Diletante y en rebeldía

Diletante y en rebeldía
Algunas cosas no las sabe,otras las ignora, y la mayor parte ni siquiera las sospecha

lunes, 29 de febrero de 2016

Es el tren expreso (no,este no es un cuento)...

Hace muchos años existía un canal de tv que pasaba sólo animé (dibujos animados japoneses, pocos de ellos infantiles, aunque los haya también;diga lo que diga Dolina al respecto, confundir formato y contenido es mala costumbre) y uno de los que yo solía mirar era una especie de mata o muere,bien hardcore,con varios protagonistas detestables, capaces por dinero, de vender a su madre para que se la f...por turnos. El mundo soñado de Paul Singer y Aydn Rand...
En el primer capítulo dos tipos quedan atrapados en la vía del tren y corren desesperados tratando de no ser atropellados por el tren que se acerca. Uno de ellos dice que si corren hasta la estación, el tren irá frenando, y se detendrá, y ellos se salvarán...
Desde arriba alguien grita:
-¡Estúpidos,es el tren expreso!
Y el tren los hace pomada, una escena bien gore...
Sí. Esos somos nosotros si creemos que todo es aguantar un rato,y que en dos o cuatro años,el tren se detendrá en la estación, y nos salvaremos.
Eso es nuestra adorable clase media,que siempre cree ser la chica del silbato en el Titanic,y termina siendo el fiambre...
Porque Mauri,como personero de los buitres,y sobre todo, los buitres mismos, son el tren expreso. No se van a detener. Ni van a dudar en aplastarnos...Y no va a ser con sonrisas complacientes y pseudo buenos modales que los vamos a detener.
Sino por nosotros, por los más jóvenes. Vendría bien un poco de dinamita (sí, es metáfora, no me volví tan chiflada aún, pero lo cierto es que en la orfandad política actual en que nos hallamos ,con un oficialismo que nos bardea abiertamente, con una "oposición" acaramelada con Mauri,porción del PJ "pragmático" incluida, y con el resto perdido y sin rumbo, no es que tengamos tantas herramientas para detener lo que está sucediendo).
Mis palabras son,me temo,hijas de la impotencia. Si al final tenía razón la canción.
Lo que pase ahora será también nuestra culpa,por ser tan pocos...

domingo, 28 de febrero de 2016

Un cuento: Exorcismo

El sacerdote repetía, ante la mirada atónica de todos,biblia en mano, frases en latín, que nadie comprendía,y eran, al parecer, partes de un rito ancestral, ya caído en desuso.

Un enfermero se detuvo a mirar, lleno de curiosidad, y temeroso de que los demás pacientes se asustasen ante semejante despliegue. No fue así, todos seguían en su mundo particular, ajenos a ese momento y lugar.

En ese momento acertó a pasar por allí el psiquiatra de turno, y el enfermero lo llamó. El doctor se acercó a él y le preguntó que sucedía:

-Es el nuevo paciente. Está haciendo de nuevo esos extraños rezos y cánticos...

-Ah, sí-comentó el doctor, tranquilamente- él dice que es un exorcismo.

La perplejidad del enfermero fue mayúscula ante esta respuesta.
-¿Y eso qué es?

-Pues según él, es una forma de eliminar unos seres a los que llama demonios- Señaló plácidamente el doctor.
El enfermero lo miró, e insistió,muy extrañado:
-¿Y esos "demonios" vienen a buscarlo personalmente o ya estaban aquí?...

El doctor le palmeó el hombro, y sonriendo, le explicó en tono confidencial:

-Según me ha dicho, está exorcizando a la realidad.Afirma que, hoy en día, es el más peligroso de los demonios.

sábado, 20 de febrero de 2016

Un cuento: Regresos

Llegaron ayer...

Todo el pueblo salió a la calle a recibirlos, feliz ¡Habían vuelto! Después de tantos temores, esperas y llantos anticipados, su regreso borraba de un plumazo todo presentimiento de mal agüero que podríamos haber tenido...
Contra todo pronóstico, tantas esperanzas juntas no habían sido en vano.

Yo estuve a punto de salir a la calle y unirme al festejo. Realmente quería hacerlo...

Pero entre los que volvían la vi a ella,y detrás de ese fragmento ínfimo, casi soslayable de mentira, percibí la terrible verdad. Supe que todo aquello era un montaje,un mero engaño.

