Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 14 de abril de 2014

Recordando a la segunda república.

 Han pasado 83 años  de ese día. El día en que España dejó de gritar "viva las cadenas" y quiso ser libre.
En verdad hubo dos Españas,como decía el poeta y cantó Serrat muchos años después. La España tumultuosa, laica y roja, que luchaba por derechos que poco tiempo antes parecían utopías y hoy serían obviedades...la España de los patrones santificada y santurrona, la que tiene súbditos y no ciudadanos.La que ganó aunque debió aceptar pinceladas de modernidad a regañadientes.
O tal vez no son tan obvios los derechos. Porque en la España de hoy, vencida y humillada,  que tiene la cabeza gacha y cana, a pesar de los indignados (¿se acuerdan de los indignados?), a pesar de tanta sigla día-mes...los derechos se van perdiendo y ganan los privilegiados. Y encima tienen el descaro de hablar de que España es un ejemplo para Europa.
Cuando los desocupados se cronifican, la salud se privatiza, la educación se vuelve más privilegio y menos derecho, más que ejemplo, España es advertencia ...la advertencia de que todos los derechos pueden perderse.

Una España mató a la otra y le niega justicia y hasta la memoria...¿Vendrá de estas lejanas tierras la única posibilidad de justicia? Al menos eso parece...Dado que el pacto de impunidad está más vigente que nunca en España.
¿Hay posibilidad de que llegue una tercera república que devuelva la esperanza a los españoles ? No parece...el rey perdió prestigio, pero no hay en este momento ninguna opción política con chances de ganar que defienda la república. La monarquía se mantiene por default.
España está de rodillas frente a los mercados, sus gobernantes defienden multinacionales en vez de defender a su pueblo.Desde acá no queda más que enviarles nuestra solidaridad e instarlos a seguir luchando por más democracia. Porque el ajuste siempre tiene como límite la resistencia de los ajustados (Heller dixit).
No confundir: nuestro problema es con Repsol, Teléfonica y demás. No con el pueblo español que tan mal la está pasando...

sábado, 12 de abril de 2014

Nuevo intento: la IVE al congreso.


