...
Qué pretenciosos ¿no? ¿Por qué no se dejan de joder y se van a trabajar?, como dijo una australiana heredera de una fortuna, que no trabajó un solo día de su vida, pero que se siente la reencarnación del stajanovista ideal... 
Es que la derecha es así. Aunque sonría en el cartel. Después no digan que no les avisé...

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