Cerré la puerta con cadenas y corrí a refugiarme al sótano.
Allí grité,lloré y maldije,sin que nadie me oyese,pensando en que sólo alguien muy tonto o muy cruel podría haber creído que yo caería en una trampa tan burda. Ella no volverá más.Nunca.

Tapándome los oídos para no oír el festejo que continuaba allá afuera, supe que igualmente estaba perdida. Todos lo estábamos. Habíamos caído en la trampa, y ya no había salida posible...

Si tan solo no la hubiese visto, hubiera podido ser feliz esta última noche.

viernes, 12 de febrero de 2016

Pida su calendario 2016 aquí:no lleva globos,ni es amarillo

Siguiendo con la falta de originalidad (y de tiempo, los exámenes están de vuelta) que me caracteriza , anuncio un calendario 2016 libre de Hepatitis por acá...
 PD: este año tampoco es de gomería. Sorry :-P

domingo, 7 de febrero de 2016

Un cuento : verdugos

Siempre he sido profesional. Lo confieso. Hago mi trabajo con total eficiencia y eficacia. No todos pueden decir eso.
Y es que la profesión de verdugo no es para cualquiera. Muchos caen en la estupidez de creer que hay que amedrentar al condenado ,y eso es una absurda pérdida de tiempo.
Me causan risa algunos de mis compañeros que se regodean contando las cicatrices ganadas en ejercicio de la profesión. Sólo un imbécil se vanagloria de haber tenido que amordazar a sus condenados, porque éstos, aún atados de pies y manos,se defendían a mordiscos, y escupían. Recuerdo que aún así, uno le fracturó la nariz al verdugo, de un simple cabezazo.
Sospecho que un examen psicológico más riguroso permitiría eliminar a esos sadomasoquistas encubiertos, pero quizá bajaría excesivamente el número de reclutas. La Empresa debe ser cautelosa con estas medidas.
Por mi parte yo no he recibido herida alguna en todos mis años de desempeño. Admito que tengo alguna que otra cicatriz en la espalda y hombros ,pero no ha sido a causa del trabajo. Si hay algo que tengo bien claro es la necesidad de no mezclar negocios con placer.
Volviendo a mi queja anterior,sospecho que el problema principal radica en que se contratan demasiados hombres. Las mujeres son menos dadas al exhibicionismo, y no dudan en drogar a los reclusos para mantenerlas tranquilos. Algo de elemental sentido común,pero que muchos hombres ven con desprecio, casi como signo de cobardía.
Tal vez siguen pesando los viejos prejuicios sociales contra las mujeres, aún en La Empresa. Una lástima.
Y no se crea que digo esto esperando sacar alguna ventaja. En mi tarea diaria apenas si hablo con mis colegas,sean varones o mujeres. Esta no es una profesión para hacer amigos.
Con quienes sí hablo,es con los condenados. Y mucho. Les nuestro la máxima cordialidad, les digo una y otra vez que soy su aliado, que soy la única persona que puede salvarlos. Incluso intervengo cuando algunos de mis colegas intentan propasarse innecesariamente con los reclusos. Por eso muchos me odian. Pero mi eficacia es indiscutible.
Y los condenados me creen. Confían ciegamente en mí. Durante el camino, las ancianas me muestran fotos de sus nietos, a los cuales esperan ver pronto. Nunca entenderé como logran pasar por los rigurosos controles de entrada semejantes objetos. Si pusieran el mismo empeño en ocultar granadas de mano,los verdugos estaríamos en un aprieto.
Pero no sólo las ancianas se dejan llevar sin oponer resistencia. Las mujeres jóvenes, y hasta los hombres caminan tranquilamente a mi lado , mientras esperan que los guíe rumbo a su salvación.
Los seres humanos adoran los cuentos de hadas, y lo que es peor,se los creen. Piensan realmente que todas las historias deben tener final feliz. Que los buenos les ganan al final a los malos, y que quien dice estar de tu lado, siempre lo está. Yo sonrío y los dejo creer. Cuando llegamos al sitio de la ejecución, los mato con un certero movimiento de mi navaja. Sospecho que no llegan a tener tiempo de decepcionarse ante mi traición cuando la muerte los alcanza.
Por algo soy el mejor verdugo de todos. Pero no me hago ilusiones. Tarde o temprano me llegará el "ascenso", que no es precisamente el paso a una tarea menos sangrienta, como piensan ingenuamente algunos de mis colegas, sino mi propia ejecución. A cargo de algún verdugo, claro está.
Yo mismo he tomado parte en una de ellas. Y sorprendentemente, los propios verdugos son tan crédulos como los reclusos. No pueden, o no quieren creer que para La Empresa,todos somos descartables .
Pero por ahora,sigo adelante y cumplo con mi tarea diaria. Al fin de cuentas, alguien debe hacerlo,y yo soy,sin ninguna falsa modestia, el mejor en lo mío...

