Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

domingo, 28 de diciembre de 2014

El Paraíso son los otros, el infierno también, je.


Hoy, he decidido hablar en contra de los que se proclaman buenos. De los santos inocentes de la misa constante, que luego sueltan su veneno por Twitter, Facebook, WhatsApp, y demás redes sociales.
Que han decidido que todos los males del mundo se deben a otros, en especial, políticos que se han ganado una y otra vez el voto popular, con hechos, y no con globos y pintura de colorines.
Gente tan llena de virtudes que si no apartas a tiempo te pisa con su 4x4,mientras hablan por su smartphone. Son tan buenos que jamás te prestarán 5 pesos, porque "hay que enseñar a pescar, y no regalar el pescado"...
De esa bondad farisaica está llena el mundo. No tienen más que preguntar y verá que muy pocos se reconocen egoístas o miserables. Los malos son siempre los otros.
Claro que está el otro extremo. El cínico profesional, que se cree de vuelta de todo y ha decidido que "son todos una mierda", para revolcarse feliz en su chiquero.
Pues, sí, también estoy en contra de ese clan. Su pereza mental suele ser superior a su maldad. No distinguen una verdad de dos mentiras, del mismo modo que dicen no distinguir entre Lanata y Víctor Hugo Morales, entre Macri y Cristina o entre la democracia  post-1983,y la dictadura 1976-1983.
Y es que, de puro malvada que soy (si el infierno existiese, en forma real, no metafórica, tendría todos los boletos comprados, je), suelo pensar que más que bondades in abstracto, asignadas a perpetuidad, como el puesto de juez federal, recontra-je, en gente buena, y más que en gente buena, en actos de bondad, individuales y más que nada colectivos que son los que hacen vivible el mundo, este simpático planeta azul (tan coqueta ella, sí, es una dama, con sus 4500 millones de años a cuestas, y nosotros, recién llegados hace unos millones de años) en general, y Argentina, nuestro país, uno más de una soñada por tantos,Patria Grande , en particular.
Porque creo que todo gesto de bondad construye, pero ninguno debería servir para sacar chapa de buenos y dormir sobre fingidos laureles.
Alguien muy cínico proclamó alguna vez "el infierno son los otros". Y tenía razón. Solo olvidó mencionar que, PRIMERO Y PRINCIPAL :el paraíso son los otros (y las otras , je) . Y no cualquier paraíso. El único que no es metafórico ni imaginario.
Desde aquí, un caluroso (bueno, tal vez eso no sea una buena idea,pero recuerden que un abrazo refrescante no existe, no le crean al caramelo de menta con osos polares :-) saludo a todos (y todas), los que se juntan, organizan y aportan su granito de arena para que su casa, su barrio, su ciudad, su provincia, etc, sean un lugar más vivible, sean católicos, musulmanes, judíos, agnósticos, ateos, pastafaris, etc...
Después de todo, la patria es el otro, o sea, somos todos nosotros (por aquello de "el otro de los demás, eres tú").                                                     









3 comentarios:

  1. Y si anda un paspastafari por aquí, lo integramos, qué tanto! Esa manía de la inclusión hasta para los que repelen de que los incluyamos, ja.

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  2. Me salió "paspastafari", auch! Bueno, a esos también, qué tanto.

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  3. Epa, Daniel ¿qué tiene contra los adoradores de los tallarines con albóndigas más divinos que existen? ¿y quién le dijo que son reacios a integrarse, si son la religión más piola que hay? Creo que los confundió con otros.

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