Se ha vuelto a presentar en el congreso un proyecto para la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).
Tal vez pase lo mismo que las veces anteriores. Tal vez nunca llegue a recinto para su discusión.
Pero hay que seguir intentando. Y eso es lo que estos legisladores y legisladoras han decidido hacer.
No es un debate moral. Ese es imposible de saldar y sólo nos desvía de la verdadera discusión.
Las iglesias tal vez no lo acepten nunca. O lo harán 500 años después de que la ley esté en vigencia. No importa.
Porque lo que se debate realmente no es aborto sí, o aborto no. La realidad ya saldó ese debate. Las mujeres abortan. Y lo hacen corriendo el riesgo de ir a la cárcel, ser humilladas, maltratadas, o incluso de morir.
Y van-vamos- a seguir haciéndolo. Es una realidad sanitaria que debe tenerse en cuenta.
Claro que no todas cuentan-contamos- con las mismas posibilidades. Algunas tienen dinero y apoyo suficiente como para ir a los lugares adecuados o conseguir el medicamento correcto, y abortar en condiciones seguras. Más allá de la necesidad del silencio y la mentira no sufrirán secuelas.
Otras no tienen dinero, ni nadie a quien recurrir y abortaran en condiciones peligrosas e insalubres. De estas, muchas terminarán con secuelas físicas, tendrán que recurrir a hospitales públicos dónde serán maltratadas (mi hermana sufrió un aborto espontáneo, y sufrió un destrato tremendo en el hospital porque lo creyeron voluntario, lo irónico es que ella está en contra del mismo, pero la ligó igual), a veces incluso denunciadas...algunas irán a prisión, otras incluso morirán por hemorragias o infecciones...
Es una cuestión de democracia: iguales derechos para todas. No privilegios para quien puede pagarlos y desahucio para quien no.
Es una cuestión de salud pública, de un estado que cierra los ojos en vez de hacerse cargo.
En realidad el aborto ya es legal en la Argentina en algunos casos porque el artículo 86 de código penal lo despenaliza en caso de violación o de riesgo de vida para la mujer.
Pero falta una ley que lo deje bien claro. Que establezca plazos, que diga cuando se puede y cuando no. Incluso puede discutirse si debe formularse como derecho o como excepción...pero eso ya es debatir la ley.
Postergar ese debate es negar la realidad. El aborto no está por inventarse. Ya existe. La cuestión es en qué condiciones se aborta ¿Será un privilegio para las ricas e informadas? ¿O estará disponible a todas, junto con información y acceso a anticonceptivos para que un nuevo aborto no sea necesario?
Porque la IVE no es un método anticonceptivo. Es el último recurso cuando fallaron los demás, por el motivo que sea. Es el último eslabón de una cadena que empieza con educación sexual para todos y todas, y acceso gratuito a anticonceptivos para quienes los requieran.
No casualmente los que se oponen obstinadamente al aborto suelen ser-salvo excepciones- los que sabotean la educación sexual y el libre acceso a los anticonceptivos. No es contradicción. Es deseo de control sobre las vidas de los demás.
Y está fallando. Porque son los mismos creyentes que van a misa los domingo , o a oficio el sábado, o a la sinagoga o a..., las que abortan o los que acompañan a su pareja en el proceso. Recurren a las leyes y a los abogados porque los sermones ya no calan.
Mucho discurso de defensa de la vida en abstracto, pero se cierra los ojos ante las vidas de las mujeres que se pierden o arruinan por una visión fundamentalista del tema. Una ley que permita la IVE no obliga a nadie a abortar, sólo da opciones. La que crea que el aborto es pecado, que no aborte. Es su decisión.
Pero que no intente decidir por las demás.
Mientras tanto, médicos inescrupulosos hacen su agosto con el negocio de los abortos clandestinos en clínicas privadas, farmacéuticos ídem se enriquecen vendiendo con sobreprecio los medicamentos como el misoprostol, e inescrupulosos a secas muerden su parte...
Ilegalizar el aborto no es defender la vida, es hacerle el juego a esos crápulas , que le temen a una ley que legalice y regule la IVE mucho más que Francisco.
La sociedad ya está lista. No vale usarla de excusa. Claro que hay voces en contra, eso es normal. La unanimidad es difícil de alcanzar. Hay gente que se opone a la AUH, y eso no impide que el gobierno la mantenga.
Y sin embargo tienen razón los que dicen que no es el momento. Nunca será el momento perfecto. Cómo tampoco 1816 fue el momento perfecto para la independencia, ni 1853 para la constitución, ni 1912 para el voto obligatorio para todos los varones mayores de 18 años, ni 1947 para el voto femenino...y yendo mucho más adelante, de seguro la ley de divorcio no llegó en el momento justo, y sospecho que cuando se promulgaron no era el momento para la ley del matrimonio igualitario o la fertilización asistida.
Los momentos se crean, no se esperan. Porque siempre habrá algún motivo para no ampliar derechos. Siempre habrá algo más urgente.
Pero eso no puede impedirnos terminar con la situación de injusticia actual. Ninguna mujer más muerta por aborto séptico, debe ser nuestra meta. Y eso no se logra metiendo presas a quienes sobreviven, sino brindándoles ayuda médica y apoyo. Cosa que en la situación actual es muy difícil.
Es hora de debatir la ley.
Es hora de terminar con la desigualdad reinante. De hacer justicia, en el buen sentido del término (que nunca será un linchamiento, dicho sea de paso)...

