Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 4 de enero de 2016

¿Regreso?


Victoria regresa ...Después de una larga y dura batalla, después de una derrota contundente, regresa...
Viene, como tantos otros, en desbandada. Ignora dónde están los suyos, si todavía viven. Sabe que algunos se han pasado al bando de los vencedores y no los culpa por ello. Tienen derecho a buscar un futuro mejor, para ellos y sus familias, se dice...
Victoria ya no tiene familia. Todos han caído en combate o se han ido, lejos, muy lejos...
Tampoco tiene amigos. Ni amante. La guerra se llevó su juventud, sus sueños, sus esperanzas...Vagamente recuerda el momento en que partió, tan alegre, y tan segura de sí misma, rumbo al combate. Pero había pasado tanto tiempo ...
A veces se pregunta si  Emily sobrevivió a la caída del puente. Ella misma había logrado salvarse a duras penas, corriendo a gatas hacia el borde. Y después de eso, no volvió la vista atrás.
No valía la pena. O eso se dijo. Y siguió adelante...
Pero ahora volvía.
Por el camino miró con curiosidad a la gente con la que se cruzaba. Pero no vio ningún rostro familiar. Los vencidos, como ella, preferían pasar desapercibidos.
Tampoco vio alegría en los rostros de los demás. Descubrió alivio en algunos, cansancio en otros, e indiferencia en casi todos. Los vencedores no estaban allí, sino muy lejos...
Eso la tranquilizó, en cierto modo.Le temía a la sed de revancha de los vencedores,a su odio. Y sabía que aunque quisiera disimularlo, hasta su paso cansino la delataba. Por suerte, nadie parecía verla. Era invisible para casi todos. No supo si reír o llorar por ello.
Al fin llegó a su  casa. Estaba vacía ...Entró y arrancó un viejo almanaque ,con una fecha antigua ya.
Y se puso a limpiar. Ernesto Sábato hubiese señalado con sarcasmo en este gesto la evidente incapacidad femenina de salir de lo fútil , de lo prosaico y lo cotidiano.
Victoria no lo veía así. Después de todo ¿hay algún gesto que no sea fútil y vano cuando el mundo-o al menos, tu mundo, aquél al que dedicaste tu vida entera-se derrumba?
Victoria limpiaba afanosamente las habitaciones vacías, de la casa que supo ser de sus padres, que ingenuamente pensaron sería su legado para ella,pero que ahora pertenecían a un Banco de siglas interminables, de alguna parte del mundo. Del de los vencedores,claro...
Quiere dejar todo en orden antes de irse. No tiene apuro,pero tampoco desea retrasar lo inevitable. El futuro que le espera luce tan lejano y ajeno como esas habitaciones que algún día,hace ya mucho tiempo,ella llamó hogar...
Finalmente sale al exterior. Afuera ha comenzado a nevar.Victoria, temblando de frío debajo de los abrigos que consiguió sacar de la casa, camina lentamente...el invierno ha comenzado, y no tiene ningún lugar al cual ir. Con curiosidad se pregunta si sus otrora compañeros de lucha estarán en la misma situación. Espera que no . El invierno será largo y  duro.
Y sigue caminando...

3 comentarios:

  1. Me gustó, Iris. Me encantó. Me apenó. Me removió recuerdos. Rusia. Algo vi. Poco pero suficiente como para saber qué es una derrota. Hoy encuentro shoppings y carteles de Coca-Cola en lugares que fueron de lucha y resistencia hasta el último hombre. Duele. De viejo me enganché con el kirchnerismo. Y hoy también me duele ver las ruinas de nuestros sueños. Disculpame. Aquí también está nevando. De verdad. Saludos y gracias por el relato.

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    1. Gracias.
      PD:¿Está nevando en el lugar donde Ud se encuentra?Solo por curiosidad, ¿Se encuentra en el hemisferio Norte,pleno invierno, claro, o escribe desde muy al Sur? (Si era una metáfora que malinterpreté,pido perdón. Mi habilidad para detectar metáforas e ironías ajenas es nula :-(
      PD':Sin perjuicio de lo cual, aclaro que la nieve del cuento es meramente literaria. Aquí está lejos de nevar,aunque haya refrescado momentáneamente durante la lluvia (sí, sigue lloviendo, y el río sigue subiendo...en fin. Espero que Macri no venga a hacer chistes por acá) ...

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  2. En efecto, cuanto escribí mi comentario nevaba. Hoy no. Eso sí: hay más de un metro de nieve en la puerta de mi casa. Vivo, momentáneamente, por razones de trabajo, en una de las ex repúblicas soviéticas. De ahí mi comentario.

    El cuento es precioso. Con nieve literaria incluida.

    Soy argentino. El pasado noviembre estuve en mi tierra. Ahora me encuentro en estos andurriales por motivos laborales. Es una historia personal que no viene a cuento. Y como casi todas, bastante más complicada de lo que se puede imaginar a primera vista. Pero soy buena persona. Según dicen quienes me conocen un poco.

    Saludos fraternos.

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