Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

jueves, 24 de diciembre de 2015

Derechas y derechos (again)

Hay que aprender esta lección de una buena vez: para la derecha, no existen los derechos ...salvo el derecho a la propiedad privada, y a ese lo consideran tan sagrado, que cada vez que toman el estado, ya fuere por la vía eleccionaria o por la otra -hoy,en general, caída en desuso por innecesaria- hacen todo lo necesario para que las mayorías no manchen tan sagrado templo con sus sucias manos...
El pecado mortal por excelencia para la derecha es el fracaso (y para ellos, la pobreza es el peor de los fracasos),y el pecado capital a combatir sin lugar a dudas es la solidaridad.
No es casual ese fomento descarado del individualismo extremo, del "salvate solo", y al mismo tiempo,del miedo y desprecio al otro...porque cuando hay miedo, no hay solidaridad, no hay posibilidad de ayudarnos los unos a los otros...
Tristemente, también tengo que decir,que para una porción de la izquierda argentina tampoco cree realmente en los derechos humanos. Porque los pone en pedestal tan lejano, que cada vez que aparece alguno (generalmente peronista) a hacerlos reales y tangibles para todos,al menos por unos instantes, reaccionan como si esa fuera la peor de las ofensas, (pero lo bueno es que después de la derrota, cuando las derechas campean a su gusto, estos sujetos aparecen a hacer la  "crítica constructiva" -je- y la "autocrítica"- debe ser la crítica a bordo de un auto,pero adentro no estuvieron nunca,y si tenés paciencia, en 20 años, hasta lo perdonan- recontra je).
El juego de toda derecha que se precie de tal es naturalizar la injusticia, hacerla normal y hasta deseable: " el mundo no es justo ",decía Milton Friedman con un cinismo a prueba de balas, y con aire de haber llegado de Urano el día anterior,cero asunción de responsabilidades en el proceso.
Porque  nuestro hipócrita economista no decía la frase completa,la verdadera: el mundo es injusto porque los humanos que lo habitamos lo hemos hecho así. Porque somos injustos con nuestros semejantes.
Porque en un mundo injusto hay ganadores y perdedores, y los ganadores permanentes (no casualmente los que ponen las reglas del supuesto juego) quieren que todo siga igual. Que los que pierden siempre crean que es su culpa,por no esforzarse lo suficiente, o que la culpa es del destino adverso o (esto es lo que mejor funciona),que la culpa es de otro tan jodido como él, pero que habla otro idioma, tiene otro color de piel o cualquier otra diferencia accesoria que lo identifique como el enemigo a combatir. Que los que pierden a veces si y a veces no,crean que si ganan fue mérito suyo,y que si pierden, fue fatalidad, o culpa del negrito ese que le miró feo...mientras no se cuestione el statu quo,todo en La City estará bien...
El mayor triunfo del neoliberalismo,en el mundo, no sólo en Argentina, ha sido que esa ideología, beneficiosa para unos pocos, y perjudicial para casi todos, haya anidado en el sentido común de la sociedad ,incluso entre aquellos que  jamás serán considerados necesarios para el sistema capitalista,y que siguen soñando con que su esfuerzo individual los salvará...
Pero su esfuerzo sólo llena cuentas bancarias ajenas, y lo peor es que a veces, conviene más al sistema que no produzcan,y- por ende -que no consuman... Su desempleo,y el hambre suyo y de sus familias, también llenan cuentas en las islas Caimán o símiles...
Y es que a los ojos neoliberales no existen los derechos que no se pueden pagar en dinero contante y sonante. No intenten conmover a un economista neoliberal explicando que la AUH le da a los niños oportunidad de estudiar y de tener un futuro mejor. Para el neoliberal ese niño es hijo de irresponsables fracasados , y no merece un futuro. Es un posible delincuente, dirá...
No intenten explicarles la existencia de algo como el "derecho al trabajo digno". Para él el trabajo es una mercancía a comprar barato,y en mínimas cantidades...y la dignidad, una entelequia de gente molesta que sólo sirve para quejarse...y a la que habría que cobrar el precio de las balas de goma con que se la reprime.
La mayor derrota de la izquierda mundial fue el momento en que decidió que después de todo, el mundo es como es y no se puede cambiar, y que por eso había que conformarse con pintarlo de verde, o de rojo,o de todos los colores del arco iris,lo mismo da...
Si bajamos a un terreno más local, esa resignación es el mayor peligro, y la máxima amenaza actual para el peronismo-que no es de izquierda, pero que es lo más a la izquierda que tolera, reconozcamos esto, la ultraconservadora sociedad argentina-.Una sociedad que siempre tuvo berretines de clase media mundial,desprecio al pobre,al aborigen,al negro... tanto en la capital como en el resto del país, y mucho progresismo for export, puro jarabe de pico,ese sí centrado en la capital.
Porque a veces la excesiva prudencia es sinónimo de suicidio. La peor y más lamentable derrota no es perder unas elecciones. La peor derrota sería decidir que puesto que lo que "la gente" quiere es mano dura con los negros,y comprar dólares a raudales, mejor dejamos esos caprichos del derecho a la salud, educación,trabajo digno, vivienda digna, una integración regional justa y solidaria , una industria nacional con desarrollo tecnológico local..., para tiempos mejores,y salgamos a pintar canteros,digo "aliviadores naturales pluviales parquizados"...  Olvidando que para hacer eso ya está el PRO,y que no hacen falta imitaciones.
Hay en el PJ una tendencia ultraconservadora que se siente cómoda con el macrismo ,y que si se la deja ganar terminará matando al peronismo, porque sería absorbido por completo por el PRO,y perdería su identidad, tal como le pasó a la UCR...
Y hay otra tendencia,más centrada en la justicia social y en la ampliación de derechos, que hoy por hoy no tiene la fuerza necesaria, ni el apoyo mayoritario de la sociedad (aunque no queda duda de que moviliza gente cuando convoca), para ser la que conduzca el movimiento, y que sin embargo, es la única que puede justificar la existencia futura del peronismo.
Del resultado de esa disputa depende el futuro de millones de argentinos...
Si la izquierda pretende cumplir algún día el rol de tal,su lugar -nuestro lugar- está al lado del segundo grupo...,aclaro que no me refiero a los troskos, ellos siempre estarán a contramano del pueblo. Si no existieran, la derecha tendría que inventarlos (oh,wait!!!, je,je)...
Porque la derecha argentina ya no necesita menems que la sirvan,se ha encontrado a sí misma. Sin disfraz y sin tanques, ha vuelto a apropiarse del país (ellos dicen "recuperar") ...
Y no queda duda que no lo compartirá voluntariamente con nosotros...

