Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

viernes, 20 de junio de 2014

De Belgrano, buitres y cipayos (nuevos y viejos).

Belgrano es hasta cierto punto un prócer domesticado por la historia liberal. Despojado de sus posturas políticas, convertido en un personaje casi aniñado que miraba las nubes y el cielo (celeste, no azul, eh) para diseñar la insignia de la revolución.
Un prócer que murió en la pobreza , como la oligarquía manda ¿Por qué será que los mismos que consideran la riqueza propia como su meta principal, aman tanto a los próceres que mueren pobres, olvidados y/o desamparados, sin poder para hacerles frente?
Hay continuidades, y situaciones análogas (que no idénticas) en la historia argentina que quisiera resaltar en este día.
Una continuidad notoria es la falta de patriotismo de nuestra oligarquía. Con su vuelo de gallina, consideraba (y considera) un honor la idea de que nuestro país sea una colonia extraoficial del imperio de turno.
No por casualidad Mitre encumbró al fundador de la deuda externa argentina como el procer civil por excelencia. Eran frutas del mismo árbol...
Mitre, el que metió al país en una guerra fracticida para acabar con el "mal ejemplo" que era un Paraguay autónomo , el que alababa al capital británico como el impulsor del progreso argentino, aunque ese progreso se tradujera en destrucción de las economías regionales y en endeudamiento externo para cubrir el sempiterno déficit en la balanza comercial ¿no resulta sospechosamente parecido a los políticos, intelectuales y economistas nostálgicos de los "buenos tiempos",  en los que éramos el ejemplo a seguir, los buenos alumnos del FMI y el BM, mientras las deudas se acumulaban, y el desempleo crecía, aunque algunos festejaran en Miami una prosperidad ilusoria?
Y Rivadavia, el mismo que mandó a Belgrano que guardase la recién creada bandera, no sea cosa que España- o Inglaterra- se enojasen, el que le mandó retroceder para proteger Buenos Aires (y el resto de las provincias, que se arreglasen como pudieran), el que fue a ensayar genuflexiones a Europa para conseguir un monarca para estas tierras ¿no recuerda a cierta escritora de cartas cipayas a la embajada yanqui , a ciertos promeseros en procesión por las sedes de poder ecónomico mundial ofreciendo el país en bandeja, y por qué no, a curiosos socialistas que piden rendición incondicional ante los fondos buitre?
Si algo queda claro después de 200 años de historia, es que con la oligarquía no podemos contar más que como obstáculo a la defensa de la soberanía, y por supuesto, a la integración regional.
No habrá unidad nacional. Eso solo ocurre cuando juega la selección argentina de fútbol.
Y tampoco hay garantías de que las mayorías acompañen, ni de que caigamos de pie frente a tamaña embestida que estamos sufriendo.
Pero la rendición no es una opción viable. No solo por una cuestión de dignidad. Por una cuestión de supervivencia.
Los muertos no pagan, como dijo Néstor, pero los buitres se aseguraran de cobrar en el lecho del moribundo.No es nada personal, bussiness are bussiness. Aunque si pueden mezclar los negocios con un buen escarmiento al "mal ejemplo"...
El timón lo tiene ahora el kirchnerismo, con Cristina a la cabeza. Si logra mantener el barco a flote, quedará por ver si su sucesor (kirchnerista o no) puede hacer lo mismo. Si fracasa, la sucesión presidencial será el menor de nuestros problemas...

jueves, 19 de junio de 2014

De buitres y soberanía nacional (mañana hablo de Belgrano, o sea de lo mismo)

Que no, que no voy a hablar del mundial, ni de Boudou.
Porque los buitres y sus jueces cómplices no se detienen por el mundial.
Que está claro que no van a permitir que el "mal ejemplo" argentino cunda, aunque haya que poner en riesgo todas las posibles renegociaciones de deuda futuras para lograrlo.
No quiero sonar chauvinista, pero son estos tiempos los que requieren cierto acuerdo de mínimos entre todos los partidos . Unión nacional, bah.
No será en esta ocasión, por lo visto. No con nuestros queridos representantes del Frente Renovador, claro.Ni con Binner... en fin. La dignidad está cara. Debe ser culpa del indec.
Situaciones como estas nos muestran cuán caro se paga al ceder nuestra soberanía ante tribunales internacionales, sin que eso signifique que los nuestros son patriotas fervientes, claro está. Y deberían hacernos reflexionar si conviene seguir atados a tribunales como el CIADI...
Claro que cada paso requiere un enorme consenso político, y si cuesta tanto mantener vigente una renegociación de la deuda (que no es precisamente una medida revolucionaria bolqueviche, como que empresarios yanquis la defienden), debe entenderse que ningún paso de recuperación de la soberanía es soplar y hacer botella, como muchas veces pretenden comentaristas políticos de grupos minoritarios, que a la hora de los bifes rehuyen el apoyo por considerar que todas son "disputas interburguesas", o directamente se unen con lo más rancio de la oligarquía, usando como excusa que si Cristina no combate a la Barrick Gold, todo vale.
Si necesitabamos más ejemplos de que las ondas de amor y paz no sirven a la hora de gobernar, acá hay dos tazas. Los fondos buitres y sus jueces amigos no ofrecen , ni aceptan negociar. Solo quieren la rendición total y absoluta de nuestro país. Esta lección no es solo para el gobierno actual, sino para cualquier fuerza política que aspire a gobernar el país, y más aún, para nosotros, los votantes, a la hora de elegir al próximo presidente. Que después queda el derecho al pataleo, pero es inútil.
¿Cómo se sale de esta? La única respuesta es que no hay soluciones mágicas, y que la defensa de la soberanía no es fácil ni gratuita. Tenemos el apoyo de la UNASUR, pero no somos una superpotencia...porque al final, el problema de fondo, no es de justicia, ni de sensatez, sino de poder. Y en ese punto estamos algo cojos.
Confío en que el kirchnerismo mantendrá su línea política habitual y que no habrá bajada de pantalones. Eso sí, espero que nuestra clase media cacelorera (espoleada por la prensa hegemónica) no se asuste y salga a pedir rendición incondicional (sí, soy una ilusa bárbara, ya lo sé)...




jueves, 12 de junio de 2014

Derrotas (divagues tristes)

De todas las derrotas posibles, la peor es aquella en la que se pierde toda esperanza. Porque es irreversible. Porque incapacita para lucha posterior.
Por cruel que suene, las bajas se pueden reemplazar, incluso si se trata de líderes. Y las mayorías se pueden reconstruir.
Lo que no tiene remedio es la renuncia a los ideales, ya sea por decepción o por resignación, en nombre del "todo no se puede" y "si así ganamos esta elección,que importa" y el clásico "no es el momento".
No significa que no haya que hacer fintas y tener estrategias engañosas si eso sirve para el objetivo final.
Solo que no hay que olvidar el adónde vamos. Porque sin eso todo lo demás es vano.
¿Por qué digo esto? no lo sé. Tal vez estoy divagando un poco. O tal vez hay tanta gente que ha seguido este camino, que valía la pena recordarlo.  O tal vez porque no veo nada claro y no me gusta que una buena cantidad de gente se acuerde que es argentina únicamente cuando empieza el mundial.