Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

martes, 12 de enero de 2016

Los deseos en la literatura

En la realidad los deseos se cumplen a medias, o mal, o tarde o no se cumplen . En la literatura en cambio se cumplen, y eso suele ser una desgracia.
¿Por qué? Podría ser  que los personas, y por ende, los personajes  tiene deseos complejos y hasta contradictorios...pero no es sólo eso.
Nada menos literario que una historia sin conflictos, más allá de si hay final feliz o no. Un cuento sobre un hombre que hace un trato para recibir el poder de convertir las cosas en oro los lunes de 8 a 12 hs, que usa su poder juiciosamente para no inundar el mercado con oro y bajar así su precio, haciendo inútil su ventaja, no es la historia del Rey Midas. Es una historia tonta y aburrida, propia de la mente de un tendero...
O la historia de la piel de zapa con el agregado del mágico poder de regenerarse para dicha piel...
El dramatismo está en el carácter trágico de las historias, ya sea por las consecuencias directas del deseo o las indirectas.
En dichas historias cada deseo que se concede conlleva un riesgo, y ese riesgo se debe justamente a que se cumplen. El máximo exponente de ello es Aladino que consigue riquezas para él y su madre, y una esposa bella y tonta para él (la princesa). Pero la estupidez de su esposa casi le cuesta todo: riqueza, poderes,etc... cuando entrega la lámpara mágica creyéndola sin valor.
Y es que la naturaleza humana crece en la tragedia y alcanza su más alto valor.
No significa esto que toda situación dramática tenga ese efecto. La vida no es tan literaria.
Por lo pronto en las situaciones duras las máscaras son más difíciles de sostener y se ven los auténticos rostros...
Lo que se vea dependerá de lo que haya dentro de cada uno...

4 comentarios:

  1. Los chinos, creo, dicen que hay que tener cuidado con lo que se desea, porque nos puede tocar. Y si no fueron los chinos, bueh, no se, habrán sido los rusos bolcheviques o Juan Carlos Baglietto, alguno...

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  2. A los chinos siempre se les puede atribuir todo, Ricardo. Desde que te maldigan deseándote tiempos interesantes a que llamen oportunidad a las crisis (aunque eso es verso de garcas más que cuento chino), así que cuela.

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  3. http://nuncahagasloqueyohice.blogspot.com.ar/2009/09/maitena.html

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  4. Pues sí. Parece que algunos tienen pesadillas extrañas.
    Pero la moraleja del cuento de la piel de zapa es que no se puede dejar de desear mientras se vive. No hay forma de quedarse sin deseos insastifechos...

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