miércoles, 3 de febrero de 2016

Un día soleado para las traiciones

Un día como hoy trae recuerdos y olor a viejas ,centenarias traiciones. Pero no hay que ir tan lejos en el tiempo para sentir esa peste...
Y es que hay pragmatismos que buscan, bajo el pretexto de la gobernabilidad, clausurar toda resistencia real a esta demolición de la patria a la que estamos asistiendo.
Demolición que también clausura el futuro de toda una generación, así que si hay alguno ansioso por apresurar su propio suicidio, les recuerdo que poner el riesgo el acceso a la salud,vivienda, educación, empleo, y jubilación del prójimo no cuenta como suicidio. Si quieren ser Nisman,hagan cómo él: un tiro en la propia sien. Nada más.
Hace un par de años que llevamos llenándonos la boca con lo fantástico que es el renacer de la militancia juvenil.
Bueno, ahora es el momento de demostrar que esa valoración es real, y no mero verso. Es tiempo de que los adultos actuemos para defender el futuro y la dignidad de esas generaciones. Aunque seamos derrotados habremos mostrado el camino. Que no es precisamente escupir cínicamente de colmillo,y proclamar que como todo es una mierda,cagar al prójimo es un gran deporte.
Yo crecí oyendo y cantando todosonlomismo, y (esto es una obsesión personal mía, sepan perdonar) ,los sonsonetes tinellescos " Nadie lo hizo. Ninguno lo hará ", " Nadie lo hizo. Ninguno lo apoya" ,con los que se burlaba de toda posibilidad de justicia social. Si nos cruzamos de brazos hoy, esa será la lección que le daremos a los pibes de hoy, de los cuales saldrá la dirigencia de mañana...porque la política, al igual que el mundo empresarial,es una gerontocracia, hasta el punto de que señores maduros como Kicillof ( un gran ministro,obviamente,pero un señor de más de cuarenta ,casado y con hijos es maduro-salvo para los mayores de 50,claro- , y si le preguntan a mi sobrina de 21 años,agregará, " es viejo" ) son vistos como renovación juvenil por algunos,y como imberbes irresponsables por otros-esos otros que aplauden como focas la entrega del país a los fondos buitres, curiosa idea de la responsabilidad la de estos canallas- y los de 20,salvo excepción, pueden militar pero no mandan; pero por eso mismo no podemos tirarle NUESTRA responsabilidad sobre los hombros, como si nosotros fuéramos habitantes de Neptuno de vacaciones. No hagamos la gran Michetti,y esperemos que los pibes sean los que arreglen las aulas donde estudian, por así decirlo.
Y esto va para los dirigentes, que obviamente no me leerán pero que deben saber que los títulos que no se revalidan, se pierden . La política no tiene años sabáticos. Y llega el momento en que las astucias no son tales. Y tenés que decidir si realmente estás comprometido con el pueblo, y dispuesto a ponerte al frente. O si te conquistaron con una rosa blanca,amarilla o verde, los vende patrias, y te da lo mismo que caguen a tiros a los pibes,total, hijos tuyos no son...
Pero no vengas después a hacerte el estratego genial,y a engrupir giles con versos prestados. Porque la línea divisoria está más clara que nunca. Y si elegiste el lado de los que quieren hambrear y reprimir al pueblo para disciplinarlo, no esperes que te creamos cuando cantes la marchita...

PD: no,lo mío no es derrotismo. Simplemente señalo que creer que el enemigo se suicidará , o que el tiempo nos dará la razón,y ganaremos de puro buenos es una bobada. Aun para aprovechar errores ajenos hay que estar preparado. No se gana durmiendo la siesta.