5 comentarios:

  1. Parodiando nomás: el futuro es un arma cargada de incertidumbre. Con ella podemos tomar el Palacio de Invierno o pegarnos el tiro del final. Entre otras posibilidades.

    Totalmente de acuerdo con tu análisis. El neoliberalismo es hoy por hoy la quintaesencia de la derecha política y económica. Estamos inmersos en una crisis, que no sólo es local, sino global también. El enemigo es poderoso. Siempre lo ha sido. Argentina es una nación con una sociedad muy escorada hacia estribor. Lo más progresista que tenemos, y hemos tenido, es el peronismo. Ahora, después de la toma del poder total por parte de la derecha vernácula, sólo queda una opción: unir fuerzas con el kirchnerismo. ¿Pero sobrevivirá esta fuerza política al terrible embate opositor? Pensemos. ¿Y qué resultaría de una política de alianzas del kirchnerismo con sectores más a la derecha de él? Aunque dé náuseas. Por falta de esta flexibilidad se perdieron Córdoba y Buenos Aires. No sé. Son reflexiones hechas al paso, mientras espero que pase la Navidad.

    ResponderEliminar
  2. Lo siento pero no estoy de acuerdo. Digo exactamente lo contrario en mi post y lo reafirmó aquí. Ese pragmatismo de buscar que la derecha peronista salve al peronismo es realismo mágico. Porque para ocupar la derecha ya está el PRO. Y los muchachos de derecha siempre pueden lavar su "culpa peronista" y volverse rubios pasándose al PRO.
    Claro que eso sería la muerte del peronismo, pero no la suya,a ellos les iría fenómeno.
    Es el peronismo de las tres banderas el que necesita tomar las riendas (tomar las riendas,no ir en ancas de Urtubey) o pronto el peronismo será un zombie político como la UCR.
    Igual no me tome muy en serio. Yo no tengo en la manga ninguna estrategia ganadora. Sólo sospecho que con esa del sentido común, perdemos casi todos (salvo el PRO).

    ResponderEliminar
  3. Ah,y mi opinión es que Córdoba no se perdió. Igual que la CABA,jamás se tuvo.
    Y aunque resulte antipático decirlo Buenos Aires se perdió por una mala administración local .Scioli no fue precisamente un gran administrador,por decirlo suave.

    ResponderEliminar