jueves, 10 de abril de 2014

Divagues sobre el 2015


El gobierno miente. Es la muletilla de todo antikirchnerista entusiasta.
No importa si lo que se discute es el INDEC, el crecimiento económico, los índices de criminalidad, o el clima.
Lo curioso de esta muletilla es que responde todo. Ya se esté discutiendo la necesidad de fomentar el mercado interno, la necesidad de reformar el código penal o se esté cuestionando los asesinatos a manos de muchedumbres impunes, la muletilla sale.
Ojo, que no es cuestión de responder con su imagen en espejo. Decir Clarín miente no basta como argumento. Hay que mostrar en qué miente, y en qué grado.
Aunque permite detectar al verdadero antikirchnerista ferviente. Tome un medio opositor al gobierno y busque un caso en el que haya engaño. Si es capaz de reconocerlo ha hallado ud una persona con la cual tener una discusión. Si no lo hace, y hasta justifica el engaño con la excusa que sea, ha encontrado a un verdadero antik entusiasta. Uno que no deja que la realidad se interponga en su pensamiento.
Ciertamente no faltan kirchneristas cuyo entusiasmo los hace igual de ciegos, pero eso responde más a cuestiones personales que a un aparato mediático de bombardeo cotidiano.
Bombardeo que llega al colmo de la locura cuando los mismos que cuestionan a cada paso la intervención del estado hablan de estado ausente para justificar asesinatos.
Muestra que el juego limpio no figura en los planes, y que cualquier cosa vale contra el gobierno.
Pero si hace mella es porque hay terreno fértil. La desaceleración del crecimiento perjudica a la clase media y la devuelve a sus temores habituales.
Y nada más peligroso que un clasemediero asustado. Sobre todo si va en patota.
Entre el desgaste propio de cualquier proyecto que lleve más de 10 años en el gobierno, la falta de una sucesión clara, y la nula aceptación que nuestra clase media tiene de los proyectos redistribucionistas a largo plazo, porque aunque se beneficie de ellos se siente perjudicada, hay un caldo de cultivo propicio para que un demagogo de la mano dura llame a la solución fácil de los problemas cotidianos. He aquí el peligro...
Si a eso le sumamos las contradiciones internas de un gobierno peronista que a veces lucha contra los factores de poder y a veces los adula escandalosamente , lo único seguro es la incertidumbre...
Seguir adelante con un proyecto redistribucionista que apunte a la justicia social, la soberanía nacional y la solidaridad latinoamericana implicará seguir pisando callos. Y alguien con el coraje necesario para hacerlo. Porque los factores de poder no se va nunca, y juegan fuerte...
Muchos sueñan con que basta con conservar un poquito de lo logrado, de la mano de un conserva liviano que no ajuste mucho contra los pobres y se lleve bien con los ricos y la clase media. Ese no es más que un engaño.
Engaño porque no hay conservadores que no ajusten a los pobres. Son el hilo más delgado y se corta primero.
Engaño porque la clase media siempre sale perjudicada cuando se abandona al mercado interno. Aunque por un corto período de tiempo viaje a Miami y cambie el OKM.
Engaño porque si no se recauda no queda otra que endeudarse, y tarde o temprano las deudas hay que pagarlas, y en dólares...Repitan conmigo: EL ESTADO ES LO QUE RECAUDA.
Engaño porque el único porcentaje de impuestos que el rico paga sin protestar es 0.
A veces hay que correr muy rápido para permanecer en el mismo lugar. Y si se quiere avanzar hay que correr más aún. Detenerse no es una opción...
Esa es la lección que nos depara el 2015, tan incierto y atemorizante como una turba sedienta de venganza que cree que lo suyo es justicia.
¿La aprenderemos a tiempo? ¿o soñaremos otra vez con una jauja que no existe en ningún lado, donde nadie confronta, todos obtienen lo que quieren y la basura se barre bajo la alfombra?
El peligro no son los medios. El peligro es nuestro propio autoengaño. Nuestro deseo de creer en recetas fáciles para problemas de difícil o imposible solución.
Y el peligro es también la comodidad. No basta ser el menos peor. Hay que ser la mejor opción. Ese es el reto para el kirchnerismo en el tiempo que resta.
No es fácil la opción que enfrenta . Ser leal a sí mismo y a su pueblo y correr el riesgo de que un aprendiz de Menem blanco los primeree, con el detalle de que si gana en esas condiciones será una victoria auténtica, o traicionarse poniendo al Menem blanco como opción, sabiendo que lo que sigue no será más kirchnerismo, sino menos.
Pero si lo hace será porque nosotros se lo permitimos. Que nadie venga 20 años después a lavarse las manos con lejía.
El reto es para nosotros. ¿Queremos realmente un país más justo, más solidario, más soberano, o nos conformaremos con la cáscara?
La respuesta, en el 2015...

miércoles, 2 de abril de 2014

¿Malvinas, provincia argentina?

Imaginemos por un instante que las Malvinas vuelven a ser nuestras de facto y ya no sólo de jure.
¿Qué podemos ofrecerle a los isleños? ¿Ser una parte marginal de una provincia? ¿Renunciar a su identidad? No parece muy prometedor. Nunca pidieron independencia, eso ya es algo, y ellos podrían ser siendo ingleses aunque en territorio argentino con todo lo que eso supone. Tendrían todo más cerca, la circulación de mercaderías y personas con las provincias del sur sería interna (provincia a provincia), sin restricciones.Similar a lo logrado antes de la locura del 82 (no quita nada de mérito al valor de nuestros soldaditos, pero la idea galtierista y el chauvinismo resultante fueron una locura).
Pero podríamos ir más lejos.
Podríamos ofrecerles  es ser una provincia aparte (no se si es constitucional, aclaro, pero si la vuelta de las Malvinas no justifica una reforma constitucional no sé que lo hará), con autonomía,constitución, autoridades propias elegidas por voto popular, manejo de su sistema sanitario, educativo, su seguridad interior, tal como cualquier provincia argentina.
Tal vez podría instaurarse un bilingüismo que mantenga un equilibrio entre el hecho de que el idioma oficial argentino es el español y la evidencia de que ellos hablan inglés.
Lo más complejo es la moneda ¿aceptarían una moneda devaluada como el peso? Aunque la república palermitana tiene como moneda oficial el dólar, y sigue siendo- por el momento- parte de Argentina. Sí, debo dejar los malos chistes ¡ pero no tiren cosas, che!
A diferencia de Hong Kong, a los isleños, acá les espera el mismo capitalismo que ya conocen, ninguna novedad. Aunque con el estado en retroceso que goza Gran Bretaña...quien sabe. A lo mejor, no pierden tanto viniéndose con nosotros.
Sí, estoy soñando, y justo hoy... Pero no vaya ser cosa que se cumpla nuestro sueño y luego no sepamos que hacer con él...

martes, 1 de abril de 2014

La ley de Lynch me causa inseguridad o humanos somos todos, por si alguien no se dio cuenta

Las voces del neoliberalismo cavernario han hablado. Y como era de esperarse lo hicieron festejando el linchamiento o excusándolo en nombre de la sacrosanta seguridad.
Ver en canal 13 a los canallas de siempre tratar de enlodar la tremenda labor de Vatayón Militante ,  y a una supuesta filósofa justificar un crimen repitiendo cien veces la palabra delincuente para referirse a la víctima en Rosario fue demasiado para mí. No crea que vuelva a repetirlo en un buen tiempo. Después puse TELESUR para desentoxicarme.
Pero fue Cristina, quién, diciendo cosas obvias puso en claro las cosas. La inclusión es para todos, no es una limosna para los pobres. La sociedad toda se ve beneficiada con las mejoras dirigidas a los más vulnerables, desde el pequeño almacenero que les vende las mercaderías, hasta los empresarios más grandes.
Y a la inversa, si aumenta la pobreza, y el desempleo, cae el consumo interno, y los empresarios locales terminan perdiendo-salvo unos pocos que ganan siempre, claro está- porque pierden el mercado recién ganado.
Salvo los que estén dispuestos a decir en voz alta que quieren un país para 10 millones de personas, los demás no pueden creer que un neoliberalismo ramplón como proponen Massita y compañía- cada vez que por error se les escapa una idea- pueda ser sustentable. El neoliberalismo es un modelo de exclusión y la idea misma de inclusión social no forma parte de él.
Pero una sociedad expulsiva es insegura. Como dijo la presidenta no se puede meterle en la cabeza a alguien la idea de que su vida no vale ni dos pesos y luego esperar que valore más la vida de los demás.
No hay suficientes countries para toda la clase media asustada, ni ellos son una garantía absoluta de nada.Cuanto más desigual e injusta es una sociedad más inseguros se sienten sus integrantes. Aunque las estadísticas acerca del delito urbano cuenten que disminuye. Porque el que tiene, tiene miedo de perder lo que tiene  a manos del que no tiene , al que imagina resentido y lleno de odio hacia él.
Junto a la democratización de las fuerzas de seguridad y de la justicia, la aceptación social de la necesidad de redistribución del ingreso (y su consecución práctica) es la llave maestra para combatir la inseguridad.
Y menciono aceptación, porque una redistribución a regañadientes también genera inseguridad. Las clases  altas y medias reaccionan contra los pobres sintiéndose esquilmadas  y pueden hacerlo incluso con violencia, para luego asustarse si les responden en idéntico tono.
Nuestra sociedad no es especialmente violenta pero años de prédica hastacuandista de los grandes medios de comunicación han calado hondo en una parte de la clase media que salió a lucir su impunidad linchadora. En cierto modo los que hablan de un estado ausente tienen algo de razón. En un país con un estado presente, los jueces y fiscales ya estarían actuando de oficio contra los aprendices de Lynch. El poder judicial también es el estado.
Parece mentira que haya calado tanto el repiqueteo mediático como para que una billetera valga más que la vida de una persona. La del chorro que por obra y gracia de la denuncia deja de ser humano.
Ante el graznar de " respetan los derechos humanos de los delincuentes y para cuando los derechos humanos de las personas decentes..." me he cansado de responder que los derechos humanos son para todos los humanos. Y todos somos todos, no sólo los que me agradan a mí. Parece mentira que haya que repetir obviedades, pero si hay que repetirlas tanto es que quizá no son tan obvias, y todavía falta mucho para que nuestra sociedad las aprenda.
El día en que nadie pueda salir a pedir linchamientos sin recibir la reprobación general será un gran día para la democracia. Habrá que seguir caminando porque aún estamos lejos.